Introducción

El 18 de septiembre, se hizo un llamamiento a Irán a detener sus actividades de enriquecimiento de uranio inmediata y permanentemente, como decisión de la Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AEAI). Irán rechazó la solicitud y afirmó que sus actividades nucleares, incluyendo su enriquecimiento de uranio diseñado para realizar el ciclo del combustible nuclear, eran acordes con los tratados y regulaciones internacionales. 1

Recientemente, los tres países europeos [de la IAEA], Francia, Alemania y el Reino Unido, (en [el contexto de] las conversaciones entre la UE e Irán de los dos últimos años) lanzaron una nueva propuesta en la que el combustible nuclear para propósitos pacíficos le sería proporcionado a Irán por los países europeos como parte de un paquete de incentivos. Irán se negó rotundamente [a considerar] la oferta. En los próximos días, se espera que los tres ministros de exteriores de Francia, Alemania y el Reino Unido lleguen a Teherán para [mantener] conversaciones, en las que presentarán oficialmente la oferta.

Irán afirma que su programa de enriquecimiento de uranio está dirigido únicamente a sus reactores nucleares para propósitos civiles, pero la capacidad de producir un ciclo independiente de combustible nuclear hace que también sea posible la producción de bombas nucleares.

Los tratados y regulaciones internacionales en el campo de la prevención de la proliferación nuclear permiten que los países produzcan uranio de bajo enriquecimiento (LEU) únicamente para propósitos civiles. El nivel de enriquecimiento permitido para estos fines es del 3% al 7%, bajo supervisión de la IAEA, y tras previa notificación de la Agencia. Por otra parte, el uranio altamente enriquecido (HEU), necesario para propósitos militares, se encuentra en una horquilla de entre el 20% al 90%.

Los tres europeos, con el respaldo del G8, ofrecen a Irán combustible nuclear para operar en su reactor nuclear de Bushehr, a cambio de comprometerse a detener inmediatamente cualquier actividad independiente de enriquecimiento de uranio. El significado de esta oferta es que si Irán quiere realmente combustible nuclear para propósitos civiles – entonces el combustible que recibiría de los europeos, en un nivel de enriquecimiento del 3% -7%, debería satisfacer sus necesidades. Sin embargo, no le servirá a Irán para propósitos militares – sino tan sólo para uso civil, y bajo la estrecha vigilancia de los organismos internacionales sobre el uso iraní de ese combustible.

La reacción iraní

El portavoz del ministro de exteriores iraní, Hamid Reza Asefi, rechazó la oferta, afirmando: «[es una cuestión de] preservación de nuestro inalienable derecho [a realizar actividades de enriquecimiento de uranio]… los europeos tendrán que aceptar el hecho de que no pueden obligar a Irán a hacer [lo que ellos quieran]». 2

Irán afirma que está decidido a lograr la capacidad independiente del ciclo de combustible nuclear y que no puede ser privado de este derecho. 3

Para defender su capacidad de enriquecer uranio más allá de los requisitos del uso civil, Irán propone varios argumentos:

  1. El enriquecimiento de uranio es un derecho legítimo que le está reservado a cada estado miembro del NPT.
  1. La negación del derecho de Irán por parte de la comunidad internacional o la renuncia a este derecho por parte de Irán va en detrimento de los intereses nacionales de Irán.
  1. Irán ha cooperado total y transparentemente con la IAEA. 4
  1. Impedir a Irán enriquecer uranio es parte de un patrón anti-iraní de Estados Unidos y sus seguidores.
  1. Europa ha fracasado al no cumplir sus obligaciones de proporcionar a Irán tecnología nuclear avanzada y no cerrar la investigación de la IAEA contra las actividades nucleares de Irán, a cambio de detener temporal y voluntariamente las actividades de enriquecimiento, como se acordó en los «acuerdos de Teherán y Bruselas». 5
  1. Los países occidentales sostienen el monopolio de la tecnología nuclear y ven a Irán como un mercado de exportación de combustible nuclear, intentando así coaccionar para que les compre combustible a ellos.
  1. Para Irán, es más barato producir combustible nuclear que importarlo desde Occidente.

*Ayelet Savyon es el Director del Proyecto Mediático Iraní.


1 Ver el informe No. 189 del MEMRI, 21 de septiembre del 2004, «La crisis de la política nuclear de Irán».

2 Aftab-e Yazd (Irán), 19 de octubre del 2004.

3 Ver las declaraciones de funcionarios iraníes a propósito del tema: presidente iraní Khatami, IRNA, 13 de febrero del 2003; Aftab-e Yazd (Irán) 6 de septiembre y 29 de agosto del 2004; declaraciones del Secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Hassan Rohani, Keyhan (Irán) 19 de junio y 8 de septiembre del 2004, y también las quejas de Hussain Mussavian, Aftab-e Yazd (Irán), Siyasat-I Rouz, 18 de octubre del 2004.

4 Los informes de la IAEA contradicen esta denuncia.

5 Irán y los países europeos han llegado a un acuerdo secreto acerca de las actividades nucleares de Irán en una serie de encuentros durante los dos últimos años. Como resultado de estas conversaciones, Irán anunció por sorpresa, en octubre del 2003, su voluntad de firmar el «protocolo adicional» y el cese de sus actividades en el campo del enriquecimiento de uranio como gesto de buena voluntad, en lo que se conoció como «la declaración de Teherán». En febrero del 2004, Irán acordó detener la producción y ensamblado de centrifugadoras, en lo que posteriormente se conoció como «los acuerdos de Bruselas».