{"id":9843,"date":"2015-12-27T00:00:00","date_gmt":"2015-12-27T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/2015\/12\/27\/articulo-del-academico-de-memri-tufail-ahmad-kabul-llama\/"},"modified":"2016-01-13T22:44:37","modified_gmt":"2016-01-13T22:44:37","slug":"articulo-del-academico-de-memri-tufail-ahmad-kabul-llama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/articulo-del-academico-de-memri-tufail-ahmad-kabul-llama\/9843","title":{"rendered":"Articulo del acad\u00e9mico de MEMRI Tufail Ahmad: &#8216;Kabul Llama&#8217;"},"content":{"rendered":"<div class=\"bodytext c3\">\n<p><em>A continuaci\u00f3n se presenta el texto completo de un art\u00edculo titulado \u00abKabul Llama\u00bb, del director del Proyecto Estudios del Sudeste Asiatico en MEMRI Tufail Ahmad, que apareci\u00f3 originalmente en la edici\u00f3n del 20-26 de diciembre, 2015 de Open The Magazine (Abran La Revista).<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9897\" src=\"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147.jpg\" width=\"792\" height=\"551\" srcset=\"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147.jpg 792w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147-300x209.jpg 300w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147-768x534.jpg 768w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147-600x417.jpg 600w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147-100x70.jpg 100w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147-696x484.jpg 696w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/26147-604x420.jpg 604w\" sizes=\"auto, (max-width: 792px) 100vw, 792px\" \/><\/p>\n<p>\u00abPara un visitante que arriba por primera vez a Kabul con la imagen preconcebida de un pa\u00eds en ruinas, es perfectamente normal que le den la bienvenida. Es el primer d\u00eda de diciembre, luminoso y tranquilo. Aterrizo en el Aeropuerto Internacional de Kabul, tal vez el \u00fanico aeropuerto que lleva el nombre de un l\u00edder mundial actualmente vivo quien es todav\u00eda joven. Como ex presidente que carg\u00f3 con el peso de la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n en Afganist\u00e1n posterior al 11 de Septiembre, este continua d\u00e1ndole concejos a los actuales l\u00edderes afganos.<\/p>\n<p>\u00abEstoy aqu\u00ed para hablar en una conferencia anti-terrorismo organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores afgano. Yo espero que el aeropuerto de Kabul sea una fortaleza con comandos armados todos en alerta, pero no se ven polic\u00edas alrededor.<\/p>\n<p>\u00abUn coche me conduce por la autopista del aeropuerto en Shar-e-Naw (la ciudad nueva), tambi\u00e9n conocida como la Zona Verde, hogar de embajadas y edificios gubernamentales. Algunos de los primeros edificios que observo a ambos lados de la autopista hablan de la realidad social de la boda afgana. Grandes uroosi, o salones de bodas, punto Kabul. Mientras la gente adquiriere nuevo dinero en los \u00faltimos a\u00f1os, estas salas se convirtieron en signo de movilidad social. Mientras que las bodas se celebraron tradicionalmente en el hogar, son un gran negocio ahora, dice Rahimullah Barez, un funcionario que me acompa\u00f1a del aeropuerto.<\/p>\n<p>\u00abA una milla de la carretera, comandos femeninos observan a los transe\u00fantes desde un cartel gigante, inst\u00e1ndolos a apoyar a la Polic\u00eda Milli (la polic\u00eda nacional). La vida en Shar-e-Naw pareciera ser normal. Para un hind\u00fa acostumbrado a ver grandes multitudes, los espacios parecen ser abiertos y amplios. Hoteles, embajadas y edificios gubernamentales se esconden detr\u00e1s de las indescriptibles paredes. Aparte de unos pocos edificios nuevos, no existen estructuras altas. Veo un par de veh\u00edculos de la polic\u00eda estacionados en una chowk (me entero que un &#8216;chowk&#8217; es tambi\u00e9n un palabra en dari, el idioma principal hablado en la ciudad) y me pregunto qu\u00e9 destino le espera a estos polic\u00edas en caso de un ataque por los talibanes. La embajada de Estados Unidos ha emitido una alerta a un \u00abinminente\u00bb ataque terrorista dentro de las pr\u00f3ximas 48 horas. Estoy preocupado.<\/p>\n<p>\u00abEl miedo es s\u00f3lo una l\u00ednea, alguien dijo, en su cabeza. Pero que verdaderamente comienza a calar muy dentro tan pronto llego al Kabul Star, un hotel de lujo con guardias armados en la puerta. Luego que el conductor responde algunas preguntas, la puerta se abre. Un segundo control de seguridad y una segunda puerta se abre. Y en el interior, hay otro guardia armado. Shrinivasrao S Sohoni, un ex funcionario hind\u00fa que ha pasado varios a\u00f1os en Kabul, me recuerda que los hoteles y restaurantes de la capital afgana tienen puertas dobles. Dentro de los 30 minutos de viaje desde el aeropuerto hasta el hotel, mi percepci\u00f3n de Afganist\u00e1n est\u00e1 totalmente invertida. Esta vez es real.<\/p>\n<p>\u00abLe pido a la gente en el hotel si es seguro salir. Recibo tres respuestas alternativas: &#8216;Es seguro&#8217;; &#8216;Vaya pero tenga cuidado&#8217;, &#8216;Cualquier cosa puede pasar&#8217;. Permanezco en el hotel hasta que encuentro un gu\u00eda local que me acompa\u00f1e. &#8216;Veo la puerta de metal justo afuera donde la puerta del ascensor se abre en cada planta? En el caso de un ataque terrorista, esta puede ser bloqueada centralmente para evitar que militantes viajen de un piso a otro, &#8216;Sohoni se\u00f1ala. El Kabul Star, situado cerca de la embajada de Ir\u00e1n y el Palacio Presidencial, fue uno de los objetivos atacados por los talibanes el 15 de abril, 2012. El hotel ha mejorado su seguridad desde entonces.<\/p>\n<p>\u00abLa naturaleza del terrorismo que Afganist\u00e1n enfrenta hoy es turbia y no se le puede atribuir \u00fanicamente a los talibanes. &#8216;Todos los criminales utilizan el nombre de los talibanes para extraer dinero&#8217;, dice Matiullah, un empleado con una empresa brit\u00e1nica privada que contrata servicios de seguridad para embajadas y empresas en Kabul. La seguridad en Kabul est\u00e1 bien, pero uno no puede viajar a Ghazni y Kandahar por carretera durante el d\u00eda si es extranjero, dice Matiullah. &#8216;La raz\u00f3n principal de los secuestros y la anarqu\u00eda es la pobreza&#8217;, este me recuerda.<\/p>\n<p>\u00abLa pobreza es generalizada. La juventud afgana hace fila en las embajadas iran\u00ed y turca para obtener visados hacia Europa. Casi el 70% de la gente en Afganist\u00e1n no tienen trabajo. Todos recuerdan el periodo de gobierno de Karzai, cuando el dinero extranjero llov\u00eda hacia este, pero ahora que las tropas internacionales se marchan, la econom\u00eda afgana parece fr\u00e1gil. La situaci\u00f3n se ve agravada por las percepciones del Presidente Ashraf Ghani siendo un tecn\u00f3crata que carece de liderazgo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00abReservo un taxi a trav\u00e9s del hotel, comprobando que el conductor es conocido personalmente por el personal del Hotel. Syed Ghulam Sakhi, un estudiante de Ciencias Pol\u00edticas en la Universidad Mashal de Kabul, me recuerda llevar el pasaporte. &#8216;Si usted se ve como paquistan\u00ed, es probable que sea detenido e interrogado por la polic\u00eda&#8217;, dice. Antes de llegar aqu\u00ed, los amigos me dijeron que le pidiera al conductor que apague su tel\u00e9fono m\u00f3vil para que no pueda alertar a posibles secuestradores. Decido confiar en mi conductor Noor Agha. Las carreteras de Kabul son anchas y fueron construidas recientemente.<\/p>\n<p>\u00abEn camino a Qargah, un lugar para picnics de fin de semana junto al lago que a\u00fan est\u00e1 por desarrollarse, las mujeres vestidas con atuendo Talib\u00e1n cubiertas por completo con malla en el rostro y burkas, est\u00e1n posadas sobre la divisi\u00f3n de la carretera la cual va en doble sentido. Ellas est\u00e1n mendigando, algunas junto a sus hijos. En los \u00faltimos a\u00f1os las mujeres afganas generalmente han compartido este tipo de burka. La generaci\u00f3n actual tambi\u00e9n usa velos pero con los ojos al descubierto.<\/p>\n<p>\u00abAntes de la d\u00e9cada de 1980, Kabul era una ciudad cosmopolita donde las mujeres pod\u00edan ir a las universidades y oficinas en faldas -. Inimaginable en esta \u00e9poca contempor\u00e1nea Ahora, las mujeres j\u00f3venes en Kabul, al menos en la relativa seguridad del distrito de Shar-e-Naw, una vez m\u00e1s visten faldas, aunque por encima del pantal\u00f3n. Sus rostros est\u00e1n al descubierto, un signo de cambio social grande.<\/p>\n<p>\u00abExiste cada vez una mayor conciencia de los derechos de las mujeres. En realidad, siempre hubo un movimiento de mujeres en Afganist\u00e1n que fue suprimido desde la d\u00e9cada de 1980 en adelante. Ahora, una calle en Kabul ha sido llamada Jada Farkhunda, en honor a Farkhunda Malikzada, una mujer de 27 a\u00f1os de edad, linchado a morir por una turba en abril de este a\u00f1o sobre falsas acusaciones de que hab\u00eda quemado p\u00e1ginas del Cor\u00e1n. Decenas de personas y polic\u00edas fueron condenados a servir penas en prisi\u00f3n. Las mujeres afganas protestaron en masa contra el asesinato de Farkhunda y en una audaz acci\u00f3n no vista en una sociedad musulmana, detuvieron a los hombres a que bajaran su ata\u00fad a la tumba.<\/p>\n<p>\u00abNo muy lejos de Jada Farkhunda, una serie de librer\u00edas en la carretera venden libros, pero mayormente en dari. En Kabul, la mayor\u00eda de las personas hablan un nivel c\u00f3modo de indostan\u00ed, que aprendieron de las pel\u00edculas Bollywood y que fueron entremezcladas con palabras en dari. En Shar-e- Naw, me sorprende ver a un ni\u00f1o y a una ni\u00f1a cogidos de la mano en una calle repleta de gente. Estoy seguro de que esto es raro, pero sin embargo es una se\u00f1al de cambio.<\/p>\n<p>\u00abVisito el Bagh-e-Babur, donde el primer Emperador mogol Zahiruddin Muhammad Babur est\u00e1 enterrado junto con otros miembros de su familia. El jard\u00edn se ve impecable. &#8216;Cuando los talibanes gobernaban, el lugar era est\u00e9ril, marr\u00f3n y lleno de escombros y artefactos explosivos sin detonar&#8217;, dice Alberto Fern\u00e1ndez, ex diplom\u00e1tico estadounidense que se encarg\u00f3 de su restauraci\u00f3n. <a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a> La Fundaci\u00f3n Aga Khan, los Estados Unidos y los gobiernos de Alemania y otros ayudaron en su restauraci\u00f3n luego que la ciudad fue liberada de los talibanes.<\/p>\n<p>\u00abBagh-e-Babur parece ser el lugar principal para los amantes de la ciudad. Pero esta libertad es fr\u00e1gil, dice Kanishka Nawabi, investigadora anti-extremismo agregando que las mujeres desaparecen de las calles de Kabul durante unos d\u00edas luego de cada ataque terrorista por los talibanes.<\/p>\n<p>\u00abDel lado positivo, se\u00f1ala Nawabi, el n\u00famero de escuelas en el pa\u00eds se ha duplicado en los \u00faltimos 13 a\u00f1os &#8211; de aproximadamente 2.000 a m\u00e1s de 4.000 ahora. Muchos j\u00f3venes afganos, con conocimientos en computaci\u00f3n y educados en el extranjero, est\u00e1n ahora entrando en el segundo y tercer nivel de liderazgo pol\u00edtico del pa\u00eds y estos podr\u00edan cambiar las cosas, dice.<\/p>\n<p>\u00abMohammad Salim Zarifi, quien es campe\u00f3n de levantamiento de pesas en la categor\u00eda de 70 kg, me dice que a la juventud afgana le va bien en cr\u00edquet, taekwondo, f\u00fatbol y boxeo. Las escuelas tienen equipos de cricket y f\u00fatbol los para chicas, dice.<\/p>\n<p>\u00abEn la conferencia contra el terrorismo en Kabul el 2 de diciembre, sostengo que el extremismo isl\u00e1mico puede ser socavado asegurando que cada vez m\u00e1s mujeres musulmanas entran a tiendas, calles, oficinas gubernamentales y a los departamentos de polic\u00eda. Los pa\u00edses isl\u00e1micos con sociedades profundamente religiosas tales como Afganist\u00e1n no puede esperar progresar sin mujeres marchando junto a los hombres. Denles bicicletas a las j\u00f3venes, les exhorto, para que puedan darles la posibilidad de entrar en las calles y espacios p\u00fablicos dominados por los hombres. Mi punto principal en la conferencia es: Una Reforma Isl\u00e1mica comenzar\u00e1 en Afganist\u00e1n cuando ustedes le compre una bicicleta a su hija. Algunas mujeres conducen coches en Kabul, pero las motos y las bicicletas todav\u00eda no son para las mujeres. <a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>\u00abLos afganos est\u00e1n conscientes de las dificultades extraordinarias de su naci\u00f3n. Protegen sus libertades incluso mejor de lo que lo hacen los hind\u00faes. Las vallas de los l\u00edderes afganos y legisladores asesinados por los talibanes pueden verse a trav\u00e9s de toda la ciudad capital. Grandes recortes de la figura de Ahmad Shah Masood, el h\u00e9roe nacional que fue asesinado dos d\u00edas antes del 11 de Septiembre, adornan las cimas de las monta\u00f1as y edificios importantes en constante recordatorio de los sacrificios que los afganos han hecho en los \u00faltimos a\u00f1os. Afiches instando apoyo a los polic\u00edas afganos pueden verse colgando de los postes el\u00e9ctricos.<\/p>\n<p>\u00abEn la d\u00e9cada de 1980, los muyahidines afganos, ayudados por el dinero de la CIA y coordinados por los Servicios Internos de Inteligencia (SII) del ejercito paquistan\u00ed, lucharon contra los sovi\u00e9ticos por la independencia de Afganist\u00e1n. Mientras las tropas sovi\u00e9ticas se retiraron en 1989, el SII sali\u00f3 victorioso en Afganist\u00e1n y apoy\u00f3 a los talibanes a mediados de la d\u00e9cada de 1990 mientras una guerra civil hac\u00eda estragos entre los se\u00f1ores de la guerra afganos por el control del poder. Posterior al 11 de Septiembre, el SII ha seguido utilizando a los talibanes para avanzar en los objetivos de la pol\u00edtica exterior de Pakist\u00e1n en Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p>\u00abKanishka Nawabi, quien dirige la organizaci\u00f3n Cooperaci\u00f3n por la Paz y la Unidad, una ONG sede en Kabul, estima que existen cerca de 30.000 insurgentes activos en Afganist\u00e1n actualmente. La cifra es inexacta, pero incluye a criminales de todas las clases. En la pr\u00f3xima d\u00e9cada, Afganist\u00e1n puede que no sea capaz de pagar por sus fuerzas de seguridad, que puede permanecer involucrada en una guerra de desgaste, Nawabi dice, a\u00f1adiendo que todos los pa\u00edses vecinos interfieren en Afganist\u00e1n. Ir\u00e1n les permite a combatientes del EIIS pasar por su territorio hacia Afganist\u00e1n bajo condici\u00f3n de que no creen problemas dentro de Ir\u00e1n, afirma.<\/p>\n<p>\u00abLe pido a Amar Sinha, el Embajador de India en Afganist\u00e1n, su evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de seguridad. Sinha dice que es optimista que la situaci\u00f3n pudiera mejorar si hubiera &#8216;una mayor presi\u00f3n internacional sobre Pakist\u00e1n para poner fin al apoyo&#8217; a los talibanes&#8217;. Sin eso, algunos grupos [militantes] permanecer\u00e1n en acci\u00f3n&#8217;, Sinha dice, a\u00f1adiendo que la declaraci\u00f3n del Presidente de los Estados Unidos Barack Obama a los talibanes a que se reconcilien as\u00ed mismos con un pa\u00eds cambiado si quieren ver a las tropas marcharse brill\u00f3 con un rayo de esperanza.<\/p>\n<p>\u00abLos estados-naci\u00f3n modernos pueden combatir a los terroristas, pero no es f\u00e1cil cuando est\u00e1n respaldados por el estado. El mes pasado, los cuerpos de 41 terroristas paquistan\u00edes muertos en Afganist\u00e1n fueron llevados a los distritos Bajo y Alto Dir en Pakist\u00e1n. En tiempos modernos, Es poco probable que los terroristas pueden hacerse cargo de los estados. Estos a lo peor pod\u00edan capturar partes del territorio de un pa\u00eds y ser\u00edan eliminados tarde o temprano, tal como se demostr\u00f3 a finales de septiembre, cuando los talibanes se hicieron cargo de la ciudad norte\u00f1a afgana de Kunduz durante unos d\u00edas.<\/p>\n<p>\u00abSyed Ghulam Sakhi resume la amenaza talib\u00e1n a la capital afgana en estas palabras: \u00abLos talibanes no pueden esconderse en ning\u00fan lugar en Kabul. Estos vienen en grupos de tres a cinco militantes desde fuera para lanzar un ataque y todas las veces las fuerzas de seguridad limpian la zona poco despu\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<hr class=\"c2\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Alberto M. Fern\u00e1ndez es tambi\u00e9n Vicepresidente de MEMRI.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> V\u00e9ase MEMRI Informe Diario de MEMRI No. 70, Acad\u00e9mico de MEMRI Tufail Ahmad en conferencia anti-extremismo en Kabul: \u00abEn Afganist\u00e1n, la reforma isl\u00e1mica comenzar\u00e1 cuando usted le compre una bicicleta a su hija, 15 de diciembre, 2015.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n se presenta el texto completo de un art\u00edculo titulado \u00abKabul Llama\u00bb, del director del Proyecto Estudios del Sudeste Asiatico en MEMRI Tufail Ahmad, que apareci\u00f3 originalmente en la edici\u00f3n del 20-26 de diciembre, 2015 de Open The Magazine (Abran La Revista). \u00abPara un visitante que arriba por primera vez a Kabul con la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9897,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-9843","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicados-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9843"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9843\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}