{"id":60079,"date":"2021-08-16T13:35:49","date_gmt":"2021-08-16T17:35:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/?p=60079"},"modified":"2021-08-17T14:04:15","modified_gmt":"2021-08-17T18:04:15","slug":"los-talibanes-son-el-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/los-talibanes-son-el-futuro\/60079","title":{"rendered":"Los talibanes son el futuro"},"content":{"rendered":"<p>Luego del repentino colapso del gobierno y del ej\u00e9rcito afgano y la victoria de los talibanes, algunos expertos han advertido sobre el peligro de un estado fallido liderado por un grupo salafista yihadista estrechamente aliado a Al-Qaeda. Quiz\u00e1s una preocupaci\u00f3n mayor puede ser el peligro de un estado que en realidad no fracase, muy posiblemente un estado autoritariamente exitoso, dirigido por un grupo salafista-yihadista aliado cercano de Al-Qaeda.<\/p>\n<p>La victoria de los talibanes es un triunfo para ellos y la mayor victoria de Al-Qaeda en una generaci\u00f3n. Fueron sus intrusos rivales, el Estado Isl\u00e1mico, los que asombraron al mundo en el a\u00f1o 2014 con su prototipo de estado en Siria e Irak (con puestos de avanzada en otros lugares) y su Califato. En el 2019, el EIIS perdi\u00f3 tanto su estado en Baghouz y, luego ese mismo a\u00f1o, a su Califa en otras partes de Siria.<\/p>\n<p>Al-Qaeda, que durante tanto tiempo parec\u00eda estar contenido mientras el EIIS acaparaba toda la gloria de la atenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, tendr\u00e1 una nueva oportunidad de resurgir y Afganist\u00e1n pudiera convertirse en refugio seguro y en laboratorio para los laboriosos yihadistas de todo el mundo &#8211; al igual que el terru\u00f1o del EIIS o Arabia Saudita o Pakist\u00e1n han sido para algunos salafistas en el pasado y Turqu\u00eda lo es hoy para varias razas de islamistas extranjeros. El modelo talib\u00e1n parece ser mucho m\u00e1s exitoso y atractivo para los extremistas y una ola a futuro mucho m\u00e1s probable para ellos que el modelo del EIIS, una vez aterrador, pero ahora visto como extravagante.<\/p>\n<p>Afganist\u00e1n se convierte ahora en una especie de oeste salvaje yihadista, que Estados Unidos puede y tendr\u00e1 ocasionalmente que atacar, es el escenario m\u00e1s f\u00e1cil y c\u00f3modo. Uno m\u00e1s preocupante pudiera ser un estado mejor administrado, donde los yihadistas son menos obvios y abiertos en sus acciones; un lugar donde se pueden formar todo tipo de conexiones informales y de relaciones simbi\u00f3ticas de manera discreta e informal, donde una nueva versi\u00f3n islamista iliberal de un estado naci\u00f3n puede inspirar a nuevas generaciones de extranjeros &#8211; peregrinos pol\u00edticos buscando lo m\u00e1s inusual y nuevo.<\/p>\n<p>A casi 20 a\u00f1os desde el 11 de septiembre, 2001 algunos acad\u00e9micos han especulado sobre cu\u00e1nto pueden haber cambiado los talibanes desde la \u00faltima vez que estuvieron en el poder. El consenso es que de hecho si han cambiado, en t\u00e9rminos de ideolog\u00eda y gobernabilidad &#8211; muy poco y yo creo que esto es cierto. Pero han cambiado algo en t\u00e9rminos a su manera de exponerse al mundo. Puede que no sean mundanos, pero est\u00e1n m\u00e1s experimentados y confiados en las costumbres del mundo exterior. Utilizan las redes sociales (por supuesto, tambi\u00e9n lo hacen todos los grupos yihadistas e islamistas); negociaron con los estadounidenses. Ciertamente demostraron excelentes habilidades diplom\u00e1ticas y de inteligencia para cambiar y sobornar a grandes sectores del antiguo r\u00e9gimen de Ashraf Ghani, mientras generales y gobernadores de las provincias negociaban su rendici\u00f3n o se cambiaban de bando. Podemos decir que los talibanes han evolucionado hasta cierto punto t\u00e1cticamente pero se han mantenido igual estrat\u00e9gicamente, un poco m\u00e1s pulidos pero con la misma brutalidad. Un Talib\u00e1n m\u00e1s sofisticado y capaz que siga siendo implacablemente hostil hacia Occidente ser\u00eda un salto cualitativo hacia adelante.<\/p>\n<p>Pero si los talibanes pueden haber cambiado algo su actitud, 20 a\u00f1os despu\u00e9s en Occidente hemos cambiado mucho y no para bien. Si bien la forma de guerra e ideolog\u00eda de los talibanes se han mantenido m\u00e1s o menos iguales, es precisamente en esas dos \u00e1reas donde Occidente, en particular Estados Unidos, se ha desmoronado.<\/p>\n<p>En cuanto a una forma de guerra, est\u00e1 del todo claro que la costosa y pesada forma de guerra estadounidense vista en Afganist\u00e1n e Irak, aunque aun formidable, tiene sus limitaciones. Confiar en los contratistas y en el personal local, subcontratar funciones de apoyo vitales, el proceso de toma de decisiones entre agencias, el proceso de la comunidad de los servicios de inteligencia, la creaci\u00f3n de representantes locales, todo esto tiene cierta l\u00f3gica, pero ha tenido dos d\u00e9cadas bastante dif\u00edciles.<\/p>\n<p>Y mientras el ej\u00e9rcito estadounidense muestra algunos defectos, este sigue siendo una fuerza supremamente poderosa que puede hacer algunas cosas que otros pocos pueden hacer. Sin embargo, la ideolog\u00eda occidental est\u00e1 siendo sometida a una presi\u00f3n extrema. No est\u00e1 del todo claro que sepamos qui\u00e9nes somos realmente, qu\u00e9 representamos y qu\u00e9 queremos hacer.<\/p>\n<p>Para serles franco, el modelo democr\u00e1tico liberal, predicado con vehemencia por Occidente durante a\u00f1os, a menudo en tonos triunfantes tras la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, est\u00e1 mostrando fisuras muy reales bajo repetidos ataques ideol\u00f3gicos internos. Nuestros adversarios entre los talibanes poseen convicciones. Uno puede ver en las im\u00e1genes de Al-Jazeera a combatientes talibanes abrumados por la emoci\u00f3n mientras recitaban el sura cor\u00e1nico \u00ab<em>An-Nasr<\/em>\u00bb (El apoyo divino) el 15 de agosto mientras ocupaban el palacio presidencial en Kabul.<\/p>\n<p>Nuestros otros adversarios en la China comunista tambi\u00e9n son firmes en sus creencias y en su visi\u00f3n a futuro. Nuestras convicciones a veces parecen muy apasionadas, mientras se fracturan cada vez m\u00e1s a lo largo de los lineamientos tribales, racistas y de g\u00e9nero. Nosotros hablamos sobre la democracia y grandeza estadounidense, mientras estamos comprometidos con China y parecemos incapaces en no hacer nada al respecto. El patriotismo y el orgullo nacional parecen haberse convertido en malas palabras, mientras que la historia de Occidente y su herencia parecen tener muy pocos defensores. Nuestro pasado est\u00e1 siendo deconstruido ladrillo a ladrillo. Y en cuanto a la democracia, puede significar, a menudo, una alianza de las empresas tecnol\u00f3gicas m\u00e1s importantes junto a una clase dominante depredadora que se asemeja cada vez m\u00e1s a una oligarqu\u00eda hereditaria.<\/p>\n<p>A\u00fan pueden salir mal muchas de las cosas entre los talibanes. Estos est\u00e1n menos unidos de lo que parecen y Afganist\u00e1n, sin importar qui\u00e9n lo gobierne, es notoriamente rebelde. Ellos se enfrentan a una insurgencia muy peque\u00f1a pero sangrienta de sus rivales en la facci\u00f3n Estado Isl\u00e1mico-Provincia Joras\u00e1n (ISKP\/s.e.i.). Los talibanes deber\u00edan poder ganar con relativa facilidad, pero aun sigue siendo un reto para estos.<\/p>\n<p>Pero es muy probable que est\u00e9n mucho menos aislados que en los a\u00f1os 1996-2001, cuando fueron reconocidos por solo tres pa\u00edses. Si juegan bien sus cartas, muy probablemente tendr\u00e1n relaciones productivas con China, Turqu\u00eda, Ir\u00e1n, Qatar y Azerbaiy\u00e1n, adem\u00e1s de su patr\u00f3n y amo Pakist\u00e1n. Rusia y los estados de Asia Central son bastante cautelosos, pero tambi\u00e9n es muy probable que busquen un modus vivencial con Kabul gobernado por los talibanes. No existe, al menos todav\u00eda, una oposici\u00f3n rebelde viable al estilo de la Alianza del Norte en contra de los talibanes para que las potencias extranjeras los apoyen. Recrear uno no est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n, pero los talibanes han aprendido del pasado y han enfocado su campa\u00f1a m\u00e1s reciente en priorizar aquellas \u00e1reas al norte del pa\u00eds, donde l\u00f3gicamente pudiera surgir tal oposici\u00f3n. Y si bien algunos en Occidente pueden querer castigar al Afganist\u00e1n gobernado por los talibanes, cuanto m\u00e1s se le castigue, mayor ser\u00e1 el flujo de migrantes y refugiados afganos que se trasladar\u00e1n hacia la zona oeste en direcci\u00f3n a Europa, uni\u00e9ndose a otros flujos de millones de almas desesperadas que emergen del Medio Oriente y de \u00c1frica.<\/p>\n<p>La debacle en Afganist\u00e1n deber\u00eda servir de alarma a pa\u00edses en Occidente tales como los Estados Unidos, advirti\u00e9ndoles que las viejas formas de intervencionismo extranjero liberal ya se ven peligrosamente desgastadas y las antiguas y agotadas ret\u00f3ricas son modelos ya agotados. Es muy probable que Estados Unidos nunca m\u00e1s se gaste dos trillones de d\u00f3lares en estas desventuras en el extranjero tal como lo hizo en Irak y Afganist\u00e1n (incluso si una cantidad considerable de ese dinero fue destinado a empresas y contratistas estadounidenses en lugar de ir a la construcci\u00f3n de naciones en Mesopotamia y en el Hindu Kush). Pero si bien los entusiasmos extranjeros parecen menos probables, aun as\u00ed es horroroso contemplar que la pr\u00f3xima cruzada anti-extremista a generarse parece apuntar al mero centro de los Estados Unidos. Es casi como si no hubi\u00e9semos aprendido absolutamente nada en dos d\u00e9cadas de conflicto.<\/p>\n<p><em>*Alberto M. Fern\u00e1ndez es vicepresidente de MEMRI.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego del repentino colapso del gobierno y del ej\u00e9rcito afgano y la victoria de los talibanes, algunos expertos han advertido sobre el peligro de un estado fallido liderado por un grupo salafista yihadista estrechamente aliado a Al-Qaeda. 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