La mayoría de las figuras y grupos de la oposición desean una nueva república democrática para reemplazar a la autoritaria República Islámica. Sin embargo, recientemente se dio a conocer que un grupo liderado por persas nostálgicos de la monarquía iraní respalda al exiliado Reza Pahlavi, hijo de Mohammad Reza Pahlavi, el último sha de Irán, para «liderar así una transición» cuando caiga la República Islámica. También se informó que fue lanzada una campaña en la red para otorgarle poder notarial a Reza Pahlavi, quien aún no se ha disculpado por la violación a los derechos humanos bajo la cruel dictadura de Pahlavi (1925-1979).

Esta acción fue muy criticada, especialmente por las minorías de Irán. De hecho, muchos iraníes no creen que Reza Pahlavi, hijo de un dictador, sea la persona adecuada para liderar una «transición». Este tenía solo 18 años cuando salió de Irán en 1979 y vivió la mayor parte de su vida en los Estados Unidos. Por lo tanto, no tiene experiencia en gobernar un país. Sin embargo, los monárquicos iraníes parecen insistir en que Reza Pahlavi es el único representante de Irán y que la monarquía es el único sistema político que debería reemplazar a la República Islámica. Esta actitud hace que muchas personas crean que el «período de transición» es solo un eufemismo para el concepto «período para siempre», al igual que se suponía que Ruhollah Jomeini era un líder supremo «temporal».

Reza Pahlavi (Fuente: Twitter.com/PahlaviReza)
Reza Pahlavi (Fuente: Twitter.com/PahlaviReza)

La esencia del ser «iraní»

Qajar Irán, que precedió a la dinastía Pahlavi, estaba formado por mamalek (es decir, reinos) vagamente conectados con un alto grado de independencia política y económica del gobierno central en Teherán. Esto se hizo evidente en el nombre oficial del imperio Qajar: Mamâlek-e Mahruse-ye Irân («los Dominios protegidos de Irán»). El poder central no pudo ejercer su autoridad sobre los reinos étnicos hasta ocurrir el golpe de estado persa del año 1921 por Reza Shah Pahlavi quien, para homogeneizar un imperio heterogéneo, emprendió convertir en persa forzosamente a las etno-naciones a través del etnocidio, el lingüicidio y las guerras violentas junto a deportaciones.

Un editorial del año 1925 publicado en el diario pro-Pahlavi Ayandeh («Futuro») explicaba que la unidad nacional solo podía ser lograda «extendiendo el idioma persa por todas las provincias, eliminando las costumbres regionales, destruyendo las autoridades locales y feudales y eliminando las diferencias tradicionales entre kurdos, lurs, qashqayis, árabes, turcos, turcomanos y otras comunidades que residen en Irán». Los diarios también agregaron que «seguiremos viviendo en peligro mientras no tengamos escuelas para enseñarle historia persa e iraní a las masas… ni equivalentes persas para reemplazar los muchos nombres no-persas en Irán. A menos que logremos la unidad nacional, nada quedará de Irán».[1]

El estudioso iraní Majid Sharifi enfatizó que «las élites estatales representaban el idioma, la historia y la cultura persas como la esencia de lo iraní». Por lo tanto, «el rico tapiz de otros idiomas y dialectos se le representó como inferior, incompleto, atrasado y ajeno».[2]

La República Islámica que reemplazó a la dinastía Pahlavi continuó con la política de persianización y «colonización interna». Esta buscó crear una noción de identidad iraní que fusionara tanto Islamiyat («musulmanidad») como Iranyat («iranismo»). Por lo tanto, la República Islámica pudiera definirse como una «monarquía persa religiosa» que promovía el Islamiyat, al contrario de su predecesor, el régimen de Pahlavi, siendo esta una «monarquía persa laica». Si bien la ideología estatal de los Pahlavis se centró en el «persianismo», la República Islámica ha adoptado lo «persa-chiita».[3]

En general, los pahlavistas y los nacionalistas persas tienden a representar a la República Islámica de «anti-iraní» o «anti-persa», representando a sus líderes como «no-iraníes» o «no-persas». Incluso se difundieron rumores alegando que Jomeini era hindú. Esto se hace para ocultar el hecho de que la República Islámica también persigue persianizar y reunir a los «iraníes» en torno a los grupos y figuras de la oposición persa, tales como Reza Pahlavi.

La ideología de Iranyat es inherentemente excluyente, ya que exige la asimilación de las diferencias en religión, idioma y etnia en una noción unitaria centrada en el persianismo. En consecuencia, las naciones étnicas son consideradas como amenaza que socava el proyecto de unificar el país bajo una identidad nacionalista persa.

Por ejemplo, en el año 2019, Reza Pahlavi le restó importancia al derecho de las minorías a estudiar en su lengua materna, afirmando que no ve «lógica» en ello, ya que no encuentra posible que el sistema educativo nacional de un país se enseñe en diferentes idiomas además del idioma persa oficial.[4] Sin embargo, tal como ha sido señalado por varias figuras democráticas, la educación y la enseñanza de la lengua materna junto a un idioma oficial y administrativo pueden integrarse en la estructura y el sistema educativo del país tal como ya ocurre en muchos países occidentales.

Ni el sha ni tampoco los mulás

A comienzos de enero del 2023, por primera vez, Reza Pahlavi pidió a los iraníes que le otorgaran el poder notarial para representar a los iraníes.[5] Los activistas persas pro-Pahlavi en Occidente han lanzado campañas masivas en la red junto a hashtags para presentar a Reza Pahlavi como el representante favorito de todos los iraníes en todos los ámbitos de la vida.

Entre los días 17 y 27 de febrero del 2022, el Grupo para el análisis y medición de actitudes en Irán (GAMAAN/siglas en inglés) llevó a cabo una encuesta titulada «Actitudes de los iraníes hacia los sistemas políticos». Tal como se informó en el portal de GAMAAN, la muestra final utilizada en el informe consistió en 16.850 iraníes consultados que viven dentro de Irán, de los cuales el 74.2% habla persa en el hogar (lo que puede implicar que son étnicamente persas). Cuando se les preguntó sobre su tipo de gobierno preferido, el 34% eligió una «república laica», el 22% la «república islámica», el 19% una «monarquía constitucional», el 3% una «monarquía absoluta» y más del 21% declaró que «no están lo suficientemente informados como para responder a esta pregunta».

Sin embargo, el 53% de los que optaron por la «monarquía absoluta» cree que la función del jefe de estado no es vitalicia y sólo el 27% de los defensores de la «monarquía constitucional» está a favor de «darle vida al jefe de estado». Finalmente, el 95% de los que optaron por una «república laica» están «en contra de la tenencia vitalicia» para el jefe de estado.

El estudioso iraní Aidin Torkameh escribió lo siguiente: «Si desviamos nuestra atención de los principales medios de comunicación y nos enfocamos en lo que está sucediendo sobre el terreno, pareciera que la verdadera presencia de los pahlavistas no es significativa en lo absoluto». «Su enorme maquinaría propagandista no ha logrado llegar totalmente a las masas y muchos segmentos de estas masas la rechazan activamente. Cabe señalar que incluso este nivel existente de apoyo al antiguo régimen de Pahlavi no debe tomarse como el resultado de un total proceso orgánico. La mayoría de los manifestantes pro-Pahlavi son defensores pasivos de los Pahlavi porque los puntos de vista alternos han sido eliminados. Su visión del mundo, en gran medida ha sido moldeada y se limita el punto de vista centrado en el estado-nación (iranista/farsista) que ha venido desarrollado durante el siglo pasado», dijo Torkameh agregando que «en un entorno político abierto donde los grupos progresistas pueden operar libremente, es muy probable que los partidarios de Pahlavi se vuelvan incluso menos influyentes».[6]

Esto también se refleja en las protestas anti-régimen, ya que uno de los principales lemas es «Marg Ba Setamgar, Che Shah Bashe Che Rahbar (Muerte al dictador, sea este el sha o el ayatolá)». Esta consigna se refiere a una lucha histórica de 120 años de todos los grupos multinacionales iraníes por la libertad contra los regímenes dictatoriales que surgieron después de la Revolución Constitucional de los años 1905-1911.

Cabe señalar que figuras clave de la oposición iraní, tales como el presidente y portavoz de la Asociación de familias de las víctimas del vuelo PS752 Hamed Esmaeilion, la actriz Nazanin Boniadi y el activista Masih Alinejad, así como también figuras políticas y otros grupos que representan a las minorías de Irán – no han respaldado a Reza Shah.

El canal de televisión en ??Londres Manoto TV (conocida por su «inclinación distintiva pro-Pahlavi»[7]) afirmó recientemente que Seyyed Nasreddin Heydari, líder de la comunidad kurda Yarsani, ha respaldado a Reza Pahlavi. Sin embargo, esta noticia fue refutada más tarde, ya que la fuente del respaldo provino de una cuenta Twitter falsa. El periodista kurdo Kaveh Kermashani comentó lo siguiente: «Un medio que, a pesar de la existencia de posibilidades, sin el menor conocimiento e investigación, convierte la redacción de una cuenta falsa en la noticia deseada de su maquinaria publicitaria, no solo es muy poco profesional sino también antiético».[8]

El grupo activista por los derechos laborales Trabajadores en las fabricas Haft-Tappeh de Khuzistan describió a la coalición pro-monárquica de «grupo unilateral, anti-mayoría, que busca el poder» y agregó: «Son irrelevantes para nuestra lucha verdadera. Los líderes prácticos de nuestra lucha somos nosotros mismos y nuestros amigos que se encuentran en prisión”.[9]

Las minorías en Irán rechazan la monarquía y su ideología

La mayoría de las etno-naciones iraníes minoritarias se han mantenido muy apegadas a su identidad étnica, dando prioridad a sus identidades etno-nacionales sobre la «iranidad» centrada en los persas.

Desde el año 1905, la incompatibilidad de las posturas de la minoría y la mayoría ha llevado a un aumento de las tensiones que ha estallado regularmente en conflictos étnicos mortales y prolongados. En los últimos años, Irán ha sido testigo del incremento del sentimiento etno-nacional que se ha convertido en un desafío mayor para la República Islámica y los «pan-iranistas» en la diáspora, ya que muchos miembros de grupos étnicos minoritarios como los kurdos, los baluchis y los árabes ahwazíes movilizan y presionar cada vez más por obtener mayores derechos culturales y políticos.

Mientras los grupos de oposición en la diáspora están tratando de formar alianzas para enfrentarse al régimen iraní, las minorías reprimidas se han visto marginadas una vez más, ya que ninguno de los grupos de oposición liderados por persas ha abordado públicamente las demandas de las minorías.

El pueblo kurdo en Irán afirma que no permitirán otro régimen monárquico autoritario para ejercer su control sobre Kurdistán, ya que dicen que no existe diferencia alguna entre el régimen de Pahlavi y la República Islámica. En Twitter, un activista kurdo, conocido con el nombre de Fariba, escribió lo siguiente: «Es hora de que los partidos políticos kurdos formen una coalición unida con lurs, turcos azeríes, baloch, gilakis, turcomanos, activistas árabes, partidos y las fuerzas de izquierda (es decir, fuerzas no monárquicas) y con todas las fuerzas que no están representadas por Reza Pahlavi».[10] El usuario llamó entonces al presidente y portavoz de la Asociación de familiares de las víctimas del Vuelo PS752, Hamed Esmaeilion, quien ha expresado su apoyo a Kurdistán, para liderar esta coalición, diciendo: «Usted puede ser el centro de gravedad de esta coalición, es a la vez comprensivo, conocido y confiable entre todos estos pueblos, es un símbolo de simpatía y unidad para derrocar a la República Islámica».[11]

El activista ahwazí Wael Saffah escribió además: «En primer lugar, la mayoría de las personas en Irán pertenecen a naciones no-persas y rechazan el centralismo por completo. En segundo lugar, ninguna de las naciones no-persas de Irán acepta más sistemas dictatoriales como la monarquía. El problema es que la familia Pahlavi sigue viviendo en sus sueños con el apoyo de medios de comunicación falsos». [12] En respuesta a la campaña en la red para otorgarle poder notarial a Reza Pahlavi, Saffah escribió lo siguiente: «Los partidarios de la monarquía y los centristas votaron una vez más por confiscar los derechos de las naciones marginadas y se unieron a la tiranía para crear un futuro para ellos concentrando nuestro poder y acumulando nuestra riqueza saqueada en el centro. Esta hipocresía pone al futuro del país en un camino muy peligroso”.[13]

El periodista y activista ahwazí radicado en Washington Rahim Hamid tuiteó lo siguiente: «Los grupos políticos y de derechos humanos étnicos no-persas están totalmente marginados, sus voces están censuradas e incluso están sujetos a intimidación y amenazas en la red e incluso agresiones físicas por parte de los partidarios del Shah Pahlavi cuando asistían a mítines en Londres y Washington D.C.» Luego agregó: «Las voces y las verdaderas demandas de las protestas actuales en Irán son censuradas y tergiversadas en gran escala por los medios de comunicación persas y los partidarios de Shah Pahlavi. Las principales demandas son la descentralización del futuro gobierno de Irán y el fin de la opresión étnica de las naciones no-persas… Las demandas de las protestas actuales en Irán no se refieren simplemente a las libertades civiles individuales, sino que el problema principal es la causa de los pueblos marginados en Kurdistán, Ahwaz, Baluchistán y Azerbaiyán del Sur que soportan una brutal opresión étnica y luchan por sus derechos étnicos nacionales”.[14]

Hamid también enfatizó: «Los fanáticos hinchas del hijo del ex-déspota Shah Pahlavi… usan las redes sociales en un clictivismo espontáneo, lo que provocó la restauración de los tiempos oscuros del sha en Irán. Este grupo expresa su nostalgia hacia el gobierno autoritario nacionalista persa. Ellos poseen un ciber-ejército clicktivista que lanza peticiones y hashtags en la red para apoyar al hijo del ex-dictador Shah. Sus campañas están respaldadas por los canales de televisión persas. Este grupo de nacionalistas persas rechaza los derechos nacionales y étnicos de los árabes ahwazíes, kurdos, baluchis y turcos de Azerbaiyán».[15]

El 20 de enero del 2023, durante las protestas del viernes contra la República Islámica, los manifestantes en Balochi también mostraron su desdén por Reza Pahlavi, mostrando carteles que leían: «Reza Pahlavi no es nuestro representante. Comprendan que tenemos nuestros propios partidos», «Irán es un país de 70 naciones. Una coalición de partidos. Una persona (refiriéndose a Reza Pahlavi) no es un abogado para todo el país. Cualquier coalición de cualquier tipo, si es que va a suceder, debe formarse con todos los partidos», y «No al mulá y no al sha; No a Pahlavi y no a Rajavi (líder de los muyahidines del pueblo de Irán (MEK)]; terroristas del CGRI; libertad».

Una pancarta sostenida por manifestantes baluchis lee: "Reza Pahlavi no es nuestro representante. Comprendan que tenemos nuestros propios partidos". (Fuente: Twitter)
Una pancarta sostenida por manifestantes baluchis lee: «Reza Pahlavi no es nuestro representante. Comprendan que tenemos nuestros propios partidos». (Fuente: Twitter)
Una pancarta dice: "Irán es un país de 70 naciones. Una coalición de partidos. Una persona (refiriéndose a Reza Pahlavi) no es un abogado para todo el país. Cualquier coalición de cualquier tipo, si va a suceder, debe ser formada con todas las partes". (Fuente: Twitter)
Una pancarta dice: «Irán es un país de 70 naciones. Una coalición de partidos. Una persona (refiriéndose a Reza Pahlavi) no es un abogado para todo el país. Cualquier coalición de cualquier tipo, si va a suceder, debe ser formada con todas las partes». (Fuente: Twitter)
Un manifestante baluchi sostiene una pancarta. (Fuente: Twitter)
Un manifestante baluchi sostiene una pancarta. (Fuente: Twitter)

Para ver el despacho en su totalidad en inglés junto a las imágenes copie por favor el siguiente enlace en su ordenador: https://www.memri.org/reports/iranian-monarchists-do-not-represent-multinational-iran

*Himdad Mustafa es un estudioso kurdo y experto en temas kurdos e iraníes.


[1] Majid Sharifi, Imaginando Irán: La tragedia del nacionalismo subalterno. Plymouth: Lexington Books, 2013, pp.79-80.

[2] Majid Sharifi, Imaginando Irán: La tragedia del nacionalismo subalterno, Plymouth: Lexington Books, 2013, pp.80-1.

[3] Near East/South Asia Report, Número 2765, Servicio de información de difusión extranjera, 1983, página 96.

[4] Azadi-b.com/arshiw/?p=74886, 3 de agosto, 2019.

[5] Iranintl.com/en/202301227710, 22 de enero, 2023.

[6] Links.org.au/rhythm-revolution-iran-name-zhina-mahsa-amini, 3 de noviembre, 2022.

[7] Politico.com, 14 de diciembre, 2018.

[8] Twitter.com/KavehKermashani/status/1615735194215907329, 18 de enero, 2023.

[9] Instagram.com/p/Cm610r-Ncis/?igshid=YmMyMTA2M2Y%3D, 2 de enero, 2023.

[10] Twitter.com/fariba312/status/1616025505676857344, 19 de enero, 2023.

[11] Twitter.com/fariba312/status/1616041911961391109, 19 de enero, 2023.

[12] Twitter.com/Waelsaffah/status/1560383171002351616, 19 de agosto, 2022.

[13] Twitter.com/Waelsaffah/status/1615902238215639040?cxt=HHwWgMDQycah6-wsAAAA, 19 de enero, 2023.

[14] Twitter.com/samireza42/status/1616285457607696387, 20 de enero, 2023.

[15] Twitter.com/samireza42/status/1616282098805116930, 20 de enero, 2023.