{"id":61613,"date":"2022-09-06T16:01:27","date_gmt":"2022-09-06T20:01:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/?p=61613"},"modified":"2022-09-09T16:04:53","modified_gmt":"2022-09-09T20:04:53","slug":"editor-bangladeshi-rifat-munim-apoya-la-libertad-de-expresion-para-salman-rushdie-por-que-reaccionar-ante-el-libro-o-las-caricaturas-de-esta-manera-tan-infantil-por-que-mostrar-tanta-p","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/editor-bangladeshi-rifat-munim-apoya-la-libertad-de-expresion-para-salman-rushdie-por-que-reaccionar-ante-el-libro-o-las-caricaturas-de-esta-manera-tan-infantil-por-que-mostrar-tanta-p\/61613","title":{"rendered":"Editor bangladesh\u00ed Rifat Munim apoya la libertad de expresi\u00f3n para Salman Rushdie: &#8216;\u00bfPor qu\u00e9 reaccionar ante el libro o las caricaturas de esta manera tan infantil? \u00bfPor qu\u00e9 mostrar tanta paranoia sobre el representar al profeta? \u00bfPor qu\u00e9 siempre elegir la violencia? \u00bfY c\u00f3mo demuestra esto que el islam es una religi\u00f3n de paz?&#8217;"},"content":{"rendered":"<p><em>En un art\u00edculo reciente en el que este expres\u00f3 su apoyo al derecho por la libertad de expresi\u00f3n de Salman Rushdie y de otros escritores, el destacado periodista bangladesh\u00ed Rifat Munim narr\u00f3 el c\u00f3mo se produjo un \u00absilencio total\u00bb en los diarios y revistas en Bangladesh respecto al ataque ocurrido el 12 de agosto, 2022 contra el autor del libro Los versos sat\u00e1nicos.<\/em><\/p>\n<p><em>Rifat Munim se\u00f1al\u00f3 que a pesar de que varios escritores en Bangladesh fueron asesinados en ataques similares u obligados a exiliarse por temor a perder la vida, los tribunales tardaron a\u00f1os en emitir un veredicto para los casos ya pertinentes. \u00abEl p\u00e9simo historial de mi pa\u00eds en la protecci\u00f3n a escritores y editores de ataques similares en el pasado nos ha llevado a una pendiente muy resbaladiza, donde escritores y periodistas viven en una atm\u00f3sfera de miedo y temor y eligen auto-censurarse en lugar de decir lo que piensan\u00bb, agreg\u00f3 Munim.<\/em><\/p>\n<p><em>Rifat Munim es editor, periodista, traductor y ensayista residente en Dhaka. Fue el editor literario de Dhaka Tribute, un importante diario de Bangladesh. Su art\u00edculo, titulado \u00abSalman Rushdie: Ninguna cr\u00edtica despoja al escritor de su derecho a la libertad de expresi\u00f3n\u00bb &#8211; apareci\u00f3 en una edici\u00f3n especial de Outlook, una revista semanal publicada en Nueva Delhi.<\/em><\/p>\n<figure style=\"width: 1200px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"half-size-image\" src=\"https:\/\/www.memri.org\/sites\/default\/files\/2022\/SD10187.jpg\" alt=\"Rifat Munim (imagen cortes\u00eda: AddaStories.org)\" width=\"1200\" height=\"884\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Rifat Munim (imagen cortes\u00eda: AddaStories.org)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Lo siguiente son extractos del art\u00edculo:<\/em><a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00abEscribir sobre este ataque mientras se vive en Bangladesh lo pone a uno en una posici\u00f3n bastante dif\u00edcil\u00bb; \u00abExiste un ambiente de silencio total sobre el despreciable ataque perpetrado contra Salman Rushdie en los medios de comunicaci\u00f3n de Bangladesh\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEscribir sobre este ataque contra Salman Rushdie mientras yo viv\u00eda en Bangladesh lo pone a uno en una posici\u00f3n bastante dif\u00edcil. El abismal historial de mi pa\u00eds en proteger a escritores y editores de ataques similares en el pasado nos ha llevado por una pendiente muy resbaladiza, donde escritores y periodistas viven en una atm\u00f3sfera de miedo y temor y eligen auto-censurarse en lugar de decir lo que realmente piensan.<\/p>\n<p>\u00abEs precisamente por ello que existe un ambiente de silencio total sobre el despreciable ataque perpetrado contra Salman Rushdie en los medios de comunicaci\u00f3n de Bangladesh. Solo fueron publicadas noticias de portada o contraportada inmediatamente despu\u00e9s de producirse el ataque. Rushdie desapareci\u00f3 por completo de las ediciones impresas y fue enviado a la secci\u00f3n se\u00f1alada de &#8216;internacional&#8217; o &#8216;mundial&#8217; en las ediciones correspondientes a la red. Solo un diario en ingl\u00e9s public\u00f3 un art\u00edculo de opini\u00f3n sobre el tema y este art\u00edculo, una reimpresi\u00f3n de un art\u00edculo del medio de comunicaci\u00f3n <em>Conversation<\/em> en el Reino Unido, escrito por un investigador literario no-bangladesh\u00ed.<\/p>\n<p>\u00abTaslima Nasrin se vio obligada a abandonar el pa\u00eds en 1994 tras la publicaci\u00f3n de su tercera novela, <em>Lajja<\/em> (Verg\u00fcenza). Desde ese entonces ella ha vivido en el exilio.<\/p>\n<p>\u00abEl prol\u00edfico escritor Humayun Azad fue brutalmente atacado en el a\u00f1o 2003 por miembros del grupo Jamaat-ul-Mujahideen Bangladesh (JMB) despu\u00e9s de publicar su novela con un t\u00edtulo que hace recordar el himno nacional de Pakist\u00e1n, <em>Pak Saar Jamin Saad Bad<\/em>, lo cual fue una descripci\u00f3n aleg\u00f3rica de c\u00f3mo Jamaat-e-Islami, uno de los principales partidos de la coalici\u00f3n derechista liderada por el BNP que para esa \u00e9poca se encontraba en el poder, colabor\u00f3 con el ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n de Pakist\u00e1n en el asesinato de hind\u00faes y de combatientes por la libertad en el a\u00f1o de 1971. Este muri\u00f3 al a\u00f1o siguiente. El caso del asesinato de Azad fue dictado por un tribunal de Dhaka en abril de este a\u00f1o, 18 largos a\u00f1os despu\u00e9s de ocurrir el ataque.<\/p>\n<p>\u00abPor lo tanto, por una parte, las amenazas de ataques militantes est\u00e1n muy vivas y coleando y por la otra, existe el temor de repercusiones legales. Porque, debido a la promulgaci\u00f3n de la Ley de seguridad digital, si alguien siente que su sentimiento religioso ha sido herido por cualquier art\u00edculo o elemento publicado en la red, sin importar cu\u00e1n absurdo pueda ser ese sentimiento, estos pueden presentar una queja y abrir un caso judicial contra el escritor o el editor del diario.<\/p>\n<p>\u00abFrente a tal clima de alarmismo, cuando uno se sienta a escribir un art\u00edculo condenando de manera inequ\u00edvoca el ataque a Rushdie y la ideolog\u00eda que engendr\u00f3 al atacante, uno se pregunta a s\u00ed mismo: en esta situaci\u00f3n, \u00bfcu\u00e1l es el l\u00edmite de lo pensable para alguien que vive en Bangladesh, especialmente cuando se habla de Rushdie frente a <em>Los versos sat\u00e1nicos<\/em>, que parecieran ser a\u00fan m\u00e1s incendiarios hoy d\u00eda que hace 30 a\u00f1os?<\/p>\n<p>\u00abNo importa cu\u00e1nto se haya reducido el espacio para el debate, le debemos a todos los escritores que alguna vez han sido atacados por sus palabras, ya sea en Estados Unidos, Rusia, China, India o en Bangladesh, que continuemos su lucha concedi\u00e9ndole expresiones en\u00e9rgicas a nuestros propios pensamientos. M\u00e1s a\u00fan para Rushdie, quien es como un meteoro en nuestra imaginaci\u00f3n, habiendo tocado y sacudido tantas vidas y a tantos lectores para que cuestionen sus percepciones\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00abCuando la liga Awami&#8230; lleg\u00f3 al poder en 1996, esta atm\u00f3sfera de apertura recibi\u00f3 un nuevo impulso y nuestros debates tambi\u00e9n incluir\u00edan los libros de Ahmed Sharif y de Aroj Ali Matubbor, quienes ambos cuestionan el islam, el cristianismo y el hinduismo desde una perspectiva cient\u00edfica y desde puntos de vista muy humanistas\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abA comienzos de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 1990, comenzando mi adolescencia, mi ciudad natal Bagerhat apenas hab\u00eda le\u00eddo una novela inglesa cl\u00e1sica en su formato original y ni hablar de una novela contempor\u00e1nea tan compleja como <em>Los versos sat\u00e1nicos<\/em>. Una gran cantidad de novelas rusas, norteamericanas, francesas e inglesas fueron le\u00eddas por un n\u00famero considerable de lectores, pero todos esos libros fueron le\u00eddos en traducciones al bengal\u00ed. Sin embargo, los principales diarios bengal\u00edes nos transmitieron noticias de protestas violentas debido al libro y, por supuesto, por el fatua emitido por el ayatol\u00e1 Jomeini, llevando as\u00ed las olas del debate sobre Rushdie al suroeste del pa\u00eds. Debido a que el libro fue prohibido inmediatamente en Bangladesh, India y Pakist\u00e1n, nuestro inter\u00e9s en este naturalmente creci\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abLos c\u00edrculos izquierdistas con los que comenc\u00e9 a juntarme estaban compuestos por j\u00f3venes que defend\u00edan el derecho de Rushdie a ejercer su pensamiento cr\u00edtico. A diferencia del actual Bangladesh, los partidos estudiantiles izquierdistas sosten\u00edan una influencia considerable sobre los estudiantes de ese entonces. Una raz\u00f3n fue que el movimiento de masas del a\u00f1o 1990, que derroc\u00f3 al autocr\u00e1tico gobierno de 9 a\u00f1os del general H. M. Ershad, fue dise\u00f1ado conjuntamente por los frentes estudiantiles de todos los principales partidos pol\u00edticos, salvo los de orientaci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>\u00abEl esp\u00edritu del movimiento cre\u00f3 una atm\u00f3sfera para que el pensamiento cr\u00edtico y las ideas crecieran y fluyeran entre los j\u00f3venes. Tras la ca\u00edda de Ershad, el PNB (Partido Nacionalista de Bangladesh), el partido simpatizante de las narrativas religiosas mayoritarias, lleg\u00f3 al poder. Prohibi\u00f3 el Lajja de Taslima en el a\u00f1o 1993 y la colecci\u00f3n de ensayos feministas <em>Nari<\/em> de Azad en 1995. Sin embargo, los miembros de su frente estudiantil en Bagerhat, quienes alquilaron una oficina de dos habitaciones en mi barrio, pasaban el rato con activistas de su propio partido, as\u00ed como tambi\u00e9n con aquellos pertenecientes a los partidos de izquierda y la Liga Chhatra, el frente estudiantil del arch\u00ed-rival PNB, la Liga Awami de Bangladesh.<\/p>\n<p>\u00abLuego de dejar de lado los cuentos de hadas y las novelas de suspenso para ni\u00f1os, yo le\u00eda, por un lado, novelas de suspenso sobre detectives y traducciones abreviadas al bengal\u00ed de cl\u00e1sicos europeos (publicados por Sheba Prakashani) y por el otro, todas esas traducciones al bengal\u00ed bajo la r\u00fabrica del &#8216;marxismo&#8217; publicadas por Pragati Prakashani, filial rusa. Yo siempre estuve cerca de la oficina del PNB o de los puestos de t\u00e9 adyacentes, para poder as\u00ed compartir mis ideas o tal vez obtener nuevas perspectivas sobre los adultos mayores, muchos de los cuales eran \u00e1vidos lectores sin seguir siendo pol\u00edticamente activos.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Versos, Lajja<\/em> y <em>Nari<\/em> fueron centro de atenci\u00f3n a muchas largas discusiones. Tambi\u00e9n se produjeron conversaciones sobre <em>Khelaram Khele<\/em> <em>Ja<\/em> de Syed Shamsul Haq y <em>Sob Kichu Bhenge Pore de Azad<\/em>, las cuales tratan abiertamente los temas sobre sexualidad, incluyendo la descripci\u00f3n gr\u00e1fica de encuentros sexuales. Cuando la Liga Awami, el partido que promovi\u00f3 el esp\u00edritu de la Guerra de Liberaci\u00f3n del a\u00f1o 1971 y el no-comunalismo lleg\u00f3 al poder en el a\u00f1o de 1996, esta atm\u00f3sfera de apertura recibi\u00f3 un nuevo impulso y nuestros debates tambi\u00e9n incluir\u00edan libros de Ahmed Sharif y de Aroj Ali Matubbor, quienes cuestionan el islam, el cristianismo y el hinduismo desde puntos de vista cient\u00edficos y humanistas\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00abTal vez se debi\u00f3 a mi educaci\u00f3n y al clima cultural al que estuve expuesto, pero yo nunca vi y todav\u00eda no veo, ning\u00fan problema con que un escritor plantee preguntas sobre cualquier aspecto de alguna religi\u00f3n en particular&#8230;\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLo m\u00e1s interesante de esos d\u00edas fue que para ese entonces yo pod\u00eda hablar sobre muchos temas, desde ciencia hasta religi\u00f3n y sexo con amigos y personas mayores, independientemente de sus inclinaciones ideol\u00f3gicas. Es cierto que enfrent\u00e9 una oposici\u00f3n vehemente en muchos casos, pero eso s\u00f3lo condujo a discusiones m\u00e1s apasionadas. Los c\u00edrculos de izquierda est\u00e1n ah\u00ed, aunque en mucha menor medida. Los amigos y los mayores con los que tuve dichos debates tambi\u00e9n est\u00e1n ah\u00ed, pero la licencia cultural para iniciar tales debates parece haber expirado hace ya mucho tiempo.<\/p>\n<p>\u00abCuando puse mis manos en el libro <em>Los versos sat\u00e1nicos<\/em>, a finales de la d\u00e9cada del 2010, ya me hab\u00eda le\u00eddo la colecci\u00f3n de ensayos de Rushdie <em>Imaginary Homelands<\/em> y su segunda novela <em>Midnight&#8217;s Children<\/em>. Yo no me esperaba que el m\u00e1s famoso de los autores en ingl\u00e9s del mundo escribiera una cr\u00edtica literaria tan buena. Su cr\u00edtica perspectiva en cada escrito es verdaderamente aut\u00e9ntico y su lenguaje extremadamente l\u00facido. Su resistencia a los discursos literarios y art\u00edsticos occidentales me impresion\u00f3 aun m\u00e1s. En cuanto a su obra magna, <em>Midnight&#8217;s Children<\/em>, esta parec\u00eda una explosi\u00f3n de creatividad que conten\u00eda respuestas a todas mis preguntas sobre lenguaje, pol\u00edtica, historia y narraci\u00f3n ante los temas de ficci\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"half-size-image\" src=\"https:\/\/www.memri.org\/sites\/default\/files\/2022\/SD101871.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>\u00abEsto desaf\u00eda las tradiciones europeas modernas, pero combina historia y mito, posmodernismo y un realismo m\u00e1gico, con el fin de crear una epopeya que ha ampliado significativamente los horizontes de la ficci\u00f3n en general y la ficci\u00f3n del sudeste asi\u00e1tico en particular. El &#8216;condimentar&#8217; es decir, el decapado hecho al idioma ingl\u00e9s tambi\u00e9n sucede aqu\u00ed, de manera m\u00e1s notable. Me di cuenta especialmente del cambio de Adam Aziz de creyente a no-creyente y la forma en que su hijo Salim Sinai, el protagonista, escucha una voz que le llama, que Salim compara por unos momentos fugaces con el profeta Mahoma escuchando la voz de Al\u00e1.<\/p>\n<p>\u00abEl sabor del lenguaje &#8216;chutnificado&#8217; de <em>Children&#8217;s<\/em> facilit\u00f3 sumergirme en los <em>Versos<\/em>, en el que el uso innovador del lenguaje fue subido varios tonos. En el \u00e1mbito de las ideas, lo primero que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n son las preguntas sobre el ate\u00edsmo y los paralelismos entre nuestra era y la del siglo 7, que apareci\u00f3 como semillas en el libro <em>Children<\/em> y creci\u00f3 como \u00e1rboles enormes con ra\u00edces al aire en los <em>Versos<\/em>.<\/p>\n<p>\u00abTal vez fue mi educaci\u00f3n y al clima cultural al que estuve expuesto, pero nunca pude ver y a\u00fan no veo, ning\u00fan problema en que un escritor plantee preguntas sobre cualquier aspecto de alguna religi\u00f3n en particular, siempre que esas preguntas est\u00e9n bien formuladas, bien fundadas y matizadas y no est\u00e9n contaminadas por prejuicios de ning\u00fan tipo\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00abEncajado en una narrativa posmoderna, Los versos sat\u00e1nicos es un cuento formidable realista m\u00e1gico sobre dos individuos hind\u00faes, Gibreel Farista, actor de cine hind\u00fa fracasado y Saladin Chamcha\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEncajado en una narrativa posmoderna, <em>Los versos sat\u00e1nicos<\/em> es un cuento formidable de realismo m\u00e1gico sobre la vida de dos individuos hind\u00faes, Gibreel Farista, un fracasado actor de cine hind\u00fa y Saladin Chamcha. Estos saltan de un avi\u00f3n secuestrado y al igual que meteoros, aterrizan en las costas de Inglaterra, donde se embarcan en muchas aventuras (o desventuras). Farista, quien escucha voces en su cabeza, es propenso a imaginar sue\u00f1os elaborados en los que se imagina a s\u00ed mismo como el arc\u00e1ngel Jibreel y ve visiones de sociedades \u00e1rabes del siglo VII que se relacionan directa o indirectamente con el profeta Mahoma del islam.<\/p>\n<p>\u00abEstas secuencias en los sue\u00f1os, de las cuales existen varias &#8211; las dos m\u00e1s notables que aparecen en los cap\u00edtulos titulados &#8216;Mahound&#8217; y &#8216;Retorno a Jahilia&#8217;- son la raz\u00f3n por la que es acusado de insultar al islam, no solo por los musulmanes sino tambi\u00e9n por algunos aclamados escritores, incluyendo a John Le Carre, Roald Dahl, Zoe Heller y Pankaj Mishra. Pero, \u00bfexiste alguna intenci\u00f3n autoral a trav\u00e9s de la cual podamos elaborar una interpretaci\u00f3n esclarecedora de estos sue\u00f1os?<\/p>\n<p>\u00abAunque el poco confiable narrador de Rushdie, quien se burla de todo, incluyendo sus propios comentarios y es cr\u00edtico hacia todas las religiones &#8211; hace que sea dif\u00edcil determinar cualquier intenci\u00f3n autoral consistente, se dan muchas pistas en diferentes cap\u00edtulos, especialmente en el titulado <em>&#8216;A City Visible But Unseen<\/em> (Una ciudad visible pero que no ha sido vista)&#8217;, donde Farista expresa repetidamente su deseo de convertir Londres, una ciudad en transici\u00f3n, en algo diferente.<\/p>\n<p>\u201cEl deseo deriva de su desilusi\u00f3n con Londres, por supuesto, pero tambi\u00e9n subraya el doloroso proceso de transformaci\u00f3n de un inmigrante, que, entre otras cosas, refleja la experiencia del inmigrante de ser menos digno a ser respetado. Por ello, en su estado mental cuerdo o demente, subconsciente o inconscientemente, este busca modelos de una ciudad en transici\u00f3n en las antiguas sociedades \u00e1rabes a las que se unen sus ra\u00edces religiosas. Pero esa es solo una interpretaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00abSent\u00ed que la representaci\u00f3n del islam que enfoca Rushdie carece de originalidad y hace eco ante las nociones occidentalizadas prejuiciosas del islam; su materialismo, que me pareci\u00f3 selectivo, no nos da una imagen completa de ello\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abCon el apoyo de los propios comentarios de Rushdie en su autobiograf\u00eda <em>Joseph Anton<\/em> &#8211; soy de la opini\u00f3n de que, adem\u00e1s de explorar temas de identidad y transformaci\u00f3n, este le presenta conscientemente a los lectores una interpretaci\u00f3n materialista del advenimiento del islam en las sociedades \u00e1rabes. Tambi\u00e9n soy de la opini\u00f3n de que estos sue\u00f1os desaf\u00edan sus roles asignados en la narrativa y asumen un car\u00e1cter propio y esto tambi\u00e9n es parte de la intenci\u00f3n que realiza Rushdie como autor.<\/p>\n<p>\u00abMientras le\u00eda y rele\u00eda los sue\u00f1os, sent\u00ed que la representaci\u00f3n del islam hecha por Rushdie carece de originalidad y le hace eco a las nociones occidentalizadas prejuiciosas del islam. Su materialismo, que hall\u00e9 selectivo, no nos da una imagen completa. Este explora las perspectivas de muchos personajes, desde el renegado Salman hasta el blasfemo poeta Baal, pero la \u00fanica perspectiva que permanece inexplorada es la del profeta.<\/p>\n<p>\u00abSin embargo, la representaci\u00f3n de Rushdie es mucho m\u00e1s matizada e inteligente que <em>Shubhobroto O Tar Somporkito Shusamachar<\/em> de Azad, en la que Azad, al igual que el director de Innocence of Muslims (Nakoula Basseley Nakoula, Egipto), ha representado al profeta como alguien cuya pasi\u00f3n radica en destruir templos<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed que me encantaron las desventuras de Farista y Chamcha en Londres, pero encontr\u00e9 que las secuencias en los sue\u00f1os estaban algo cegadas. Descubr\u00ed que <em>Shubhobroto<\/em> de Azad y el cortometraje <em>Innocence<\/em> estaban impulsados ??por una propaganda alimentada por los discursos occidentales sobre el profeta Mahoma, que tambi\u00e9n encuentran paralelos en la versi\u00f3n hindutva del islam y el profeta\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00abIncluso si descarto la interpretaci\u00f3n del islam hecha por Rushdie, tal como hice con Azad, \u00bfy qu\u00e9? Ninguna cr\u00edtica o rechazo puede despojar a Rushdie o Azad de su derecho a expresar lo que piensan sobre la vida, la pol\u00edtica y la religi\u00f3n. Ninguna cr\u00edtica justifica las reacciones violentas a <em>Versos<\/em> o a su autor\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abAhora, la pregunta es: \u00bfy qu\u00e9? Incluso si descart\u00e9 la interpretaci\u00f3n del islam hecha por Rushdie, tal como hice con Azad, \u00bfy qu\u00e9? Ninguna cr\u00edtica o rechazo puede despojar a Rushdie o Azad de su derecho a expresar lo que piensan sobre la vida, la pol\u00edtica y sobre la religi\u00f3n. Ninguna cr\u00edtica justifica las reacciones violentas ante los <em>Versos<\/em> o ante su autor.<\/p>\n<p>\u00abEn sus arrebatos violentos, la gran mayor\u00eda de los musulmanes confunden a Rushdie, as\u00ed como tambi\u00e9n al diario dan\u00e9s <em>Jyllands-Posten<\/em> y la revista francesa <em>Charlie Hebdo<\/em> &#8211; los cuales imprimieron caricaturas del profeta Mahoma &#8211; con Occidente.<\/p>\n<p>\u00abLo que hizo Rushdie en los <em>Versos<\/em> es un intento digno de un ejercicio creativo, mientras que lo hecho por esos diarios, tal como observ\u00f3 Megan Gibson en <em>Time<\/em>, fue una acci\u00f3n muy calculada para impulsar su circulaci\u00f3n. Uno puede estar en desacuerdo tanto con Rushdie como con esos diarios. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 reaccionar al libro o ante las caricaturas de esta manera tan infantil?, \u00bfpor qu\u00e9 mostrar paranoia sobre la representaci\u00f3n del profeta?, \u00bfpor qu\u00e9 elegir siempre la violencia?, \u00bfy c\u00f3mo demuestra esto que el islam es una religi\u00f3n pacifica?<\/p>\n<p>\u201cSi uno realmente piensa que vale la pena luchar contra esto, \u00bfpor qu\u00e9 no es posible hacerlo art\u00edstica o period\u00edsticamente? \u00bfPor qu\u00e9 esta ciega determinaci\u00f3n de confirmar la proyecci\u00f3n occidental de que los musulmanes son una entidad homog\u00e9nea desprovista del poder de pensamiento?<\/p>\n<p>\u00abEn cuanto a los arrebatos violentos sobre el libro de Rushdie, cinco estudiosos y escritores musulmanes (Edward Said, Aga Shahid Ali, Eqbal Ahmad, Ibrahim Abu-Lughod y Akeel Bilgrami) enviaron la siguiente carta a una edici\u00f3n de 1989 de The New York Review of Books:<\/p>\n<p>\u00ab&#8216;Como escritores y estudiosos del mundo isl\u00e1mico, nos sentimos consternados por la difamaci\u00f3n, prohibici\u00f3n de libros y las amenazas de violencia f\u00edsica contra Salman Rushdie, el talentoso autor de los libros <em>Midnight&#8217;s Children, Shame<\/em> y <em>The Satanic Verses<\/em> (<em>Los versos sat\u00e1nicos<\/em>).<\/p>\n<p>\u00ab&#8216;Esta campa\u00f1a es realizada en nombre del islam, aunque nada de eso le da ning\u00fan cr\u00e9dito al islam en lo absoluto. Ciertamente, los musulmanes y otros tienen derecho a protestar contra <em>Los versos sat\u00e1nicos<\/em> si sienten que la novela ofende su religi\u00f3n y sus sensibilidades culturales. Pero llevar la protesta y el debate al \u00e1mbito de la violencia intolerante es, de hecho, la ant\u00edtesis de lo que son las tradiciones isl\u00e1micas de aprendizaje y tolerancia&#8217;.<\/p>\n<p>\u00abCuando la intolerancia va en incremento en todo el mundo y en todas las religiones, nosotros debemos responder escribiendo con m\u00e1s audacia por las libertades art\u00edsticas y period\u00edsticas. En cuanto a Rushdie y aquellos que fueron atacados en Bangladesh, debemos hacer m\u00e1s a trav\u00e9s de nuestros escritos y activismos para mantener nuestras tradiciones seculares vivas\u00bb.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Outlookindia.com (India), 2 de septiembre, 2022. El ingl\u00e9s original del art\u00edculo fue editado ligeramente para mayor claridad y comprensi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo reciente en el que este expres\u00f3 su apoyo al derecho por la libertad de expresi\u00f3n de Salman Rushdie y de otros escritores, el destacado periodista bangladesh\u00ed Rifat Munim narr\u00f3 el c\u00f3mo se produjo un \u00absilencio total\u00bb en los diarios y revistas en Bangladesh respecto al ataque ocurrido el 12 de agosto, 2022 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61614,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,6,2],"tags":[],"class_list":["post-61613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-archivos","category-comunicados-especiales","category-featured"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61613\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}