{"id":63725,"date":"2023-11-21T09:15:16","date_gmt":"2023-11-21T07:15:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/?p=63725"},"modified":"2023-11-21T09:15:16","modified_gmt":"2023-11-21T07:15:16","slug":"el-hongqi-llega-a-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/el-hongqi-llega-a-estados-unidos\/63725","title":{"rendered":"El Hongqi llega a Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p>El mundo observ\u00f3 con gran expectaci\u00f3n c\u00f3mo el presidente Biden recib\u00eda al secretario general Xi Jinping en Woodside, California, al margen de la 30\u00aa cumbre del Foro de Cooperaci\u00f3n Econ\u00f3mica Asia-Pac\u00edfico (APEC) celebrada en San Francisco. Cuando Xi sali\u00f3 de su limusina en Filoli Estate, la coreograf\u00eda china de su compromiso con el presidente Biden se hizo evidente. Xi lleg\u00f3 en un Hongqi (\u7ea2\u65d7, que significa \u00abBandera Roja\u00bb) N701, la versi\u00f3n china de la \u00abbestia\u00bb del presidente estadounidense, la limusina Cadillac blindada. La imagen era clara ya que los chinos reflejaban lo que hacen los estadounidenses: \u00a1nuestro l\u00edder viaja en nuestro veh\u00edculo, no en el suyo! Quiz\u00e1s un sutil recordatorio de que Xi no quedar\u00e1 en segundo plano frente a nadie y est\u00e1 esfoz\u00e1ndose por restablecer los est\u00e1ndares chinos en el mundo.<\/p>\n<p>Esta fue la primera reuni\u00f3n en persona entre Biden y Xi en casi exactamente un a\u00f1o. Los 12 meses transcurridos fueron testigos de un aumento de la tensi\u00f3n en la relaci\u00f3n bilateral, caracterizada m\u00e1s acertadamente por el derribo por parte de Estados Unidos de un globo de vigilancia chino despu\u00e9s de haber atravesado la mayor parte de los Estados Unidos continentales en febrero de 2023. La indignaci\u00f3n de China por la sanci\u00f3n por Estados Unidos de su ministro de Defensa, el general Li Shangfu, contribuy\u00f3 al fin de las comunicaciones militares entre las dos potencias.<\/p>\n<p>Ahora que Xi lo despidi\u00f3, ese impedimento parece haber sido eliminado. El continuo endurecimiento de las restricciones econ\u00f3micas y tecnol\u00f3gicas a China por parte de la administraci\u00f3n Biden y el Congreso sirvi\u00f3 para enfriar a\u00fan m\u00e1s los lazos entre Beijing y Washington, sin mencionar la profundizaci\u00f3n del apoyo de Estados Unidos a Taiw\u00e1n; el acoso del Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n (EPL) a aviones y barcos estadounidenses y de otros pa\u00edses en aguas internacionales; el apoyo diplom\u00e1tico al presidente ruso Vladimir Putin; adem\u00e1s de una mir\u00edada de otras causas de tensi\u00f3n. En resumen, la relaci\u00f3n era, en el mejor de los casos, tensa.<\/p>\n<p>Sin embargo, la administraci\u00f3n Biden quer\u00eda que Xi asistiera al APEC en San Francisco, y envi\u00f3 a varios funcionarios a nivel de gabinete (los secretarios Blinken, Yellen y Raimondo, as\u00ed como el enviado presidencial especial para el Clima Kerry). Durante tres meses este verano hubo una especie de diplomacia itinerante unidireccional a Beijing para asegurar la asistencia del secretario general. Fue unidireccional porque los chinos no correspondieron con un visitante de nivel ministerial a Washington hasta que el m\u00e1ximo diplom\u00e1tico chino, Wang Yi, finalmente lleg\u00f3 a finales de octubre para ultimar los detalles del viaje de Xi a California. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Qin Gang, tambi\u00e9n fue despedido en julio por Xi, por lo que tal vez eso provoc\u00f3 el retraso en la reciprocidad. Una vez que Beijing asegur\u00f3 que Estados Unidos recibir\u00eda apropiadamente al secretario general, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China finalmente confirm\u00f3 la asistencia de Xi el 10 de noviembre, s\u00f3lo unos d\u00edas antes de la cumbre de APEC en la que participaron jefes de estado de 21 pa\u00edses de Asia y el Pac\u00edfico.<\/p>\n<p>No se hizo p\u00fablico qu\u00e9 concesiones, si es que hubo alguna, tuvo que hacer Estados Unidos para garantizar la asistencia de Xi. Es de suponer que la administraci\u00f3n Biden valor\u00f3 su presencia en la cumbre de APEC porque si el l\u00edder de la segunda econom\u00eda del mundo no asistiera, eso ciertamente arrojar\u00eda una sombra sobre el foro y sobre Estados Unidos como su anfitri\u00f3n. Bilateralmente, tambi\u00e9n es de suponer que el presidente Biden quer\u00eda demostrar que las comunicaciones bilaterales a nivel de l\u00edder fueron estables. Se trata de un objetivo loable, aunque el hecho de que el presidente Biden haya llamado con raz\u00f3n dictador a Xi durante una conferencia de prensa puede haber socavado cualquier buena voluntad que se hubiera podido establecer durante su t\u00eate-\u00e0-t\u00eate en Filoli Estate.<\/p>\n<p>Con la reuni\u00f3n bilateral y la propia cumbre de APEC en el espejo retrovisor, podemos hacer algunas evaluaciones iniciales sobre los resultados que fueron anunciados. El comunicado de prensa de la Casa Blanca fue en su mayor parte unilateral y se centr\u00f3 en lo que dijo el presidente Biden.[1] Eso es un discurso diplom\u00e1tico, porque los chinos no estuvieron de acuerdo.<\/p>\n<p>Sin embargo, parece como si las dos partes acordaran reanudar el di\u00e1logo entre militares, incluidas las conversaciones peri\u00f3dicas de Coordinaci\u00f3n de Pol\u00edticas de Defensa entre Estados Unidos y China (DPCT) y las reuniones del Acuerdo Consultivo Mar\u00edtimo Militar entre Estados Unidos y China (MMCA). Como observador y participante anterior en estos foros, puedo dar fe de que pueden ser espacios \u00fatiles para discutir cuestiones de defensa y seguridad. Sin embargo, por s\u00ed solos no comprometen a los chinos a cambiar su comportamiento agresivo. Sinceramente, las inseguras y provocativas interceptaciones a\u00e9reas y mar\u00edtimas del EPL no han mejorado a pesar de a\u00f1os de DPCT y MMCA anteriores. De hecho, justo cuando los chinos aceptaron hablar nuevamente con el ej\u00e9rcito estadounidense, se inform\u00f3 que un destructor de la Armada del EPL hab\u00eda utilizado su sonar contra buzos de la Armada australiana de manera peligrosa.[2] Esto ocurri\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de la reciente visita del primer ministro Albanese a Beijing. Las palabras chinas a menudo no coinciden con los hechos.<\/p>\n<p>Durante su discurso ante una audiencia de altos ejecutivos estadounidenses en San Francisco el 15 de noviembre, Xi afirm\u00f3: \u00abCualquiera que sea la etapa de desarrollo que alcance, China nunca perseguir\u00e1 la hegemon\u00eda o la expansi\u00f3n, y nunca impondr\u00e1 su voluntad a otros&#8230; China no busca esferas de influencia y no pelear\u00e1 una guerra fr\u00eda o una guerra caliente con nadie.\u00bb [3] Desafortunadamente, la historia no confirma lo que el secretario general dijo con tanto entusiasmo a la elite empresarial estadounidense reunida. Debemos recordar su famoso compromiso con el presidente Obama en 2015, prometiendo que \u00abChina no tiene intenci\u00f3n de militarizar\u00bb el Mar de China Meridional.[4] Adem\u00e1s, el uso chino de la coerci\u00f3n econ\u00f3mica para lograr fines pol\u00edticos contra Australia, Noruega, Lituania, Corea del Sur, Taiw\u00e1n y una larga lista de otros pa\u00edses se ha convertido en un hecho demasiado com\u00fan.<\/p>\n<p>La administraci\u00f3n Biden parece satisfecha con la visita de Xi, a pesar de los recelos generalizados sobre el compromiso real de Xi de mejorar las relaciones, dada la abrumadora divergencia de intereses y valores. Para ser justos, si los chinos cooperan para establecer un di\u00e1logo significativo entre militares, controlar los precursores qu\u00edmicos necesarios para fabricar fentanilo, abstenerse del uso malicioso de la inteligencia artificial, enviar m\u00e1s pandas a Estados Unidos y ayudar con el cambio clim\u00e1tico (pero s\u00f3lo como pa\u00eds en desarrollo, por supuesto), entonces eso ser\u00eda un logro. Si la historia sirve de gu\u00eda, puede justificarse una buena dosis de escepticismo. El hecho de que los funcionarios de la administraci\u00f3n Biden est\u00e9n utilizando libremente la famosa m\u00e1xima del presidente Reagan \u00abconf\u00eda, pero verifica\u00bb es un indicador positivo.<\/p>\n<p>Los internautas chinos apoyaron al presidente Biden, llamaron \u00abhermoso\u00bb al Hongqi de Xi e incluso sugirieron que los estadounidenses podr\u00edan querer mejorar su Cadillac.[5] No es sorprendente que los chinos comunes y corrientes se sientan orgullosos de que los tiempos hayan cambiado, dado el desarrollo sin precedentes y la influencia global de China. La Bandera Roja que recorre las calles de San Francisco es emblem\u00e1tica de ello. Sin embargo, puede que a algunos no se les escape por completo el hecho de que China a\u00fan no ha llegado completamente a la cima. Xi todav\u00eda vuela en un Boeing 747 de fabricaci\u00f3n estadounidense. Cuando eso cambie, es posible que tengamos que reevaluarlo.<\/p>\n<p>* Heino Klinck es miembro de la Junta Asesora de MEMRI. Se desempe\u00f1\u00f3 como Subsecretario Adjunto de Defensa de Estados Unidos para Asia Oriental, 2019-2021. Como oficial del \u00e1rea exterior del ej\u00e9rcito, se desempe\u00f1\u00f3 como agregado militar en China, 2004-2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo observ\u00f3 con gran expectaci\u00f3n c\u00f3mo el presidente Biden recib\u00eda al secretario general Xi Jinping en Woodside, California, al margen de la 30\u00aa cumbre del Foro de Cooperaci\u00f3n Econ\u00f3mica Asia-Pac\u00edfico (APEC) celebrada en San Francisco. Cuando Xi sali\u00f3 de su limusina en Filoli Estate, la coreograf\u00eda china de su compromiso con el presidente Biden [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":63727,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32,2],"tags":[],"class_list":["post-63725","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportes-diarios","category-featured"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63725\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63727"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}