Introducción

Bajo los auspicios de la Liga Arabe y la iniciativa de su Secretario General, Dr. Amre Moussa, una conferencia preliminar sobre la reconciliación en Irak fue celebrada en el Cairo entre el 19-21 de noviembre. Subrayando la iniciativa está la creencia de que los varios grupos étnicos, religiosos y tribales de Irak pueden ser reunidos bajo el techo de la Liga Arabe para reconciliar sus diferencias y, quizás lo más importante, el encontrar maneras de reintegrar a los sunnis y a la insurgencia apoyada por los sunnis al proceso político.

Como conferencia preliminar, esta se enfocó más en los procedimientos – particularmente en aquellos relacionados al emplazamiento de la conferencia total fijada para febrero/marzo del próximo año en Bagdad – de lo que esta hizo en sustancia. No obstante, se progresó respecto a los siguientes principios:

· Irak debería mantener su integridad territorial dentro de un sistema federal

· Los participantes reconocieron que las elecciones parlamentarias fijadas para el 15 de diciembre deberían celebrarse tal como fueron fijadas y que todos deberíamos participar en ellas (no más boicot de los sunnis)

Los participantes reconocieron luego la importancia de la integración de la comunidad sunni en el proceso político

Una distinción fue trazada entre al-muqawama al-sharifa [la honorable resistencia] y el terrorismo. Ostensiblemente, tal distinción legitima el papel de la resistencia como un factor militar en la ecuación, pero también y, quizás más significativamente, abre la puerta a los líderes de la resistencia a tomar parte en el proceso político.

La Liga Arabe, liderada por Egipto y Arabia Saudita, podría jugar un papel constructivo en reconciliar las diferencias entre los grupos sectarios iraquíes.

Este acuerdo en los principios generó algo de optimismo entre los participantes iraquíes de que sus diferencias podrían resolverse pacíficamente, tal como fue evidenciado por la buena voluntad de los participantes para hablar entre sí en un espíritu constructivo. Por otro lado quedan asuntos fundamentales que separan los tres grupos étnicos lideres – los chi’a, los sunnis y los kurdos. Estos asuntos son: federalismo, des-Ba’thificación, y el itinerario para el retiro de las fuerzas multinacionales. Estas se esperan que sean un factor central en la campaña de las elecciones que van en camino, y de dominar el discurso público después de las elecciones que tendrán lugar el 15 de diciembre.

La iniciativa de reconciliación de Amre Mousa

Durante casi 30 meses después de la caída del régimen de Saddam, la Liga Arabe mantuvo un cercano silencio respecto a los desarrollos políticos en Irak. Luego en octubre del 2005, el Secretario General de la Liga, Amre Moussa, lanzó su iniciativa para una conferencia sobre la reconciliación nacional en Irak. Pudo haber presión de los regímenes árabes conservadores, a saber Egipto, Jordania, y Arabia Saudita, en el Dr. Moussa para prevenir la salida de un régimen de dominación chi’ita en Irak que operaría bajo la influencia de los iraníes o por lo menos en concordancia con ellos.

Egipto, Jordania, y Arabia Saudita, y otros países árabes también, sintieron la necesidad de controlar el fuego de la insurrección iraquí antes de que se extienda y amenace consumir a sus vecinos.

Crítica iraquí a la iniciativa

Moussa visitó Irak la última semana de octubre por primera vez desde la caída del régimen de Saddam y, por su propia admisión, fue sorprendido por la cálida bienvenida que recibió de la mayoría de los elementos del espectro político, aunque la prensa libre de Irak insistió en martillarle a él, y a la Liga, por su histórico silencio mientras se estaban cometiendo crímenes contra el pueblo iraquí por el régimen totalitario Ba’thista.

En vísperas de la visita de Amre Moussa a Bagdad, el diario iraquí al-Sabah, el cual a menudo refleja los puntos de vista del gobierno, criticó a Amre Moussa por no condenar los diarios atentados de coche bombas mientras llena el ambiente con declaraciones en contra de la nueva constitución la cual fue aprobada por el pueblo de Irak en un referéndum libre y transparente, muy diferente a los fabricados referéndums emprendidos en la mayoría de los países árabes. [1]

La tal crítica no es infundada. La Liga Arabe envió una misión en busca de hechos a Irak en octubre del 2003. El informe de la misión, finalizó en diciembre de ese año y se filtró rápidamente después a la prensa, esta resaltó los problemas sectarios en Irak pero ignoró completamente el descubrimiento de tumbas en masa y los crímenes del régimen anterior. Los iraquíes vieron el informe como un paso en retroceso de la Liga y, peor aun, como un intento por enardecer los conflictos sectarios. [2]

La prensa iraquí también cuestionó el compromiso de la Liga a la democracia y a los derechos humanos. Escribiendo en el semanario liberal al-Ahali, Najat al-Sa’id dijo que «la cultura de la Liga Arabe es una cultura que está fuera de moda» la cual le atribuye al imperialismo las causas del atraso de los países árabes. Esta cultura pasada de moda mantiene a los pueblos árabes bajo la mano dura de las dictaduras e impide la evolución democrática. [3]

Apoyo a la visita de Moussa a Irak

A pesar de las náuseas de los iraquíes acerca de la Liga Arabe, la visita de Moussa a Irak tuvo bastante éxito en reunir el apoyo de muchos de los grupos que reñían entre sí así como también su acuerdo para asistir a la conferencia preparatoria en el Cairo. El clama haber tenido una buena reunión con el Ayatola Ali al-Sistani que apoyó su iniciativa. [4] También se marchó al norte de Kurdistán a reunirse con Mas’oud Barazani, el presidente de la región kurda, un movimiento político significativo, llegándole particularmente muy cerca a la bienvenida de Barazani a la Casa Banca por el Presidente Bush.

La participación de ex-Ba’thistas en la conferencia

Un asunto altamente polémico que tomó particular importancia durante las discusiones de Moussa con los líderes iraquíes fue la participación de los ex-Ba’thistas en la conferencia. Los grupos sunni ven la tal participación como necesaria para sanar las heridas; otros, particularmente el liderazgo chi’ita, estuvo fuertemente opuesto a la participación de los ex-miembros de alto nivel del régimen de Saddam que pueden haber cometido crímenes contra el pueblo iraquí o que pueden actualmente estar involucrados en la insurrección. El Primer Ministro Ibrahim al-Ja’fari ha advertido contra las «sorpresas» a la conferencia, refiriéndose a la participación de elementos Ba’thistas que no reúnen el criterio de selección – es decir, no deben tener ningún historial criminal. [5] Mientras algunos ex-Ba’thistas asistieron a la conferencia, no hubo ninguna indicación de que su presencia fue concertada con controversia sobre su conducta pasada.

La Conferencia Preparatoria se reúne en el Cairo

La Conferencia Preparatoria la cual fue una etapa primera hacia una conferencia mucho más amplia a ser emplazada luego en Irak, fue celebrada en el cuartel general de la Liga Arabe en el Cairo durante tres días, desde el 19-21 de noviembre, bajo la presidencia de Amre Moussa y con la participación, como observadores, de los Estados Unidos, la Federación Rusa, Francia, la Unión Europea, vecinos de Irak, y varios países árabes.

La agenda de la conferencia comprendió cuatro asuntos:

  • El tiempo para emplazar la conferencia total
  • El sitio de acción – Bagdad, Kurdistán, el cuartel general de la Liga Arabe, o algún país vecino
  • Los asuntos a ser puestos en la agenda de la conferencia total
  • El mecanismo de seguimiento [6]

La conferencia se celebró a puertas cerradas entre la creciente violencia, los actos de terrorismo, y la incesante intervención en los asuntos interiores de Irak por sus vecinos, en particular Irán y Siria. Las puertas cerradas no impidieron, sin embargo, filtraciones, y una variedad de declaraciones y conferencias de prensa de participantes que pueden haber sentido la necesidad de tranquilizar a sus partidarios en casa de que no estaban haciendo concesiones indebidas. Estas certezas fueron doblemente importantes en luz al hecho de que las elecciones nacionales estaban sólo a un mes de ser realizadas, y el hecho de que muchos de los participantes en la conferencia son candidatos en esas elecciones.

Según lo que cuentan las noticias, el primer día de la conferencia se caracterizó por los enfrentamientos verbales entre los varios partidos. Es quizás una reflexión de la creciente cultura democrática en Irak de que la mayor tormenta fue provocada por Minas Ibrahim al-Yousufi, el líder del Partido Democrático Cristiano quien atacó la recientemente aceptada constitución como un documento dictado por «las fuerzas de la ocupación». Su declaración causó que varios delegados salieran de la sala de conferencias, pero fueron escoltados de vuelta por el Ministro del Exterior saudita Príncipe Sa’ud al-Faisal. La declaración de Al-Yousufi fue repudiada por Emanuel Cardinal III, el Patriarca de la Comunidad Caldeana [Cristiana] en Irak y en el exterior. [7]

Para el segundo día y siguiendo a varias reuniones bilaterales entre los participantes, el ambiente en la conferencia cambió notoriamente. Uno debería mencionar, en particular, una reunión entre el Primer Ministro Dr. Ibrahim al-Ja’fari y Hareth al-Dhari, el Secretario General de la principal organización sunni, la Asociación de Estudiosos Musulmanes y una subsiguiente reunión entre al-Dhari y Hadi al-‘Ameri, el encabezado de la organización Badr (la milicia chi’ita, ahora llamada «organización» por razones cosméticas). Al-Badr permanece siendo el brazo militar del Concejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII). [8]

El comunicado final

A la conclusión de la conferencia preparatoria, la Liga Arabe emitió un comunicado el cual parece reflejar un acuerdo general de los participantes iraquíes y qué ofrece algo para todos.

Los kurdos consiguieron lo que más le importa a ellos: el derecho del pueblo iraquí a realizar sus opciones democráticas dentro del esquema de trabajo de un sistema pluralista y federal. Se agregaron al comunicado palabras acerca del sistema federal en el ultimo minuto para asegurar que los kurdos no se retiraran de la conferencia.

Los chi’a también tienen razones para estar satisfechos. El comunicado

  • Llama a una participación amplia de todos los iraquíes en las elecciones del 15 de diciembre
  • Ofrece un compromiso en el retiro de las fuerzas multinacionales según un itinerario (probablemente a ser negociado) en lugar de un franco retiro exigido por los sunnis
  • Condena el terrorismo en todas sus formas
  • Condena la noción del takfir, propagada por el grupo de Zarqawi según el cual musulmanes pueden ser declarados infieles o apostatas por otros musulmanes
  • Recomienda el levantamiento de las barreras al proceso político (refiriéndose a que los sunnis participarán plenamente en las elecciones).

Los sunnis pueden ser los que más se beneficiaron:

  • Un cronograma (aunque no inmediato) del retiro de las fuerzas extranjeras acoplado con un compromiso para construir el ejército iraquí y las fuerzas policiales y asumir responsabilidades en la seguridad del país
  • Una distinción delineada entre el terrorismo y la resistencia. Mientras el terrorismo en todas sus formas fue condenado, la conferencia legitimó la resistencia.
  • El poner en libertad a los prisioneros políticos (los detalles a ser negociados)
  • Un acuerdo para investigar y castigar a aquellos responsables por la tortura de prisioneros (casi totalmente sunnis) en el sótano del Ministerio de Interior cuyas fotos, mostrando señales de tortura, fueron hechas públicas.

Por encima de todo, los sunnis, representados por la Asociación de Estudiosos Musulmanes y el Partido Islámico, fueron reconocidos como socios iguales en el proceso político. [9]

Las concesiones hechas a los sunnis, particularmente el acuerdo para negociar un itinerario al retiro de las fuerzas extranjeras, fueron necesarios para hacer regresar a los sunnis al sistema político. Los propios sunnis pueden haber llegado a comprender que participar en las elecciones les ofrece una buena perspectiva de surgir como la segunda facción más grande en la Asamblea Nacional. Por contraste, persistiendo en la insurgencia podría llevar a su aniquilación militar y a su ruina económica. Queda por ser visto si los elementos sunni que participaron en la conferencia preparatoria son fuertes corredores de poder y si pueden ejercer alguna influencia en la resistencia.

Los sunnis también deben haber razonado de que si no se suben a bordo, estarían a merced de un ejército sectario de más de 300,000 soldados, predominantemente chi’itas y kurdos, en los que no tienen ninguna representación y ninguna influencia.

Otras facetas del comunicado

El comunicado también llamó en los países árabes a apoyar a Irak:

  • Apresurando el proceso de perdonar la deuda iraquí en conformidad con las decisiones del Club de París (constituido por países miembros de la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo, también llamada como países donantes los cuales negocian acuerdos bilaterales con los países en vías de desarrollo para reprogramar la deuda o perdonar la deuda)
  • Tomando parte activa en el entrenamiento de iraquíes en todos los sectores del estado (la referencia aquí es principalmente al entrenamiento militar y policial)
  • Fortaleciendo la presencia diplomática árabe en Irak, sujeto a la protección de la apropiada seguridad
  • Proveer la ayuda humanitaria a Irak
  • Proveer la ayuda para controlar las fronteras y prevenir a los «infiltrados» (refiriéndose a aquellos que cruzan la frontera siria buscando el jihad y el martirio en Irak)

La conferencia total de reconciliación

Fue convenido que la total reconcialición de la conferencia será celebrada en Bagdad durante la última semana de febrero y la primera semana de marzo. Un comité bajo la presidencia del Ministro de Estado argelino Abd al-Aziz Bilkhadem (el Presidente de Argelia es actualmente el presidente en rotación de los jefes de estados árabes) preparará la agenda para la conferencia total. Luego, el comité se dirigirá a varios puntos, incluyendo:

  • Expandir del proceso político para incluir a todas las fuerzas (refiriéndose a los movimientos de resistencia que se opusieron a tal proceso)
  • Colocar el criterio a un itinerario para la salida de las fuerzas multinacionales
  • Establecer el criterio para participar en la conferencia

El comunicado recomienda medidas requeridas para construir confianza, incluyendo:

  • Evitar el intercambio de acusaciones que, en vísperas de las elecciones competitivas, requerirá de un autodominio heroico
  • Evitar el uso de púlpitos políticos y religiosos para avivar el odio y la división
  • Crear un ambiente conveniente para llevar a cabo las elecciones de una manera pacifica.

Figuras principales en la conferencia

Aproximadamente 80 figuras políticas, tribales, y religiosas iraquíes asistieron a la conferencia preparatoria, entre ellos: el Presidente Jalal Talabani y sus dos diputados, Ghazi al-Yawer y abd Adil al-Mahdi, el Primer Ministro Ibrahim al-Ja’fari, el ex-primer ministro Ayad Alawi, el secretario general de la Asociación de Estudiosos Musulmanes (una organización principal sunni) Harith al-Dhari, el secretario general del partido comunista Hamid Majid Moussa y representantes del encabezado del CSRII Abd al-Aziz al-Hakim, «Su Eminencia» Muqtada al-Sadr, y Mas’oud Barazani, el Presidente de la Región de Kurdistán. [10]

Una figura importante en el gobierno de Irak, el Dr. Ahmad al-Chalabi, el Diputado Primer Ministro, ha declinado asistir. Según su portavoz, Haydar al-Moussawi, la negativa de Chalabi a asistir a la conferencia no fue porque fue celebrada en el Cairo sino porque fue celebrada fuera de Irak». [11]

También ausente, pero representado, estaba Abd al-Aziz al-Hakim, el encabezado del CSRII. Ninguna declaración fue dada explicando su ausencia. Otra figura política con credenciales liberales esterlinas, Mithal al-Alousi, rechazó participar porque la conferencia «es celebrada bajo la cobertura de países árabes que han apoyado el terrorismo». Además, la Liga Arabe, según al-Alousi, «no tiene el apoyo en la calle iraquí».

La posición de los Estados Unidos

Los Estados Unidos tienen toda la razón a estar satisfecha si los propios iraquíes alcanzan un acuerdo que puede proveer una estrategia de salida para las fuerzas del ejército americano en Irak. Por otro lado, ellos no podrían estar satisfechos con legitimar a la resistencia de lo que podría significar la matanza de soldados americanos. Hay señales, sin embargo, de que una salida ha sido acordada por ambos lados – representantes de algunos de los grupos de resistencia y los Estados Unidos – para encontrar una solución política al conflicto tal como esta evidenciado por una declaración hecha por el embajador americano en Irak el 28 de noviembre que el conflicto iraquí no puede ser resuelto exclusivamente por medios militares.

Conclusión

La conferencia preparatoria sobre la reconciliación y la plena conferencia que seguirá podría convertirse en una hoja de ruta para un Irak libre y democrático.

Obviamente, muchos de los acuerdos y compromisos fueron acomodados tras puertas cerradas y en discusiones bilaterales de representantes de varios grupos políticos y étnicos. Nadie ha surgido como un total vencedor o un total perdedor lo cual puede servir en el proceso de crear más confianza construyendo medidas.

Mientras el tope de expectativas para la conferencia preparatoria fue mantenido en un nivel bajo para evitar un conflicto aun mayor en caso de su fracaso, los resultados, hasta ahora, indican un nivel más alto de optimismo que al comienzo de la conferencia.

Una señal positiva mayor del ambiente de la post-conferencia es la aparición conjunta en una conferencia de prensa del secretario general de la organización chi’ita Badr y el diputado secretario general de la organización sunni mayor, el «Congreso del Pueblo Iraquí». En la conferencia de prensa, un acuerdo ha sido alcanzado en la colaboración de las organizaciones sunni en el futuro, mientras la resistencia fue reconocida como un compañero legítimo para el proceso político.

Otro líder sunni, el encabezado del Partido Islámico, Muhsin Abd al-Hamid, declaró que los sunnis formarán un comité especial para «negociar con la «honorable resistencia» para entrar en el proceso político. Él dijo que la posición sunni después de la conferencia del Cairo sufrirá un cambio importante en que «la honorable resistencia» le advertirá al grupo de Zarqawi que suspenda el terrorismo o enfrente «acciones disciplinarias en el campo». [12] Y lo más importante de todo, los sunnis participarán plenamente en las elecciones parlamentarias venideras.

El animo de optimismo moderado el cual prevaleció durante e inmediatamente después de la conferencia preparatoria, y los varios acuerdos alcanzados, son sólo un primer paso en lo que se espera sea un proceso largo y arduo para lograr la estabilidad y la construcción de la nación. Sin embargo, si se le permite salir fuera de control, la campaña de las elecciones puede rápidamente revolver suficientes animosidades para deshacer alguno del progresos logrados en el Cairo y puede inclusive exacerbar el conflicto, particularmente entre los chi’a y los sunni, con el resultando de una violencia expandida. Las próximas dos semanas antes de las elecciones son críticas para el futuro del país.


[1] Al-Sabah (Bagdad), 23 de octubre, 2005.

[2] Al-Hayat (Londres), 14 de octubre, 2005.

[3] Semanario Al-Ahali (Bagdad), 9 de noviembre, 2005.

[4] Al-Fourat (Bagdad), 23 de octubre, 2005.

[5] Al-Zaman (Bagdad), 18 de noviembre, 2005.

[6] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 15 de noviembre, 2005.

[7] Al-Mada (Bagdad), 22 de noviembre, 2005.

[8] Al-Zaman (Bagdad), 20 de noviembre, 2005.

[9] Al-Mustaqbal (Beirut), 25 de noviembre, 2005.

[10] La lista completa de participantes está publicada en www.alrafidayin.com/Story/News.

[11] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 18 de noviembre, 2005.

[12] Al-Hayat (Londres), 24 de noviembre, 2005.

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