El diario árabe con sede en Londres Al-Quds Al-Arabi dijo en un editorial que la era de una hegemonía exclusiva estadounidense del mundo ha terminado, y que un orden mundial multi-polar está surgiendo. Según el diario, los Estados Unidos está en declive debido a su falta en prevenir la aparición de potencias internacionales o regionales tales como Irán, y también debido a la pérdida de disuasión tras su rápida retirada de Irak y su no intervención en Siria. Al mismo tiempo, el diario también rechaza la posibilidad de que la Guerra Fría está regresando, ya que Rusia no tiene el poder ideológico de la Unión Soviética y su capacidad de ejercer influencia a largo alcance en el mundo. Este evalúa que el escenario internacional puede volver a dividirse sobre una nueva base entre diversas fuerzas mundiales, y advierte al mundo árabe de que si no logra encontrar su lugar en esta nueva ecuación estratégica, enfrentará ahora un futuro de mayor debilidad y división.

Lo siguiente son extractos:[1]

“El aumento de las tensiones entre Rusia y los Estados Unidos sobre Ucrania, y el estallido de una guerra de sanciones y declaraciones [entre ellos sobre este asunto], provocó un debate sobre el posible regreso de la Guerra Fría – a pesar de que las circunstancias básicas que prevalecían en ese entonces [en la época de la Guerra fría] eran muy diferentes. ¿Puede realmente la historia repetirse, o estamos ante una nueva fase de este conflicto internacional, anclado en las nuevas circunstancias de un mundo cambiante? [Y] ¿dónde quedan los árabes en esta ecuación estratégica y esta ‘nueva guerra’?

“La verdad es que las conversaciones de una nueva Guerra Fría no pueden ser tomadas en serio en el mundo nuevo que está emergiendo debido a estas circunstancias estratégicas cambiantes. Para ser precisos, estamos viendo el surgimiento de un orden mundial multi-polar. Esto marca el fin oficial de la era unipolar o lo que se conoce como la ‘hegemonía norteamericana exclusiva’, que comenzó con el colapso de la Unión Soviética en 1991 y fue único en la historia humana. Lo siguiente son algunos aspectos que pueden ser mencionados en este contexto:

“El ‘Zar del Kremlin’ [Vladimir Putin] tiene muchas obsesiones históricas, tal vez debido al [hecho que] su régimen totalitario es [una] reminiscencia de la era soviética. Sin embargo, este no tiene ninguna influencia ideológica fuera de las fronteras de Rusia, [excepto en] un par de regiones de las repúblicas vecinas que le permitan [incluirlas] dentro del alcance de sus ambiciones imperialistas. Esto, porque carece de la base moral que el comunismo proporcionó a la Unión Soviética durante las décadas de la Guerra Fría, [una base moral] que le permitió extender su patrocinio e influencia [incluso] a otros continentes. Además, la Rusia de hoy, a diferencia de la Unión Soviética en aquel entonces, no es más que una parte de los intereses económicos anclados en los mismos principios capitalistas bárbaros [que dominan a Occidente]. Esto impide el estallido de una verdadera guerra económica [entre éste y Occidente], porque las consecuencias [de tal guerra] serían devastadoras para ambos lados. Ésta es la misma lógica que impidió el estallido de una nuclear guerra durante algo más de medio siglo. Es especialmente [válido hoy], en el que Europa está experimentando una profunda crisis económica y las necesidades de sus relaciones comerciales con Rusia quizás [incluso] más que [Rusia] los necesita a ellos. Basta mencionar que la U.E. depende de Rusia por una tercera parte de sus necesidades energéticas. De hecho, miles de empresas en Europa, especialmente en Alemania, gritaron en señal de protesta cuando los líderes europeos apenas mencionaron [la posibilidad de] sanciones contra Rusia…

“Los Estados Unidos está pasando por una fase histórica de descenso en su [influencia] internacional, sobre todo en el Medio Oriente y en el llamado continente euroasiático, el cual posee [importancia] estratégica para cualquier poder que desea mantener una presencia global disuasiva. Las razones de [su declive] son muchas, incluyendo: su incapacidad para evitar la aparición de potencias más regionales o internacionales, [de modo que], además de China, India, Japón y Rusia, otras potencias regionales ganaron hegemonía, tal como Irán, que logró poner a Turquía de su lado a pesar de los desacuerdos entre ellos sobre el tema sirio, [el hecho que] los aliados tradicionales de Estados Unidos en el Golfo árabe se volvieron neutrales tras su rápida retirada de Irak y su no intervención en Siria, y la actual división entre los estados del Golfo, que consolida la debilidad de Estados Unidos en la región, ya que algunos de estos estados han comenzado a buscar alianzas regionales alternativas, tal como se ejemplifica en las maniobras militares conjuntas realizadas recientemente por los Emiratos Árabes Unidos y Egipto.

“Todo esto no quiere decir que el método de provocación e incluso desprecio que Putin ha invocado en su conflicto con los Estados Unidos no va a resonar con el pueblo o incluso con el [escalón] político en [varis] países que, por razones propias, aspiran a liberarse de la hegemonía estadounidense o vengarse de los Estados Unidos. Sin embargo, esto no es suficiente para formar un frente internacional para confrontar a [Estados Unidos].

“Al invadir Irak unilateralmente y en violación del derecho internacional, los Estados Unidos abrieron la puerta a una conducta similar por las potencias rivales. Putin indicó claramente en una conferencia de prensa el mes pasado, cuando dijo que la relación entre Rusia y Ucrania es mucho más fuerte que cualquier probable conexión entre Estados Unidos e Irak o Afganistán. Es poco probable que los Estados Unidos se arriesgue a una confrontación con Rusia en el propio patio trasero [de Rusia], es decir, en Ucrania, viendo que esta se abstuvo de hacerlo en Hungría durante la época de la Guerra fría y en Siria en las actuales circunstancias internacionales, a pesar de la importancia estratégica de cada uno de estos países.

“En cuanto a la postura de los árabes respecto a esta nueva ecuación estratégica, que parece ser uno de los temas centrales que deberían ser debatidos en la cumbre de Kuwait, [programada para el 25 a 26 marzo 2014]. Pero el hecho es que esta cumbre [sea probablemente] recordada como la cumbre de la ‘fisura del Golfo’ y no sólo la [fisura árabe].

“El mensaje transmitido por estos grandes acontecimientos mundiales es que la era del mandato estadounidense y el occidental está por finalizar, tal vez para siempre. Esto significa que la arena global puede reagruparse sobre una base nueva, y los nuevos actores pueden entrar a la refriega – tanto países [en singular] y grandes bloques [de países]. [Elementos] pequeños y divididos que luchan entre sí, y todavía viven en la era de la Guerra fría y sus ilusiones o incluso en épocas anteriores, no tienen futuro, excepto [un futuro de] crecimiento débil, división y de las luchas internas”.


[1] Al-Quds Al-Arabi (Londres), 21 de marzo, 2014.