{"id":58996,"date":"2021-01-26T15:31:10","date_gmt":"2021-01-26T19:31:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/?p=58996"},"modified":"2021-01-26T15:31:10","modified_gmt":"2021-01-26T19:31:10","slug":"diez-anos-despues-del-comienzo-de-la-primavera-arabe-en-egipto-un-vistazo-en-retrospectiva-al-analisis-realizado-por-memri-el-7-de-febrero-2011-cronica-de-un-alzamiento-condenado-al-fracaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/diez-anos-despues-del-comienzo-de-la-primavera-arabe-en-egipto-un-vistazo-en-retrospectiva-al-analisis-realizado-por-memri-el-7-de-febrero-2011-cronica-de-un-alzamiento-condenado-al-fracaso\/58996","title":{"rendered":"Diez a\u00f1os despu\u00e9s del comienzo de la Primavera \u00c1rabe en Egipto: Un vistazo en retrospectiva al an\u00e1lisis realizado por MEMRI el 7 de febrero, 2011 &#8211; &#8216;Cr\u00f3nica de un alzamiento condenado al fracaso&#8217;"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de enero se celebr\u00f3 el d\u00e9cimo aniversario del comienzo de la revoluci\u00f3n de la Primavera \u00c1rabe en Egipto. El 7 de febrero, 2011 tres d\u00edas antes de la dimisi\u00f3n del presidente de Egipto Mubarak, el presidente de MEMRI Yigal Carmon escribi\u00f3 un an\u00e1lisis muy sobrio, titulado \u00abCr\u00f3nica de un levantamiento condenado al fracaso: La revoluci\u00f3n egipcia similar a un microcosmos a la b\u00fasqueda de las masas \u00e1rabes por una participaci\u00f3n en el poder y los recursos\u00bb. Si bien muchos en Occidente se sent\u00edan jubilosos por los eventos, este argument\u00f3 que la revoluci\u00f3n estaba condenada al fracaso y predijo que el ej\u00e9rcito egipcio continuar\u00eda gobernando Egipto. Lo siguiente es su an\u00e1lisis:<\/em><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En enero del a\u00f1o 2011, los pueblos del Medio Oriente iniciaron su marcha hacia la toma de una participaci\u00f3n en el liderazgo y de los recursos de sus pa\u00edses, tras siglos en los que varias oligarqu\u00edas gobernantes les privaron tal participaci\u00f3n. Este alzamiento, que estall\u00f3 en T\u00fanez, se extendi\u00f3 hacia Egipto. Sin embargo, al igual que la lucha de los pueblos europeos por una participaci\u00f3n en el poder, esta campa\u00f1a contra la hegemon\u00eda total de la \u00e9lite gobernante est\u00e1 destinada a ser un proceso hist\u00f3rico prolongado y multifac\u00e9tico, con numerosos reveses y severas crisis. Esta primera ronda &#8211; el actual alzamiento en Egipto &#8211; no estar\u00e1 exento de algunos logros, pero en \u00faltima instancia est\u00e1 condenada al fracaso, ya que la instituci\u00f3n militar egipcia mantendr\u00e1 su control sobre el poder y los recursos del pa\u00eds.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.memri.org\/sites\/default\/files\/2021\/1551_thumb_550.jpg\" \/><\/p>\n<p>El siguiente an\u00e1lisis examina el alzamiento en Egipto como un microcosmos del proceso en el mundo \u00e1rabe en general y argumenta que las protestas egipcias son un clamor menor de democracia y libertad que una apuesta por el poder por parte de una clase media marginada.<\/p>\n<p><strong>Los desencadenantes directos y la causa subyacente del alzamiento egipcio<\/strong><\/p>\n<p>La actual ola de protestas en Egipto fue provocada por tres factores:<\/p>\n<p>1) Un deterioro en la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de las masas como resultado del aumento global de los precios de los alimentos (si bien este fue factor central en Egipto, fue a\u00fan mucho m\u00e1s crucial en T\u00fanez);<\/p>\n<p>2) La exclusi\u00f3n total de la oposici\u00f3n del parlamento egipcio tras las \u00faltimas elecciones, en las que el partido gobernante NDP obtuvo 460 esca\u00f1os mientras que a la oposici\u00f3n (no solo a la Hermandad Musulmana, sino a todos los partidos de la oposici\u00f3n) no se les concedi\u00f3 representaci\u00f3n alguna;<\/p>\n<p>3) Las protestas en T\u00fanez, que proveyeron a los egipcios con un modelo exitoso de sublevaci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>Un escrutinio en profundidad revela, sin embargo, una causa mucho m\u00e1s fundamental que delinea al alzamiento egipcio: un intento del pueblo por arrebatarle el poder a las oligarqu\u00edas militares que han estado gobernando Egipto y controlando sus recursos durante siglos.<\/p>\n<p>Desde la \u00e9poca de la Edad Media, Egipto fue gobernado por oligarqu\u00edas y dinast\u00edas militares de los mamelucos. A principios del siglo 19, el gobernador de Egipto designado por los otomanos Muhammad &#8216;Ali, acab\u00f3 con la \u00e9lite mameluca gobernante y estableci\u00f3 su propia dinast\u00eda, que domin\u00f3 el pa\u00eds hasta bien entrado el siglo 20, ejerciendo el poder incluso bajo la ocupaci\u00f3n brit\u00e1nica. Esta dinast\u00eda fue derrocada en el a\u00f1o de 1952 por la Revoluci\u00f3n de Oficiales Libres, que estableci\u00f3 su propia oligarqu\u00eda y cre\u00f3 una infraestructura conjunta militar y civil. Esta oligarqu\u00eda domina el pa\u00eds y ejerce un control total sobre sus recursos hasta la fecha presente.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os, ha surgido una clase media; sin embargo, esta carece de participaci\u00f3n en los recursos y centros de poder del pa\u00eds. Hoy d\u00eda, esta clase media est\u00e1 formada principalmente por j\u00f3venes con altas tasas de desempleo y sin esperanzas para el futuro, pero que poseen educaci\u00f3n y familiaridad con el mundo democr\u00e1tico &#8211; especialmente gracias a la moderna revoluci\u00f3n ocurrida en las \u00e1reas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dadas todas estas circunstancias, el actual alzamiento era solo cuesti\u00f3n de tiempo.<\/p>\n<p><strong>Condenado desde el propio comienzo<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, el fracaso del alzamiento egipcio es igualmente inevitable. Tres factores conspiran para evitar su \u00e9xito.<\/p>\n<p>Primero, las masas se enfrentan a una instituci\u00f3n militar bien arraigada, unida y todopoderosa que reina supremamente sobre los centros de poder y sobre las riquezas del pa\u00eds. Adem\u00e1s, su imagen popular es la del \u00abdefensor de la patria\u00bb y sus veteranos son percibidos como h\u00e9roes de guerra. La mayor\u00eda de la juventud ni siquiera se da cuenta de que el ej\u00e9rcito es, de hecho, el verdadero adversario, que astutamente ha colocado a los cuerpos policiales al frente de los enfrentamientos con los manifestantes, permiti\u00e9ndose estos conservar la imagen de ser uno con el pueblo.<\/p>\n<p>Segundo, los manifestantes carecen de liderazgo. Si los acontecimientos hubieran seguido su curso natural, un liderazgo hubiese surgido gradualmente de la clase media y este se hubiera forjado en duras batallas en contra del r\u00e9gimen dictatorial. Sin embargo, debido a las oportunidades que ofrecen las comunicaciones masivas de hoy d\u00eda, en particular Internet y las redes sociales, as\u00ed como tambi\u00e9n el canal de televisi\u00f3n Al-Jazeera, que desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental, las masas desfavorecidas pudieron \u00absaltarse una etapa\u00bb, moviliz\u00e1ndose directamente hacia la propia revoluci\u00f3n. En consecuencia, solo ahora, en medio del alzamiento, estos intentan en vano formar un liderazgo.<\/p>\n<p>Es cierto que los opositores pol\u00edticos existentes est\u00e1n tratando de subirse al tren de la revoluci\u00f3n. Estos, sin embargo, no representan a los manifestantes y de hecho se les ve saboteando la revoluci\u00f3n a trav\u00e9s de su voluntad de negociar con el r\u00e9gimen. Esto es especialmente cierto en el caso de la Hermandad Musulmana, que busca la legitimaci\u00f3n que se les ha negado durante d\u00e9cadas. Cabe se\u00f1alar, de paso, que esta apuesta por la legitimidad ha sido instigada por los Estados Unidos, que ha estado presionando al r\u00e9gimen egipcio para que hable con todas las fuerzas opositoras, incluyendo las \u00abno seculares\u00bb.<\/p>\n<p>Tercero, el alzamiento egipcio tambi\u00e9n est\u00e1 condenado al fracaso por razones econ\u00f3micas y pr\u00e1cticas, debido a que es imposible para una poblaci\u00f3n de 80 millones mantener una revoluci\u00f3n que paralice la vida durante un per\u00edodo sustancial de tiempo.<\/p>\n<p><strong>Los logros esperados de la fase inicial al alzamiento<\/strong><\/p>\n<p>Aunque condenado al fracaso en lograr sus objetivos declarados (el derrocamiento de Mubarak y la eliminaci\u00f3n del r\u00e9gimen), la fase inicial del alzamiento no estar\u00e1 exenta de logros. Ya es evidente que Egipto disfrutar\u00e1 de m\u00e1s libertad de informaci\u00f3n y de poder manifestar, e incluso puede que se logren realizar enmiendas constitucionales y derogar parcialmente la antigua ley de emergencia. Las elecciones futuras generar\u00e1n una mayor representaci\u00f3n de la oposici\u00f3n en el parlamento. El Presidente Hosni Mubarak no volver\u00e1 a postularse \u2014 de hecho, incluso pudiera dimitir antes del \u00faltimo d\u00eda de su mandato actual \u2014 y no podr\u00e1 transferirle la presidencia a su hijo Gamal.<\/p>\n<p>A pesar de todos estos cambios, una constante permanecer\u00e1: la hegemon\u00eda de la \u00e9lite militar. Aquellos que pudiesen ser llamados los verdaderos hijos de Mubarak &#8211; Omar Suleiman, Ahmad Shafiq, Sami Anan, Hussein Tantawi y muchos otros generales que representan a la instituci\u00f3n militar &#8211; permanecer\u00e1n en el poder y mantendr\u00e1n su control sobre Egipto y sobre sus recursos. El fracaso de la revoluci\u00f3n seguramente conducir\u00e1 a estallidos violentos por parte de los frustrados manifestantes, pero la instituci\u00f3n militar encontrar\u00e1 los medios para hacerle frente a todos sus rivales civiles, a trav\u00e9s de medios democr\u00e1ticos o menos democr\u00e1ticos. Hasta el pr\u00f3ximo alzamiento.<\/p>\n<p><em>*Y. Carmon es presidente de MEMRI; T. Kuper y H. Migron son compa\u00f1eros de investigaci\u00f3n en MEMRI.<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> De hecho, se pudiera decir que la primera ronda de alzamientos en el Medio Oriente no fue la actual ola de protestas sino las intifadas palestinas contra la ocupaci\u00f3n israel\u00ed, en los a\u00f1os de 1988 y 2000. En estas intifadas, adem\u00e1s de los ataques terroristas de las organizaciones armadas palestinas, hubo una participaci\u00f3n masiva del pueblo en la resistencia contra el ej\u00e9rcito israel\u00ed. Aunque se trataba de una lucha por la liberaci\u00f3n nacional (en lugar de una lucha entre sectores dentro de una sola naci\u00f3n), no obstante, uno pod\u00eda denominarse como una lucha por la hegemon\u00eda y los recursos en contra del poder gobernante israel\u00ed. Las intifadas obligaron a Israel a hacer ciertas concesiones pol\u00edticas, pero Israel permaneci\u00f3 siendo el poder hegem\u00f3nico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de enero se celebr\u00f3 el d\u00e9cimo aniversario del comienzo de la revoluci\u00f3n de la Primavera \u00c1rabe en Egipto. El 7 de febrero, 2011 tres d\u00edas antes de la dimisi\u00f3n del presidente de Egipto Mubarak, el presidente de MEMRI Yigal Carmon escribi\u00f3 un an\u00e1lisis muy sobrio, titulado \u00abCr\u00f3nica de un levantamiento condenado al fracaso: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":58997,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,5,19,9,12,18,2],"tags":[],"class_list":["post-58996","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-archivos","category-analisis-e-investigacion","category-egipto","category-temas","category-reforma-en-el-mundo-arabe-y-musulman","category-paises","category-featured"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58996"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58996\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}