Recientemente, se han publicado artículos en la prensa egipcia atacando a Al-Azhar, la máxima autoridad religiosa de Egipto, sobre la base de que sus estudiosos no están haciendo lo suficiente para implementar la llamada del Presidente egipcio ‘Abd Al-Fattah Al-Sisi en «revolucionar» el discurso religioso, pero en su lugar continuar cultivando el extremismo. Dos artículos particularmente duros fueron escritos por Ahmad Abd Al-Tawad, columnista del diario oficial Al-Ahram. Este escribió que una de las razones a la reciente ola de ataques contra los coptos[1] es el currículo extremista de Al-Azhar, que envenena la mente del individuo. Este añadió que, a pesar de que la llamada de Al-Sisi para reformar el discurso religioso fue ostensiblemente bienvenida, Al-Azhar en realidad no ha hecho nada para realizar esta llamada.[2] Lo siguiente son extractos de sus artículos:

Patio interior de Al-Azhar (Imagen: Muslimheritage.com)

El tóxico currículo de Al-Azhar es responsable de los ataques contra los coptos; Al-Azhar acusa a cualquiera que discrepe con este sobre herejía

 

En su primer artículo, ‘Abd Al-Tawad escribió: «[Permítanme decir] sin rodeos, que las instituciones de Al-Azhar no han dado ni un solo paso serio en respuesta al llamado del Presidente Al-Sisi a una revolución religiosa.[3] [Aquí se presenta] un ejemplo de este extraño conjunto de circunstancias. El estado recauda impuestos de todos sus ciudadanos, musulmanes y coptos, que se unen a sus otros ingresos que a la final benefician tanto a los musulmanes como a los coptos. Estos fondos pagan por diversos [servicios públicos], entre estos la educación, que incluye a Al-Azhar y sus instituciones y la universidad. [Sin embargo] a los estudiantes de Al-Azhar se les enseña utilizando programas de estudio venenosos que perjudican al contribuyente más que a nadie y en especial a los coptos! En otras palabras, la sociedad paga para formar, entrenar y cultivar a un grupo [de graduados] que aborrecen a la sociedad y son hostiles a ella y la atacan como mejor les plazca! Hasta el día de hoy Al-Azhar, junto a su currículo, continúa enseñando a sus estudiantes a que profesen acusaciones de herejía hacia cualquiera que no esté de acuerdo con ellos y definan la construcción de iglesias como un crimen. En algunas de las clases impartidas en [Al-Azhar], se afirma que las iglesias deberían prohibirse en [todos] los países que los primeros musulmanes conquistaron por la fuerza de las armas, incluyendo a Egipto. Además, a [los estudiantes] se les enseña que cualquiera que no rece – o que incluso rece sin realizar primero el ritual de purificación religiosa – debe ser asesinado y el crimen por su asesinato puede tomarse a la ligera.

«Algunos investigadores e intelectuales hacen un esfuerzo para informarle al público sobre estos hechos aterradores, entre ellos [el abogado egipcio e investigador islámico] Ahmad Abdu Maher. Este señala que los estudiosos de Al-Azhar le han acusado de herejía, mientras se niegan a acusar al EIIS de herejía.[4] De hecho, algunos estudiosos de Al-Azhar han dicho [incluso] que el participar en la coalición [internacional] para combatir contra el EIIS es traición contra Alá y Su Mensajero.

«Por lo tanto, es un error decir que los ataques que actualmente tienen lugar contra los coptos en Minya y en otros lugares son actos individuales [y no parte de un fenómeno mayor]. Los estudiantes de [Al-Azhar] continuarán estudiando hasta que alcancen un certificado o una licencia para predicar en una mezquita y luego difundan lo aprendido entre los feligreses.

 

«Casi dos años han pasado desde el llamado del presidente [a una revolución religiosa], que fue [aparentemente] acogida por los estudiosos de Al-Azhar. Pero el tiempo demuestra que [simplemente pretendían] mostrar flexibilidad, de manera que la onda les pasara [por encima de ellos] calladamente. Esto pone de relieve la importancia de formar un comité nacional que maneje esta tarea, que pueda incluir a los estudiosos de Al-Azhar, siempre y cuando no sean una mayoría que se hará cargo de las decisiones de [los comités’]. De lo contrario, seremos barridos hacia una mayor pérdida de tiempo y esfuerzo y permitiremos que el extremismo se incremente aún más».[5]

Al-Azhar no ayuda a promover la revolución religiosa de Al-Sisi

En su segundo artículo, ‘Abd Al-Tawad discutió la reunión de Al-Sisi con el Jeque de Al-Azhar Al-Tayeb tras la crisis del uniforme en los sermones,[6] y repitió su reclamo de que, a pesar de acoger ostensiblemente la llamada de Al-Sisi para reformar el discurso religioso, Al-Azhar en realidad no ha hecho nada para promover esta causa. Este escribió: «Existe una necesidad, incluso una necesidad crucial, de esta revolución [como parte de] los esfuerzos para instituir una constitución que establezca las bases de un estado moderno. [Esto debe hacerse] fortaleciendo las libertades y salir en su defensa, incluyendo la libertad de culto, libertad a las investigaciones científicas, creatividad literaria y artística etc. y también fortaleciendo todos los tratados internacionales de los cuales Egipto es firmante.

«Los clérigos de Al-Azhar fueron rápidos en acoger la llamada del presidente a una revolución [religiosa], pero esto nunca se tradujo en acciones sobre el terreno. De hecho, durante más de dos años la actividad de [Al-Azhar] ha ido en la dirección contraria: ha atacado sin piedad a cualquiera que tenga una opinión diferente sin dudar en utilizar el arma de las acusaciones de herejía, o presentar demandas que colocan a varias personas tras las rejas y esto con base en leyes que se supone requieren de una enmienda tan pronto como sea posible a fin de adaptarlas a la nueva constitución».

«El esperado cambio [en el discurso religioso] no se logrará por medio de un importante desarrollo en la lucha contra la ideología extremista en Internet. Esto es una pérdida de tiempo y esfuerzo [porque es un intento de] tratar los síntomas y resultados [del extremismo] en lugar de centrarse en los hechos correctos – tales como [reformar] los planes de estudio que todavía contienen expresiones horripilantes, el mejorar a los maestros y su adaptación al espíritu de la época, despido de sus altos cargos a los extremistas y hacer cumplir la ley del [estado] en lugar de [celebrar] sesiones conciliatorias [tradicionales con los coptos]…»[7]

[1] Recientemente ha habido una escalada de ataques contra los coptos en Egipto, especialmente en las provincias rurales de Minya y Beni Suef y principalmente debido a los rumores de que los coptos están utilizando viviendas particulares en varios pueblos como iglesias.

[2] En un tercer artículo sobre Al-Azhar, ‘Abd Al-Tawad criticó su participación en la política exterior de Egipto, luego que el Jeque de Al-Azhar Ahmed Al-Tayeb se reuniera con los nuevos embajadores de Egipto. Al-Ahram (Egipto), 18 de agosto, 2016. Cabe destacar también un artículo del columnista de Al-Ahram Muhammad Al-Dasuqi, quien igualmente escribió que este instituto no estaba reformando el discurso religioso (Al-Ahram, Egipto 20 de junio, 2016) y un artículo fue escrito por el periodista Khaled Al-Montasser, quien escribió en Al-Watan el 24 de junio, 2016 de que Al-Azhar retrasaba la publicación de un documento exhaustivo sobre la renovación del discurso religioso escrito por la alto académico de Al-Azhar Dr. Salah Fadl. Al-Watan también publicó una serie de artículos sobre corrupción en las instituciones de Al-Azhar. Véase Al-Watan (Egipto) 3 de agosto, 2016; 13, 20, 27 de julio, 2016; 8, 15, 22, 29 de junio, 2016; 4, 11, 25 de mayo, 2016; 13, 20 de abril, 2016.

[3] Al-Sisi llamó a una «revolución religiosa» en un discurso en diciembre del 2014. Incluso antes de ello este aprobó la llamada hecha por Mansour Adly, quien se desempeñó como presidente interino de Egipto antes de la elección de Al-Sisi, con el fin de «renovar el discurso religioso». Véase MEMRI Despacho Especial No. 6114, Columnistas egipcios en referencia a la campaña del régimen de Al-Sisi en ‘renovar el discurso religioso’ como una forma de lucha contra el terrorismo, 23 de julio, 2015.

[4] Ante la negativa de Al-Azhar de llamar herejes al EIIS, véase MEMRI Despacho Especial No. 5910, Al-Azhar: El Estado Islámico (EIIS) es una organización terrorista, pero no debe ser acusada de herejía, 21 de diciembre, 2014.

[5] Al-Ahram (Egipto), 25 de julio, 2016.

[6] Sobre este tema, véase MEMRI Despacho Especial No. 6556, Al-Azhar en Egipto se opone al plan del Ministerio de Dotaciones Religiosas de uniformar los sermones de los viernes, 4 de agosto, 2016.

[7] Al-Ahram (Egipto), 6 de agosto, 2016. La «reconciliación tradicional» se refiere a «reuniones de la justicia comunitaria» extra-judiciales que han sido utilizadas para afectar una reconciliación entre musulmanes y coptos tras los enfrentamientos entre las comunidades. Muchos coptos, así como también otros en Egipto, han protestado esta práctica, alegando que es utilizada como una manera de evitar la persecución de musulmanes por utilizar la violencia contra los coptos o persuadir a los coptos a renunciar a sus derechos legales. Véase por ejemplo, Al-Ahram (Egipto), 9 de julio, 2016; Al-Yawm Al-Sabi’(Egipto) 27 de julio, 2016; copticsolidarity.org 8 de agosto, 2016; dailynewsegypt.com, 29 de mayo, 2016. Los «egipcios contra grupo de discriminación de derechos recientemente llevó a cabo una manifestación frente a la oficina del fiscal general en Cairo en la que protestaron estas reuniones reconciliatorias y acusaron al estado de «conspirar» con los autores de los ataques sobre los coptos. Al-Ahram (Egipto) 16 de agosto, 2016; Al-Wafd (Egipto), 15 de agosto, 2016.