Las últimas semanas han presenciado una nueva escalada en las tensiones entre Arabia Saudita y Hezbolá. Esto se evidencia a partir de las declaraciones del Ministro de Asuntos del Golfo de Arabia Saudita Thamer Al-Sabhan, quien tuiteó su apoyo a las sanciones por parte de Estados Unidos en contra de Hezbolá, llamándolo «el partido de Satanás»[1] e instó a establecer una coalición internacional para combatir contra la organización. Al-Sabhan incluso exhortó al Líbano a elegir entre apoyar a Hezbolá y oponerse a este. Las declaraciones de Al-Sabhan suscitaron una respuesta burlona del Secretario General de Hezbolá Hassan Nasrallah, quien se mofó de Al-Sabhan y del Presidente estadounidense Donald Trump y agregó que el bando de la resistencia, al que pertenece Hezbolá, está más fuerte que nunca.

En estos últimos días, la prensa saudita publicó numerosos artículos que hicieron eco a las declaraciones de Al-Sabhan, afirmando que Hezbolá es una organización terrorista no diferente al EIIS y Al-Qaeda y que la comunidad internacional debería tratarlo de igual manera a como trata con estas organizaciones, como parte de la guerra contra el terrorismo.

Cabe señalar que las relaciones entre Arabia Saudita y Hezbolá han sido tensas durante años, como parte de la lucha entre Arabia Saudita e Irán por la influencia en la región y en especial en el Líbano. Según Arabia Saudita, Hezbolá no es un movimiento de resistencia libanés sino un agente iraní que actúa desestabilizando a los países árabes y expande la hegemonía regional de Irán. En marzo, 2016 el Consejo de Cooperación del Golfo, en el que Arabia Saudita es miembro central, designó incluso a Hezbolá como una organización terrorista.[2]

La actual escalada en la postura de Arabia Saudita hacia Hezbolá surge aparentemente de su preocupación por el creciente poder del eje de la resistencia, liderado por Hezbolá e Irán, ante los éxitos en el área militar de este bando en Siria, la posible aparición de una continua región pro-iraní que se extiende desde Irak al Líbano y el fracaso de Arabia Saudita en ganar la guerra en Yemen contra los houthis, quienes están siendo representados por Irán.

Cabe señalar que las medidas para obstaculizar a Hezbolá también están en marcha en los Estados Unidos, como parte de su lucha contra Irán. El 25 de octubre, 2017 la Cámara de Representantes aprobó una legislación dirigida a los esfuerzos por parte de Hezbolá de recaudar fondos, reclutamiento y armamentos. Un proyecto de ley separado aprobado el mismo día insta a la UE a designar no solo al ala militar de Hezbolá como una organización terrorista sino a la totalidad de la organización.[3]

Este informe analiza las recientes declaraciones del Ministro de Asuntos del Golfo de Arabia Saudita Thamer Al-Sabhan y la respuesta del Secretario General de Hezbolá Hassan Nasrallah, así como también las llamadas a la prensa saudita para ampliar la campaña internacional contra la organización.

Ministro saudita Thamer Al-Sabhan pide el establecimiento de una coalición internacional contra Hezbolá; Hezbolá responde: Trump y Al-Sabhan no nos asustan

Durante los últimos dos meses, el Ministro de Asuntos del Golfo de Arabia Saudita Thamer Al-Sabhan tuiteó mensajes anti-Hezbolá, refiriéndose a este como «el Partido de Satanás», «El Partido del Terrorismo» y en otros términos despectivos, y lo comparó con el EIIS y Al-Qaeda. También tuiteó llamadas al mundo para que se unan y tomen medidas en contra de la organización y protestó contra su participación en las instituciones del gobierno del Líbano. El 4 de septiembre, 2017 este tuiteó: «Los crímenes inhumanos cometidos contra nuestra nación por el Partido de Satanás [Hezbolá] tendrán sin lugar a dudas repercusiones para el Líbano. Los libaneses deben elegir entre apoyar a [Hezbolá] y oponérsele. La sangre árabe es altamente apreciada».[4] Un mes después, el 8 de octubre, 2017 Al-Sabhan tuiteó, refiriéndose a las sanciones que Estados Unidos consideraba imponer a la organización: «Las sanciones estadounidenses contra el Partido de la Milicia Terrorista en el Líbano son buenas, sin embargo, la solución es [establecer] una coalición internacional resuelta que combatirá contra este y cualquiera que actúe junto a este, con el propósito de lograr la paz y la seguridad en la región.[5]

Continuando con el mismo tema, e incluso criticando la participación de Hezbolá en el gobierno y el parlamento libanés, este tuiteó el 12 de octubre: «El terrorismo es terrorismo y debería ser combatido en todos lugares. ¿Sería concebible que el mundo estuviese feliz si elementos del EIIS o Al-Qaeda estuviesen presentes dentro de los parlamentos y gobiernos de países? El mundo debe unirse contra los partidos del mal».[6] Al día siguiente, este tuiteó: «El Partido del Terrorismo [Hezbolá] y el que lo opera [Irán] no deberían suponer que su conducta sucia contra el reino [es decir, Arabia Saudita] y los estados del Golfo quedarán impunes. El reino le cortará la mano a cualquiera que intente lastimarlo».[7]

Hezbolá no permaneció indiferente a estas declaraciones. En un discurso el 8 de octubre, 2017 Nasrallah dijo: «Hezbolá es demasiado grande para que Al-Sabhan y sus amos lo confronten utilizando [su] coalición local, así que pidieron el establecimiento de una coalición internacional para actuar en contra de Hezbolá. [Al-Sabhan] sabe muy bien que Arabia Saudita y sus líderes por sí solos no pueden hacer nada contra Hezbolá. Estos pueden maldecirlo en sus canales de televisión y pagarles a algunos en los diarios y en las mezquitas [para que lo difamen]. Pero ¿qué más pueden hacer? Es por eso que él [Al-Sabhan] necesite de una coalición internacional…

«Hoy nuestro eje está más fuerte que nunca… en términos de equipos, mano de obra y experiencia… Cuando uno cuanta con tales combatientes yihadistas, uno no le teme a un fanfarrón tal como [el Presidente estadounidense Donald] Trump o a un chico como Al-Sabhan. Ellos no nos asustan y no cambiarán nada… Queremos que el Líbano esté unido y viva en co-existencia y fraternidad. [Queremos] un Líbano fuerte, honorable, soberano, libre e independiente. Cualquier mano que se extienda [para dañar y lastimar] a este país será cortada».[8]

Artículos de Arabia Saudita: Hezbolá debe ser agregado al índice global de terrorismo; El gobierno libanés debe expulsarlo de sus filas

Tal como se dijo, las declaraciones del Ministro Thamer Al-Sabhan hicieron eco en muchos artículos en la prensa saudita, que llamaron a la comunidad internacional a actuar muy firmemente contra Hezbolá tal como actúan contra el EIIS y Al-Qaeda y exhortaron al gobierno libanés a expulsarlo de sus filas

Antiguo periodista saudita: Hezbolá no tiene nada que ver con la resistencia; Este es más peligroso que el EIIS y Al-Qaeda juntos

Uno de los artículos destacados fue el del antiguo periodista Hussein Shobokshi quien, en su columna en el diario en Londres Al-Sharq Al-Awsat, hizo un llamado a la comunidad internacional para que deje de manipular a Hezbolá con guantes de seda y lo combata como parte de la guerra contra el terrorismo. En su artículo, titulado «¿Qué sucede con Hezbolá?», Este escribió: «Los [informes] noticiosos sobre la derrota de la organización terrorista el EIIS en Irak y en Siria… siguen llegando, uno tras otro y los resultados [de las batallas allí] son alentadores y anuncian el inminente final de esta banda criminal. Sin embargo, todavía hay preguntas sobre qué sucedió con el líder de la organización Abu Bakr Al-Baghdadi y con sus combatientes, quienes repentina y extrañamente se «evaporaron» al igual que aparecieron, es decir, sospechosamente.

«La guerra contra el terrorismo es deseable e incluso obligatoria. No existe diferencia entre negligencia en su implementación y traición. Nadie discute la guerra contra Al-Qaeda o el EIIS, incluso es necesaria, ya que ambos son líderes en el ámbito del terrorismo. Sin embargo, debe preguntarse el por qué [el mundo] trata al EIIS y a Al-Qaeda con un puño de hierro, y a Hezbolá lo trata con guantes de seda.

«No está claro el por qué la comunidad internacional es gentil con Hezbolá, que ha sido condenado por diversos delitos en el Líbano y en el resto del mundo a través de sus representantes. Hezbolá luchó para proteger el régimen de un tirano [es decir, el Presidente sirio Bashar Al-Assad], quien asesinó a mujeres y niños, demolió casas y destruyó mezquitas, le dio refugio a criminales [acusados ​​de] numerosos delitos, administra organizaciones terroristas en países árabes, contrabandea drogas y blanquea dinero. Ha cometido todos los crímenes malvados y enfermizos, todas las transgresiones y todo acto prohibido. Sin embargo, no ha habido una campaña enfocada para eliminarlo. Sus líderes se mueven en completa libertad y pronuncian discursos en lugares públicos.

«Incluso Hassan Nasrallah, quien dice ser el líder de la resistencia anti-Israel, un título que incluso él mismo no se lo cree, nunca ha sido blanco de ningún intento de asesinato por parte de Israel o sus aliados.

«Ya no es aceptable que la comunidad internacional continúe tratando a esta organización terrorista de una manera cortés y discriminarla [respecto al EIIS y Al-Qaeda] ‘apiadándose de esta’. La organización terrorista Hezbolá es extremadamente peligrosa, porque, tal como he declarado más de una vez y como lo reconocen sus líderes, es parte del plan en exportar la revolución iraní que tiene como objetivo volver a redibujar las fronteras de los países árabes y cuyas huellas digitales sangrientas vemos por todas partes.

«Hezbolá se ha vuelto más peligroso que el EIIS y Al-Qaeda juntos. Esta organización es astuta y [opera de acuerdo a] un plan, a diferencia del estúpido e impulsivo EIIS y Al-Qaeda. Donde sea que vaya, este logra infiltrarse, incitar y provocar guerras civiles; el precio de su presencia es sumamente alto.

«No puede argumentarse que la guerra contra el terrorismo es justa, honesta y sabia si no incluye a Hezbolá y si sus comandantes no son llevados ante la Corte Internacional de Justicia por sus crímenes. Hezbolá es una organización criminal sedienta de sangre y no tiene nada que ver con la resistencia…

«Cualquier régimen que base su legitimidad en una asociación con Hezbolá en el gobierno es socio en delito y crimen. En un mundo limpio y libre, no hay lugar para una entidad tal como la organización Hezbolá…»[9]

Sa’d Bin ‘Abd Al-Qader Al-Quway’i escribió de forma similar en su columna en el diario del gobierno Al-Jazirah: «Luego que [Hezbolá] claramente perjudicó la soberanía, seguridad y estabilidad de varios países árabes y violó cláusulas en derecho internacional, urge identificar la mejor manera de abordar su crecimiento y difusión de su influencia, porque son tan peligrosas como sus actividades terroristas militares. Esto requiere de una coordinación de seguridad internacional, que es la respuesta más adecuada y el mejor marco de referencia para enfocar mayor presión sobre Hezbolá y bloquear su acceso a la asistencia y financiación que este recibe.

«Pero la [situación] descrita anteriormente no se produjo en el vacío. Además, es urgentemente necesario ya agregar a Hezbolá al Índice Global de Terrorismo…»[10]

Caricatura en diario saudita: «Líbano» atrapado por las armas de Hezbolá (Al-Jazirah, Líbano, 3 de septiembre 2017)

Para ver el resto del despacho en inglés junto a las imágenes copie o pulse el siguiente vínculo en su ordenador: https://www.memri.org/reports/saudi-calls-to-fight-hizbullah

[1] Esta es una obra de teatro sobre el nombre Hezbolá, que quiere decir «el partido de Alá».

[2] Alarabiya.net, 2 de marzo, 2016.

[3] Washingtonpost.com, algemeiner.com, 25 de octubre, 2017.

[4] Twitter.com/thamersas, 4 de septiembre, 2017.

[5] Twitter.com/thamersas, 8 de octubre, 2017.

[6] Twitter.com/thamersas, 12 de octubre, 2017.

[7] Twitter.com/thamersas, 13 de octubre, 2017

[8] Alahednews.com.lb, 8 de octubre, 2017.

[9] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 22 de octubre, 2017.

[10] Al-Jazirah (Arabia Saudita), 20 de octubre, 2017.