El día 9 de octubre, 2022 Kirguistán canceló abrupta y unilateralmente al ejército de seis naciones (Rusia, Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán y Tayikistán) que incluía a miembros de la Organización del tratado de seguridad colectiva (OTSC) liderada por Rusia, a menos de un día antes de que comenzaran.

El Ministerio de Defensa de Kirguistán no proveyó ninguna razón por la repentina cancelación de los ejercicios de comando y de estado mayor de la «Hermandad Indestructible-2022».[1] Este fue el síntoma más reciente de la debilitada postura de Rusia en los estados de Asia Central que antes formaban parte de la Unión Soviética.

Según el corresponsal de asuntos exteriores de Kommersant Maxim Yusin, Moscú es reacio a presionar el tema con sus antiguos aliados debido a su aislamiento sobre Ucrania. Los países de Asia Central brindan una ventana al mundo y ayudan a Rusia a eludir las sanciones mediante el establecimiento de importaciones paralelas.

La evaluación de Yusin puede leerse a continuación:[2]

Putin le otorga al presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, la "Orden rusa al mérito por la patria" (Fuente: Asiaplustj.info)
Putin le otorga al presidente de Tayikistán, Emomali Rahmon, la «Orden rusa al mérito por la patria» (Fuente: Asiaplustj.info)

Para Moscú, el principal evento internacional de la semana será la participación del presidente Vladimir Putin en tres cumbres programadas en la capital de Kazajstán, incluyendo una reunión de líderes de la CEI (Congreso de Estados Independientes). Los preparativos para estas actividades se están realizando en un contexto bastante alarmante. De las fronteras cercanas han llegado en los últimos días varias noticias preocupantes para el Kremlin. Lo más inesperado fue la cancelación por parte de Kirguistán (justo al último minuto) de los ejercicios de comando y estado mayor de la CSTO [Organización del tratado de seguridad colectiva], que se iban a realizar en el país.

Bishkek no proveyó ninguna explicación al respecto y esta decisión claramente parece ser más bien un trámite. ¿Por qué el presidente Sadyr Japarov decidió emplearlo? Y además, él (Japarov) ¿no voló este a San Petersburgo para celebrar el cumpleaños 70 de Vladimir Putin? Según una versión, así es como Bishkek, el aliado de la CSTO en Moscú, mostró su descontento con la postura del Kremlin durante el reciente conflicto fronterizo entre Kirguistán y Tayikistán.

Bishkek está totalmente convencido de que Dushanbe fue tanto su iniciador como su pirómano. Y estos perciben dolorosamente el hecho de que Moscú no ha condenado a las autoridades tayikas, ni siquiera con la más mínima insinuación. Al contrario, el presidente Emomali Rahmon recibió la Orden rusa al mérito de la patria, en tercera clase, incluso por «garantizar la estabilidad y seguridad de la región». Esta redacción suscitó numerosas preguntas en Bishkek. Según la segunda versión, los ejercicios fueron cancelados como resultado de la presión que ejerce el mundo occidental.

Los estadounidenses y europeos han encontrado la manera de influir sobre el presidente Zhaparov, con el fin de convencerlo de que se distancie de Moscú ante los problemas que vive Rusia en Ucrania.

Sea como fuere, durante las anunciadas conversaciones en Astana entre Vladimir Putin y su homólogo kirguís, los dos líderes se enfrentan a una conversación bastante difícil. No todo está despejado hoy día en las relaciones de Rusia con el anfitrión de la cumbre Kazajstán. El escándalo con el embajador de Ucrania en Astana Petro Vrublevsky dejó un sabor bastante desagradable, quien en una de sus entrevistas pidió «asesinar a tantos rusos como fuese posible».

Luego de ello, las autoridades de Kazajstán dejaron muy en claro a Kiev que la permanencia de Vrublevsky en el país no era deseable y ellos los ucranianos comenzaron a buscar un reemplazo por el embajador. Vrublevsky se marchó de Astana por un tiempo, pero luego regresó e incluso fue visto en eventos oficiales. Esto le proporcionó a la cancillería de Rusia un pretexto para declarar que «el desarrollo de la situación en torno a Vrublevsky causa indignación». En Astaná ellos se tomaron para mal estas palabras.

Embajador de Ucrania en Kazajistán Petro Vrublevsky (Fuente: Aa.com.tr)
Embajador de Ucrania en Kazajistán Petro Vrublevsky (Fuente: Aa.com.tr)

El embajador ruso fue llamado a la cancillería y el vocero de la cancillería Aibek Smadiyarov lamentó que el tono de las declaraciones de Moscú “es discordante con la naturaleza de las aliadas relaciones existentes entre Rusia y Kazajistán como socios por igual”. Una aclaración pública de las relaciones con Astana parece especialmente inoportuna en la actual situación internacional, cuando Moscú ya tiene tan pocos aliados y los países de la CEI (y especialmente Kazajstán) siguen siendo unas de las pocas ventanas al mundo exterior que permiten establecer importaciones paralelas y, si es posible, eludir las sanciones impuestas por Occidente.

Sin embargo, los estados post-soviéticos no tienen ninguna prisa en acudir al rescate. En muchos casos, le temen a las sanciones secundarias que Occidente pudiera imponerles. El ejemplo más llamativo es la negativa de los bancos de muchos países de la CEI a prestarle servicio a las tarjetas de crédito al Mir. En general, el exterior cercano, donde hasta hace muy poco tiempo las posturas de Moscú parecían indestructibles, se está convirtiendo ante nuestros propios ojos en el talón de Aquiles de Rusia.


[1] Apnews.com, 9 de octubre, 2022.

[2] Kommersant.ru, 11 de octubre, 2022.