El siguiente informe es cortesía del Proyecto Supervisión a la Amenaza Terrorista y Jihad en MEMRI (PSATJ). Para información sobre como suscribirse al PSATJ, haga clic aquí.

El 8 de diciembre del 2013, el Frente Islámico Global Mediático (FIGM) dio a conocer un vídeo de la entrevista exclusiva con el jihadista alemán Abu Talha Al-Almani, ex rapero Deso Dogg, quien se encuentra actualmente en Siria. Abu Talha, quien se convirtió al Islam hace varios años, ha estado en Siria desde hace varios meses y fue herido recientemente en un ataque aéreo. Este vídeo, titulado «Feiger Anschlag – Gezielte Antwort» («Ataque Cobarde – Respuesta Deliberada»), es la primera entrevista con este desde su llegada a Siria. Habla en alemán y sus declaraciones están subtituladas en inglés. Lo siguiente son los puntos principales de la entrevista.

El viaje desde Alemania a Siria

Hablando sobre su hégira (emigración) de Alemania a Siria y los motivos tras de este, Abu Talha dice que deseaba emigrar desde su juventud, pero no estaba seguro hacia dónde ir. Dice que siente que tomó la decisión correcta y escogió el momento adecuado para unirse al jihad en Siria.

Explicando el por qué ha estado fuera de contacto durante casi un año, explica que él y otros hermanos de Millatu-Ibrahim estaban ocupados preparándose para el viaje a Siria. Partieron en varios grupos y no quieren que la información se filtre a los «infieles», por lo que mantienen el secreto en la medida de lo posible. Abu Talha añade que él mismo hizo el viaje solo, y pasó gran parte de su tiempo estudiando el Corán, escribiendo nashids (canciones religiosas) y haciendo «todo lo necesario [para prepararse] para este camino, que no es tan fácil como muchos piensan». Dice que recibió una cálida bienvenida a su llegada a Siria.


Abu Talha en el vídeo de la entrevista

Información sobre la vida en Siria por musulmanes que desean venir aquí

Describiendo la vida de los mujahideen en Siria, Abu Talha dice que vive en una villa al borde del campo de batalla. No hay agua potable, pero la fuente de alimentación es intermitente, por lo que utilizan generadores. Los combatientes duermen en colchones en el suelo. Alentar a musulmanes que desean venir con sus familias, dice: «Vengan, tenemos suficientes casas aquí. Y, si no, [siempre] existe la posibilidad de alquilar o comprar una casa. Hay suficientes medios [para que la gente] se sostengan a si mismos, y, alabado sea Alá, los hermanos [nos] apoyan con todo lo que necesitamos y encontramos útil. Hay suficiente comida aquí. Tenemos cocinas, baños, todo lo que un individuo o familia necesita». Este afirma que los hombres deberían venir a Siria en primer lugar, alquilar una casa, y sólo entonces traer a sus familias, pero insiste en que no deben dejar atrás a sus familias en la tierra de los infieles. Añade que hay suficientes actividades para ocupar a las mujeres y los niños en su tiempo libre.

Abu Talha también alienta a mujeres a venir a Siria, subrayando que están en mejor situación viviendo en un país musulmán, y que pueden hacer una contribución significativa en Siria: «Yo le aconsejo a las hermanas [a que] emigren… Pregúntenles a sus hermanos o padres a que les saquen [de las tierras de los infieles]… Emigren, ya que muchas hermanas aquí en esta tierra están contribuyendo bastante y hacen mucho bien. Hay mucho trabajo que hacer aquí. Ustedes no tienen que luchar si no quieren. No tienen que luchar, pero por lo menos den alguna contribución, [ya que] es una obligación… Siempre hay algo que hacer, incluso si sólo cuidan de sus familias o las de los mujahideen aquí».

Dirigiéndose a los hombres que pernoctan en casa por falta de dinero, les aconseja ahorrar sus cheques del Seguro Social durante dos o tres meses, y recojan algunas donaciones, haciendo hincapié en que la falta de fondos no es razón para permanecer lejos del jihad: «Sólo emigren. Tomen su dinero, vendan todo lo que no les es necesario, hagan sus maletas y vayan». Para aquellos que se excusan, dice: «Mis queridos hermanos y hermanas en el Islam, todo adulto es capaz de emigrar [a las tierras del jihad]».

En cuanto a los hombres que no desean combatir, Abu Talha les regaña, pero añade que deberían ir a Siria de todos modos, ya que pueden ayudar de otras maneras: «Mis queridos hermanos y hermanas, en primer lugar, si son incapaces de portar un arma de fuego… porque no desean morir o luchar, sepan que la muerte les llegará donde quiera que estén… [sin embargo], mis queridos hermanos y hermanas, [sepan que] ustedes no necesariamente tienen que venir aquí para luchar… [También] necesitamos carpinteros, albañiles, cristaleros, médicos, mecánicos, camarógrafos, cirujanos cardiovasculares… ¡Alabado sea Alá, hay bastante trabajo por hacer. Las calles necesitan ser limpiadas y hay que construir nuevas casas. Muchas ciudades están en ruinas y necesitan ser reconstruidas. Así que vengan acá y apoyen a este país… [Y] no sólo a este país, sino a cualquier país donde a los musulmanes se le esté combatiendo y sus tierras están siendo destruidas. Ellos están en la necesidad de su ayuda».

Dirigiéndose a los que quieren estudiar sobre el jihad antes de llegar a Siria, Abu Talha les reprende por la debilidad de su fe, y añade que puedan realizar sus estudios en Siria, ya que hay escuelas de Corán, conferencias y computadoras». Vengan y [únanse] a nosotros y aprender lo que aún no han aprendido, «este dice. «Ustedes pueden aprender aquí igual que en Alemania… Existen muchos lugares donde no se está combatiendo, y hay muchos lugares para vivir. Hay mercados, y ustedes encontrarán todo [lo necesario] para llevar una vida normal».

También reitera que los musulmanes están mejor en un país musulmán – cualquier país musulmán – de lo que están en las tierras de los infieles, donde son «tratados como esclavos y perros”: «[Incluso] si no desean emprender el jihad, emigren a un país donde las condiciones son más islámicas. Es mejor para ustedes vivir allí que entre los infieles… Sólo puedo aconsejarles a que lean el Corán y reconsiderar sus intenciones… Creo que Alá quiere que vivas en un país donde el Islam y el sharia están establecidos… por lo tanto emigren, buscar un lugar mejor… Turquía posee condiciones islámicas, vayan allí primero y luego adéntrense mejor… [Pueden] ir a Siria, Egipto, Túnez, Marruecos o Libia… Mis queridos hermanos y hermanas en el Islam, sabemos que los países de los infieles no son lugar para los musulmanes… te tratan como a sus esclavos y perros. Así que si quieres ser libre, busca tu libertad. Alabado sea Alá, Él te dio piernas, brazos y cabeza. [Así que] vayan!» Abu Talha también aconseja a los musulmanes europeos a aprender árabe, para que puedan leer el Corán, y también para que puedan comunicarse con los lugareños si deciden venir a Siria.

En relación a la cantidad de dinero para traer a Siria, les aconseja a los emigrantes solitarios tomar solamente los fondos suficientes para pagar el viaje, ya que, una vez que lleguen a Siria, les será proporcionado por todo. Y añade: «En cuanto a la ropa, tomen lo que necesiten y lo que les ayudará a sobrevivir en una tierra donde no todo está disponible, por ejemplo, [traigan] antorchas, zapatos y un abrigo caliente». A los hombres que llegan con sus familias, dice: » Si [vienen] con su familia, ustedes deben saber lo que necesitan. Necesitan suficiente dinero para [proveer] a su esposa e hijos, y [pagar] el alojamiento».

Acerca del ELS

Preguntado sobre los rumores de que se ha unido al Ejército de Liberación Sirio (ELS), Abu Talha responde: «Me uní al Ejercito de Liberación Mujahideen de Siria, no al Ejército de Liberación Sirio. Si usted investiga un poquito sobre el ELS descubrirá que uno de sus principios… es aceptar la democracia, y la democracia no es algo por la que nos esforzamos… Permítanme repetir directamente: No soy miembro del ELS. Estoy con los mujahideen… [Hago hincapié en esto] para que los hermanos y hermanas no se asombren y digan que pertenezco a algún [grupo] de gente que se dedica a la herejía y son criminales. No. Además, no trabajo para los norteamericanos…»

Abu Talha aconseja a los musulmanes a mantenerse alejados de los ejércitos norteamericanos, franceses y alemanes y de la ELS, ya que todos trabajan juntos. Recomienda que se mantengan alejados de todos los grupos que no están siguiendo el Corán y el Sunna.

Abu Talha también niega la afirmación de que algunos mujahideen alemanes, incluyéndose él mismo, han perseguido a cristianos en Siria. Este explica que el objetivo de los mujahideen en Siria no es «cazar cristianos», y que la gente de las aldeas cristianas les da la bienvenida con los brazos abiertos.

Respecto a Abu Ibrahim Al-Almani y Abu Osama Al-Gharib

Sobre el jihadista alemán Abu Ibrahim Al-Almani, quien combate en Waziristán, y su hermano, Abu Adam Al-Almani, Abu Talha dice: «Somos colegas, y quiero decirte, [Abu Ibraheem y Abu Adam], que te amo por la causa de Alá, aunque nunca te he visto… Mis queridos hermanos en el Islam, los hermanos y hermanas en Waziristán, sepan que compartimos el mismo dolor y preocupaciones. Nuestras plegarias y objetivos son los mismos. [Pertenecemos a las mismas] filas, aunque estamos muy lejos el uno del otro, y tendremos éxito! ¡Pueda Alá concedernos el éxito, ya sea a través del martirio o la victoria… Y los infieles todos se quemarán en el fuego del infierno».

Dirigiéndose al jeque jihadista austríaco Abu Usama Al-Gharib, alias Muhammad Mahmoud, líder de Millatu-Ibrahim preso actualmente en Turquía, Abu Talha dice con pasión, con lágrimas en su voz: «Hermano, se firme Estamos [emprendiendo] el jihad! ¡Mi hermano honrado y jeque… mi camarada y compañero de batalla, sepa que continuaremos el jihad hasta que Alá nos otorgue el martirio. Y si somos capaces y Alá lo quiere, tendremos la oportunidad de liberarte. Esta es la prueba que Alá ha [elegido] para ti. Cuando fundamos Millatu-Ibrahim juramos que daríamos todo – nuestras esposas, hijos, madres, propiedades, la vida y la libertad! Hermano mío, no estés triste. Sé feliz de que Alá [eligió] esto para ti».

Abu Talha concluye diciendo: «Pueda Alá arrojar a Bashar Al-Assad al rincón más profundo del infierno, porque este cerdo es un criminal que debe ser eliminado… Los así llamados ayudantes del mundo, los estadounidenses, no se encargan de él, por lo que nosotros nos encargaremos de él. Todo el que lo apoye deberá saber que estará bajo nuestra espada… ¡Alabado sea Alá, continuaré mi trabajo… Y sé, mis hermanas y hermanos en el Islam, y también los infieles, que esta herida [que sufrí en el ataque aéreo] no me impedirá seguir en mi camino».