En una entrevista que concedió en el décimo aniversario de la revolución egipcia el 25 de enero, 2011 el Dr. Hassan Nafie, profesor de ciencias políticas en la Universidad del Cairo, dijo que la Hermandad Musulmana es parte vital de la sociedad egipcia que no debe ser desestimada o ignorada y exhortó a los sectores laicos e islámicos en Egipto a dialogar y alcanzar entendimientos mutuos. Sus declaraciones provocaron respuestas mordaces del periodista liberal Khaled Montasser, quien escribió en su columna en el diario egipcio Al-Watan que la Hermandad Musulmana es un «virus» y un «tumor maligno» en la sociedad egipcia que no tiene ningún respeto por la patria y ha engendrado a terroristas que sembraron la muerte y destrucción en nombre de la religión.

Khaled Montasser (izquierda) y Hassan Nafie (Fuentes: Raialyoum.com, almesrryoon.com) 
Khaled Montasser (izquierda) y Hassan Nafie (Fuentes: Raialyoum.com, almesrryoon.com) 

Lo siguiente son extractos traducidos de sus respectivas declaraciones: 

Hassan Nafie: El islam político llegó para quedarse; la Hermandad Musulmana es un sector social muy legítimo

En su entrevista publicada el 25 de enero de este año 2021 con el diario en la red Raialyoum.com en Londres el Dr. Hassan Nafie afirmó que la única forma de curar la profunda brecha entre los elementos religiosos y laicos en la sociedad egipcia es crear una atmósfera de diálogo entre ellos. Este dijo lo siguiente: «Este cisma no es algo repentino o nuevo, provocado por los hechos que sucedieron el 30 de junio o el 3 de julio, 2013 tal como afirman algunas corrientes del movimiento islámico. Este cisma tiene raíces muy antiguas. Este se remonta al… vacío político que ha existido en Egipto desde la revolución de julio del año 1952, que sofocó la vida política en el país y el crecimiento de la sociedad civil, profundizando las divisiones… Yo creo que la etapa intermedia después de la revolución del año 2011 expuso la magnitud de la ruptura entre las corrientes religiosas y laicas y lo dejó más claro. Lamentablemente, las fracturas pronto se convirtieron en un amplio abismo que dio lugar a una enfermedad incurable, especialmente después de los hechos que se sucedieron el 30 de junio o el 3 de julio del 2013. La arena política volvió a cerrarle las puertas a las voces disidentes, especialmente después del año 2014, cuando fueron encarcelados todos los íconos de la revolución. Luego de ello ya no hubo más oportunidad de un diálogo verdadero entre las partes que involucrase un examen de todo lo sucedido en la revolución del 25 de enero, 2011 y los eventos que se produjeron a raíz de ello y no hubo ningún intento verdadero de diagnosticar la enfermedad o de curarla. Todos los bandos todavía están atrincherados en sus posiciones y prosperan acusándose mutuamente».

Nafie agregó: «La única forma de salvar la profunda brecha que se ha formado es a través del diálogo. El diálogo requiere de un tipo de clima político muy específico, principalmente uno caracterizado por algo de libertad, especialmente la libertad de opinión, de reunión y de acciones políticas. Este tipo de atmósfera se encuentra totalmente ausente hoy en Egipto… los laicos deben entender que el islam político está aquí para quedarse y que la Hermandad Musulmana es un componente auténtico de la sociedad que no puede ser ignorado o desarraigado con el pretexto de que es una corriente extremista o que es imposible reformar, porque su desarraigo no es de ninguna manera posible…

«Buscar terreno común con dicha corriente debería ser el primer paso en el largo viaje hacia sanar la brecha. Es necesario definir un terreno común y acordar un calendario junto a prioridades y eso es posible. En cuanto a los islamistas, ellos también deben entender que la religión le pertenece a Alá y la patria nos pertenece a todos[1] y que a ellos no les corresponde conceder ningún tipo de indulgencias a quienes les plazca mientras se las niegan a otros. Ellos tienen derecho a promover el programa político o cultural que estos favorecen y le presentan al pueblo – pero no presentarlo como un dogma que debe seguirse o que debe ser impuesto a la sociedad por la fuerza, con el argumento de que el yihad por la causa de Alá es un deber que incumbe a todo musulmán que puede participar en este…

«En la práctica, la disputa del laico con el islamista no es sobre el islam y sus valores, sino sobre la organización política en la que el laico cree que el islamista está operando. El fundador de la Hermandad Musulmana el jeque Hassan Al-Banna no quiso encontrar un partido político en el sentido convencional, sino más bien una sociedad alterna que este consideraba como una sociedad de creyentes, en contraposición a la sociedad existente, que no lo era. Ese es un enfoque muy peligroso que conduce al cisma en las sociedades, especialmente las sociedades que incluyen a las minorías religiosas. En cambio, los islamistas deben actuar a través de partidos que crean en los valores de la patria, la ciudadanía, los derechos humanos y los derechos nacionales como el denominador común que comparten con aquellos que dicen ser laicos…

«Los estados cisma son temporales por naturaleza. A veces pueden persistir, por razones subjetivas u objetivas, pero están destinados a terminar. Una sociedad no puede sobrevivir por mucho tiempo mientras utiliza solo la mitad de su capital humano y energía humana y poder. Por ello creo que el cambio seguramente llegará, tarde o temprano…»[2]

Khaled Montasser: «La Hermandad Musulmana no es un componente auténtico, sino un callo extraño, un hongo rastrero, un virus parasitario y un tumor sumamente agotador»

Respondiendo a la entrevista de Nafie, Khaled Montasser escribió lo siguiente: “’La corriente del islam político llegó para quedarse y la Hermandad Musulmana es un componente auténtico de la sociedad’. Esta declaración, hecha por el Dr. Hassan Al-Nafie a un diario en la red, me asombró porque fue pronunciada por un experto en ciencias políticas que sabe muy bien que, lo que está aquí para quedarse es la religión y no las corrientes políticas que comercian con la religión y desean controlar a la población asustándola y distorsionando sus percepciones y corrientes políticas que afirman que su palabra es la palabra y lo decretado por Alá, porque son Sus representantes en la tierra. Él sabe muy bien que la Hermandad Musulmana no es un componente auténtico sino un callo extraño, un hongo rastrero, un virus parasitario además de un tumor muy agotador. Porque hasta el año 1928, cuando se estableció la Hermandad Musulmana y estaba formada por siete personas y su líder Hassan Al-Banna, Egipto fue fuente de luz y la cuna de las religiones y no esperaba… a que los siete fundadores de la Hermandad Musulmana le enseñaran el significado del islam.

«¿!Cómo se le puede llamar a una pandilla que atentó contra tribunales, cines y bancos, asesinó a jueces y asesinó al primer ministro egipcio Mahmoud Fahmi Al-Nukrashi en el año de 1948 como componente auténtico?! ¿Significa ser autentico en Egipto dejar que los matones sean fuente de preocupación para el país y la controlen en nombre de la religión? ¿Un componente patriótico y auténtico de la sociedad define a la patria como un puñado de basura?[3] ¿Grita a todo pulmón un componente auténtico ‘Egipto se puede ir al infierno?[4] ¿Prefiere un componente auténtico a un musulmán malayo por sobre uno que es egipcio como líder de Egipto?[5] ¿Considera un componente auténtico a la patria inferior al califato otomano? ¿Le permite este a su muftí de la Hermandad, decano de la facultad del Sharia islámico, dictaminar que está permitido destruir iglesias? Oh Nafie, politólogo experto y sabio historiador, ¿cómo puedes describir a la Hermandad Musulmana de componente auténtico de nuestro tejido social? ¿Un componente auténtico forma una organización armada secreta para cometer asesinatos en Egipto? ¿Cómo puedes alentar a esta pandilla, que se postró a sí misma en la plaza Al-Raba’a para agradecerle a Alá por la intervención de la Marina estadounidense?»[6] Tenías todo el derecho de apoyarlos en el Hotel Fairmont,[7] pero no tienes derecho a hacer circular la ilusión de que son un componente auténtico de la sociedad. Quien desee cambiar la identidad de esta patria no es un componente auténtico, sino un tumor maligno, una gangrena mortal y un veneno mortal. El Dr. Hassan Nafie, un componente auténtico es el que está conmigo en el terreno común llamado patria, incluso si no está de acuerdo conmigo a nivel político, porque el paraguas de la patria nos une a todos. Pero un miembro de la Hermandad Musulmana que se encuentra en otro lugar y considera a la patria de peldaño en la escalera hacia el sueño del califato islámico internacional es un componente extraño, un invitado no deseado y un criminal que debe ser considerado parte de una empresa terrorista.

«Mi querido experto en ciencias políticas, ¿niegas que todos los terroristas surgieron del útero de la corrupta Hermandad Musulmana, como fetos desfigurados al estilo zombis? Shukri Mustafa, líder del grupo extremista Takfir e Hijra, que asesinó al ministro de dotaciones religiosas egipcio jeque Muhammad Hussein Al-Dhahabi en el año 1977 – ¿fue este discípulo del renombrado intelectual y escritor egipcio Taha Hussein, o del ideólogo de la Hermandad Musulmana Sayyid Qutb? Los asesinos del presidente egipcio Anwar Sadat, ¿eran estos graduados de una escuela de ballet o del seminario del fundador de la Hermandad Musulmana Hassan Al-Banna? En cuanto a los laicos a los que acusó en su entrevista de negarse a cooperar con el componente auténtico, encantador, dulce y angelical de la Hermandad Musulmana, ¿Has visto a alguno de estos laicos egipcios hacerse estallar, incitar a asesinar a soldados y a oficiales egipcios, quemar una iglesia o amenazarnos con que el Sinaí permanecerá en llamas mientras su organización no llegue al poder? Los laicos se niegan a estrechar la mano que está empapada en sangre. A pesar de todos los intentos de difamarlos y de todos los métodos utilizados para demonizarlos, los laicos aman esta patria. Su única fe es su conciencia y no la utilizan como productos en el mercado o como accesorios en una boutique».[8]


[1] Esta fue una consigna de la era liberal de Egipto a comienzos del siglo 20.

[2] Raialyoum.com, 25 de enero, 2021.

[3] Un dicho atribuido al ideólogo de la Hermandad Musulmana Sayyid Qutb, que refleja su visión del nacionalismo.

[4] La referencia es señalada a una declaración hecha por Mahdi Akef, quien fue el director de la Hermandad Musulmana entre los años 2004-2010, al diario egipcio Roz Al-Yousef. Véase Al-Watan (Egipto), 22 de septiembre, 2017; alwatanvoice.com, 12 de abril, 2006.

30 En el año 2006 Mahdi ‘Akef dijo que prefería ver a un musulmán de Malasia o Indonesia como líder de Egipto en lugar de un cristiano o una mujer egipcia. Al-Masri Al-Yawm (Egipto), 15 de abril, 2014.

[6] En julio del 2013, en medio de los disturbios en Egipto tras el derrocamiento del presidente Morsi, la Marina de los Estados Unidos colocó varios barcos frente a la costa de Egipto. El presentador de televisión egipcio Muhammad Al-Ghaity circuló una historia de que los miembros de la Hermandad Musulmana que protestaban por la expulsión de Morsi en la plaza Al-Raba’a se regocijaron con la llegada de estos barcos estadounidenses. Véase el segmento de video del portal MEMRI TV No. 4446 – Presentador en televisión: Hombres rana egipcios capturaron al comandante del acorazado estadounidense en el 2013, 24 de agosto, 2014.

[7] La referencia es a las conversaciones sostenidas en junio del año 2012 en el hotel Fairmont en Cairo entre Muhammad Morsi, el entonces candidato presidencial en nombre de la Hermandad Musulmana y varias figuras políticas y públicas, incluyendo a Al-Nafie. Véase Masrawy.com, 22 de junio, 2013; Al-Masri Al-Yawm (Egipto), 30 de abril, 2013.

[8] Al-Watan (Egipto), 31 de enero, 2021.