{"id":8736,"date":"2015-03-09T00:00:00","date_gmt":"2015-03-09T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/2015\/03\/09\/mujer-columnista-arabe-celebra-dia-internacional-de-la-mujer-con-articulo-sarcastico\/"},"modified":"2016-01-13T23:27:12","modified_gmt":"2016-01-13T23:27:12","slug":"mujer-columnista-arabe-celebra-dia-internacional-de-la-mujer-con-articulo-sarcastico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/mujer-columnista-arabe-celebra-dia-internacional-de-la-mujer-con-articulo-sarcastico\/8736","title":{"rendered":"Mujer columnista \u00e1rabe celebra D\u00eda Internacional de la Mujer con art\u00edculo sarc\u00e1stico"},"content":{"rendered":"<div class=\"bodytext c2\">\n<p><em>Con motivo del D\u00eda Internacional de la Mujer, la columnista Suha Al-Jundi quien escribe en el portal liberal Elaph, escribi\u00f3 un sarc\u00e1stico art\u00edculo en el que enumer\u00f3 diversas leyes y costumbres isl\u00e1micas que perjudican y lastiman a la mujer, la humillan y discriminan, tales como la herencia y las leyes sobre el matrimonio y el divorcio.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo siguiente son extractos de su art\u00edculo: <a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a><\/em><\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-11392\" src=\"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/22451.jpg\" width=\"198\" height=\"241\" \/><\/em><\/p>\n<p><em>Suha Al-Jundi (imagen: elaph.com)<\/em><\/p>\n<p>\u00abMe gustar\u00eda celebrar la elevada condici\u00f3n que el Islam le ha concedido a la mujer y el gran respeto que tiene por ella, el cual es manifestado de las siguientes maneras:<\/p>\n<p>\u00ab1. El testimonio de una mujer tiene la mitad del peso que el de un hombre, ya que ella es d\u00e9bil mental y sus emociones la gobiernan. Por lo tanto, para que su testimonio sea aceptado, debe hallar otra mujer que haya sido testigo del crimen [a fin de corroborar su historia]. De lo contrario, debe quedarse en casa y permanecer en silencio, en lugar de decir la verdad [sobre lo que sabe].<\/p>\n<p>\u00ab2. El Islam le otorga al hombre la tarea de apoyar a su esposa e hijos, [si est\u00e9 casado o divorciado]. Es por eso que no vemos filas de hijos de mujeres llamando a las puertas de los tribunales durante a\u00f1os, [s\u00f3lo] para que las divorciadas, e incluso aquellas que no est\u00e1n divorciadas, reciban el dinero al cual ellas y sus hijos tienen derecho. Esto, de acuerdo al vers\u00edculo \u00aby ap\u00f3yalas de acuerdo a tus medios\u00bb [Cor\u00e1n 65:7], del cual todos los hombres son cuidadosos de cumplir [incluso] sin ser forzados por los tribunales &#8211; ya que los hombres son piadosos y no escatimar\u00e1n [apoyar] posiblemente a sus hijos de la avaricia, o pretendan estar financieramente angustiados. Eventualmente la madre y sus hijos reciben [s\u00f3lo] unos cuantos dirhams, porque eso es todo lo que el hombre puede [aportar]&#8230;<\/p>\n<p>\u00ab3. Un hombre puede tener cuatro esposas, incluso si su salario es escaso y sus habilidades (f\u00edsicas) limitadas. Eso es simplemente la naturaleza de los mam\u00edferos que viven en manadas de un macho y varias hembras. La ley religiosa debe conformarse a esta naturaleza.<\/p>\n<p>\u00ab4. La herencia de una mujer es la mitad de la del hombre. \u00bfPor qu\u00e9? Porque al hombre se le dicta que debe apoyar a [la familia], mientras la mujer se sienta en casa con su kit de maquillaje y se gasta su mesada en moda y cosm\u00e9ticos. Este [reclamo] no tiene en cuenta lo que ocurre en la pr\u00e1ctica: la mujer trabaja y apoya a su familia, e incluso a veces tiene que realizar un segundo trabajo. No crean que las estad\u00edsticas, son enga\u00f1osas y parcializadas.<\/p>\n<p>\u00ab5. El divorcio en el Islam es muy simple. El Islam no obliga a una mujer a permanecer atada a la familia a la que ella ha dedicado su vida a establecer. El hombre puede divorciarse de ella con una palabra hablada o escrita, o incluso con un gesto, si es sordo o est\u00e1 paralizado. Para asegurarse de que deje el hogar r\u00e1pidamente, el Islam si le otorga cualquier derecho por los frutos de sus esfuerzos y labores. Si su marido se [digna] a darle la parte a la que est\u00e1 obligado a pagarle en caso de divorcio, ella deber\u00e1 tomarlo y darle las gracias a su honorable esposo por su generosidad.<\/p>\n<p>\u00ab6. La mujer debe poseer un tutor: su padre, su hermano, o [si no se dispone de uno] su t\u00edo por parte de su padre, o por parte de su madre, o alg\u00fan otro de sus familiares varones con los que tiene prohibido casarse. Ella no puede solicitar documentos oficiales tales como una cedula de identidad o un pasaporte sin el consentimiento de su tutor, y no puede viajar o casarse sin su permiso.<\/p>\n<p>\u00ab7. [El Islam] obliga a una mujer a llevar puesto un hijab al minuto en que llega a la pubertad, incluso si s\u00f3lo tiene diez a\u00f1os. Esto, con el fin de proteger a la mujer y su castidad, y asegurarse que los hombres no sean excitados y no se disemine el libertinaje. Si la mujer sufre de deficiencia en vitamina D como resultado de una exposici\u00f3n insuficiente a la luz solar, debe tomar c\u00e1psulas de aceite de pescado. Si no puede encontrar ninguna, Al\u00e1 la recompensar\u00e1 doblemente por su capacidad para soportar sufrimiento.<\/p>\n<p>\u00ab8. Si un hombre convoca a su esposa a tener relaciones sexuales con \u00e9l y ella se niega, los \u00e1ngeles la maldecir\u00e1n, aunque [se niegue porque] su marido no la respeta, no la hace sentir querida y segura, o porque este huele mal.<\/p>\n<p>\u00ab9. Si un marido es respetuoso su esposa puede ser rebelde (aunque esto sea s\u00f3lo temor que a\u00fan no se ha materializado), este debe advertirle. Si ella no se arrepiente debe echarla fuera de la casa, y si ella [todav\u00eda] no se arrepiente debe golpearla. Esto, aunque ella sea m\u00e1s inteligente y tenga m\u00e1s conocimientos que \u00e9l, o si su salario es m\u00e1s alto y ella contribuye m\u00e1s con los ingresos familiares.<\/p>\n<p>\u00ab10. Al Islam le preocupa que la mujer descanse lo suficiente, por lo que la exime de trabajos sensibles como ser juez. Esto, [para asegurar que] ella permanezca en silencio en su casa y tenga tiempo para criar a sus hijos, sirva a su marido y mantenga a la familia unida &#8211; incluso si ha escrito trabajos acad\u00e9micos y estudios sobre este tema.<\/p>\n<p>\u00ab11. S\u00f3lo tres cosas &#8211; una casa, una bestia de carga y una mujer &#8211; pueden considerarse como [fuentes de] mala suerte Es un gran honor para la mujer ocupar esta posici\u00f3n sensible e importante&#8230;<\/p>\n<p>\u00ab12. Si un perro, un burro o una mujer pasa por delante de un hombre cuando est\u00e1 orando, su rezo es nulo y sin efecto. Esto, porque la mujer es hermosa y atractiva, y hace que este se excite&#8230;<\/p>\n<p>\u00abA todas [mis compa\u00f1eras] mujeres oprimidas, feliz a\u00f1o nuevo\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<hr class=\"c1\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Elaph.com 8 de marzo, 2015.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo del D\u00eda Internacional de la Mujer, la columnista Suha Al-Jundi quien escribe en el portal liberal Elaph, escribi\u00f3 un sarc\u00e1stico art\u00edculo en el que enumer\u00f3 diversas leyes y costumbres isl\u00e1micas que perjudican y lastiman a la mujer, la humillan y discriminan, tales como la herencia y las leyes sobre el matrimonio y el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11392,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,25],"tags":[],"class_list":["post-8736","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicados-especiales","category-arabia-saudita"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8736","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8736"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8736\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11392"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}