Por: Alberto M. Fernández*

Recientemente nosotros en MEMRI fuimos anfitriones de una delegación del Reino de Bahréin en nuestras oficinas centrales en Washington, DC, informar a los visitantes es algo normal que hacemos y el grupo de Bahréin llegó la misma semana que una delegación de estudiantes internacionales de una importante universidad estadounidense y otro de una de las escuelas de servicios uniformados.

La delegación de Bahréin era diferente. Aparentemente un grupo privado, que vino acompañado por un equipo con cámaras y un fotógrafo de los medios de comunicación estatales de Bahréin y un controlador del gobierno de Bahréin. Aunque la mayoría de los bahreiníes son musulmanes chiitas, la delegación se reunió para dar una impresión de notable diversidad e incluyó a un sacerdote hindú, a un clérigo anglicano, un sacerdote copto y un puñado de actuales ciudadanos de Bahréin entre un equipo mayoritariamente de expatriados.

La reunión se desarrolló tal como estas sesiones tienden a hacer, MEMRI explicando nuestro trabajo de traducción y análisis de las voces e imágenes de la región y el cómo vemos las múltiples crisis y desafíos que afectan a esta. Los comentarios de «Este es Bahréin», siendo este el nombre con que el grupo se autodenomina en la forma de su líder, una empresaria expatriada, era algo extraño. En lugar de un diálogo sobre asuntos serios – digamos, por ejemplo, el reto del extremismo yihadista salafista (el clérigo más prominente del EIIS es de Bahréin [1] ) o sobre la subversión iraní en el Golfo o de los retos del sectarismo – escuchamos una intoxicada canción sobre relaciones públicas y un baile garantizado para engañar solamente a los incautos.

«¿Sabían que Bahréin posee, a diferencia de Estados Unidos, una generosa licencia en maternidad?» O que el Rey subsidia las celebraciones chiitas del Ashura y está construyendo la mayor catedral de la Península Arábiga? Uno sólo podía recordar cómo las miserables dictaduras tercermundistas como la de Cuba se jactan de su sistema de salud para distraer la atención de su falta de libertades básicas o de cómo el Presidente ruso Putin inauguró recientemente una mezquita gigante en Moscú a fin de tratar de presentar un determinado mensaje a través de la proyección de una arquitectura religiosa.

Mientras finalizaba la reunión, la líder dama expatriada mencionó el pasar la idea de firmar un Memorando de Entendimiento (MdE). Nosotros respondimos diplomáticamente de que esto es algo del cual se puede hablar en el futuro, particularmente sobre lo que sería posible a tal MdE. MEMRI no tiene MdE con ningún gobierno y es un instituto de investigación independiente.

Imaginen nuestra sorpresa al día siguiente cuando vimos declaraciones públicas de esta empresaria expatriada de que MEMRI había firmado un MdE con Bahréin! [2] Una idea de repente planteada por un individuo es transformada en un documento firmado? Una foto de la misma reunión de MEMRI fue utilizada para ilustrar la supuesta firma de otro MdE, esta vez con una sinagoga en Washington DC. [3] No está claro si eso fue también una firma imaginaria o tal vez fue una sinagoga imaginaria.

A pesar de nuestras quejas a los organizadores de esta visita y a los medios de comunicación en Bahréin que ha llevado consigo esta falsa historia, esta se ha esparcido lentamente. De los controlados medios de comunicación del régimen en Manama, el tema apareció en el popular agregado de noticias del Medio Oriente Al-Bawaba. [4] Era quizás inevitable que la falsa historia fuese ahora recogida por Middle East Eye, un equipo sede en el Reino Unido supuestamente conectado a la Hermandad Musulmana. [5] El respetado comentarista de los EAU Khalaf Al-Habtoor lo apodo «uno de los harapos propagandísticos en el Reino Unido sobre la Hermandad Musulmana». [6]

Sería fácil dibujar en tiza esta farsa a los frenéticos esfuerzos de una torpe y deshonesta empresaria expatriada tratando de corregir la extremadamente negativa imagen de su país adoptivo. [7] Pero, está claro que el programa «Esta es Bahréin» es un intento de diplomacia pública adoptado por el gobierno de Manama. [8] El problema que revela es uno más grande no limitado a este reino isla en particular en el Medio Oriente.

La crisis de autoridad en el Medio Oriente, el gran temblor y el desentrañamiento sobre este, supuestamente desatado por la primavera árabe, pero en realidad lento en llegar posee dinastías aterrorizadas que llegan hasta su núcleo. El ascenso del Estado Islámico, el incremento del ritmo a una acción militar apoyada por Irán y el terrorismo y la abdicación total aparentemente cercana por los Estados Unidos en su papel de liderazgo en la región han trabajado en los cálculos de los regímenes existentes. Las elites se mueven alrededor de la autoridad en tales momentos.

Atrás han quedado, en todos estos demasiados casos, los pasos vacilantes de una reforma y apertura muy necesarias. Los regímenes se sienten amenazados existencialmente e íntimamente y responden, no dándole prioridad a la reforma o al cambio, sino aumentando la represión y en el mundo de los medios de comunicación, haciendo de la mentira y la brecha entre la realidad y la verdad mucho mayor que menor. Esta es una estrategia peligrosa, de alto riesgo, a corto plazo e incluso temeraria, en Bahréin y más allá.

*Alberto M. Fernández es vicepresidente de MEMRI.


[1] http://mirror.no-ip.org/news/20325.html

[2] http://www.gdnonline.com/Details/25019

[3] http://www.dt.bh/viewNews.php?ppId=6213&TYPE=Posts&pid=55&MNU=18&SUB=

[4] http://www.albawaba.com/business/charm-offensive-bahrain-public-image-roadshow-hits-us-

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[5] http://www.thenational.ae/uae/al-jazeera-executive-helped-to-launch-controversial-uk-website

[6] http://www.mepc.org/articles-commentary/commentary/uk-extremists-utopia?print

[7] https://www.hrw.org/middle-east/n-africa/bahrain

[8] http://www.vice.com/en_uk/read/hanging-out-with-western-sycophants-at-the-this-is-bahrain-conference