{"id":47965,"date":"2018-08-09T16:02:16","date_gmt":"2018-08-09T20:02:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/?p=47965"},"modified":"2018-08-09T16:02:16","modified_gmt":"2018-08-09T20:02:16","slug":"editor-de-al-sharq-al-awsat-ghassan-charbel-a-los-arabes-aborden-el-tren-del-progreso-dejen-de-aferrarse-a-su-pasado-glorioso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/editor-de-al-sharq-al-awsat-ghassan-charbel-a-los-arabes-aborden-el-tren-del-progreso-dejen-de-aferrarse-a-su-pasado-glorioso\/47965","title":{"rendered":"Editor de &#8216;Al-Sharq Al-Awsat&#8217; Ghassan Charbel a los \u00e1rabes: Aborden el tren del progreso, dejen de aferrarse a su pasado glorioso"},"content":{"rendered":"<p><em>En un art\u00edculo titulado \u00abRescaten a sus Descendientes, no Venguen a sus Antepasados\u00bb en el diario saudita de Londres Al-Sharq Al-Awsat, el editor en jefe del diario Ghassan Charbel, escribi\u00f3 que en lugar de aferrarse a los gloriosos logros de la historia musulmana, los \u00e1rabes deben aprender de los pa\u00edses de Europa que, tras dos guerras mundiales que los destruyeron, eligen una coexistencia pac\u00edfica y cooperar mutuamente, logrando as\u00ed prosperidad y estabilidad pol\u00edtica. Este prosigui\u00f3 llamando a permitir que los j\u00f3venes \u00e1rabes se beneficien de los grandes desarrollos tecnol\u00f3gicos de nuestra era por el bien de la econom\u00eda y estabilidad de sus propios pa\u00edses, en lugar de desgastarlos envi\u00e1ndolos a combatir guerras que no tienen sentido.<\/em><\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-47966\" src=\"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Charbel.jpg\" width=\"130\" height=\"190\" \/>Ghassan Charbel (Fuente: Al-Sharq Al-Awsat, 9 de abril, 2018)<\/em><\/p>\n<p><em>Lo siguiente son extractos traducidos del art\u00edculo de Charbel:<\/em><a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>\u00abCuanto m\u00e1s intentan escapar de ello, [ya que se encuentran] en ruta desde San Francisco a Par\u00eds, m\u00e1s les surge la pregunta: &#8216;\u00bfCu\u00e1ndo tendr\u00e1n los \u00e1rabes una ciudad moderna y contempor\u00e1nea que participe en la creaci\u00f3n de su futuro? \u00bfCu\u00e1ndo tendremos nosotros una ciudad repleta de vida, que posea una econom\u00eda desarrollada, un sistema educativo y servicios, una ciudad [en la que] el ciudadano pueda vivir una vida com\u00fan, que satisfaga sus necesidades y les respete como seres humanos?<\/p>\n<p>\u00abEn San Francisco, uno tiene la sensaci\u00f3n de que el futuro del mundo se est\u00e1 construyendo aqu\u00ed, con una inversi\u00f3n enorme, una imaginaci\u00f3n desenfrenada y una capacidad excepcional para inventar y desarrollar. Es como si la gente de estas grandes sociedades fueran los poetas del mundo futuro, creando una realidad que antes parec\u00eda imposible, expandiendo las fronteras de la inteligencia y el conocimiento y cambiando la econom\u00eda y las vidas de la poblaci\u00f3n, la cultura y todos los aspectos de la vida sobre la faz del planeta.<\/p>\n<p>\u00abLas guerras futuristas son libradas agresivamente y sin concesiones, las cifras no tienen piedad, uno debe tener \u00e9xito y sacarles provecho. El fracaso significa abandonar la carrera. El fracaso de su sociedad significa que desaparecer\u00e1&#8230; Solo el mejor nadador y el creador de ideas evita [ahogarse en] las olas; no existe [espacio] para lo suave o la pereza&#8230;<\/p>\n<p>\u00abUna vez, fueron los generales del ej\u00e9rcito quienes [redibujaron] los mapas y determinaron el destino de los pa\u00edses. Ese tiempo ya pas\u00f3. Hoy d\u00eda, su destino est\u00e1 en manos de los generales del Silicon Valley: Apple, Facebook, Google, Microsoft, Oracle y otros. No traten de eludir beneficiarse [del progreso] con el pretexto de que ustedes pertenecen a un mundo diferente. Ustedes son parte de una aldea global, les guste o no. Cuanto m\u00e1s tarde duren en integrarse al torbellino del progreso, m\u00e1s les costar\u00e1 unirse [a este]. No tenemos m\u00e1s remedio que unirnos [al torbellino del progreso]. Cualquier otra opci\u00f3n significa que uno se convierte en una carga para el mundo, que a uno lo dejan varado en la plataforma, que sus econom\u00edas son arcaicas y que sus ciudades envejecen a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido. Sus pa\u00edses deben unirse a [este progreso], o todo lo que existe en este ser\u00e1 rechazado, desde las universidades, a los hospitales y de las fuerzas armadas al servicio postal. Ser\u00eda un gran error tratar de cubrir [el atraso tecnol\u00f3gico de los \u00e1rabes] aferr\u00e1ndonos a los gloriosos logros de [nuestra] historia. El ganador ser\u00e1 quien escriba la historia futura y no el que se aferra al pasado.<\/p>\n<p>\u00abNo digo que esto ser\u00e1 un viaje f\u00e1cil y que el abordar el tren [del progreso] no conducir\u00e1 a querellas [entre nosotros]. Pero existen experiencias de las que podemos aprender. Europa ya ha pasado por lo que el Medio Oriente est\u00e1 experimentando ahora. Surgieron algunos [en Europa] que se enga\u00f1aron a s\u00ed mismos de que se les hab\u00eda [otorgado] autoridad absoluta por el esp\u00edritu de la naci\u00f3n o por lo profundo de la historia [de la naci\u00f3n]: una autoridad ilimitada que les permit\u00eda forzar su propio color sobre el planeta, para elevar una naci\u00f3n y abandonar otra, para repotenciar a una raza sobre el resto de las razas, para diseminar una cultura y erradicar a otra. Ellos pensaron que ten\u00edan autoridad para borrar fronteras internacionales y jugar con mapas y equilibrios demogr\u00e1ficos, llevar a cabo operaciones quir\u00fargicas profundas en las ciudades y jugar con la funci\u00f3n, con la historia y el presente de [estas ciudades]. [Esta] autoridad estuvo basaba en el subyugar o borrar al otro, porque [para ellos] la coexistencia era una obst\u00e1culo, o algo imposible.<\/p>\n<p>\u00abEuropa vio cosas que no esperaba ver. Vio a Adolph Hitler mostrar su arrogancia en los Campos El\u00edseos, despu\u00e9s de ver a los europeos api\u00f1ados [en Espa\u00f1a] y dividirse entre las barricadas de la Guerra Civil Espa\u00f1ola. [Vio] convoyes de inmigrantes y desplazados, barrios calcinados y ciudades capitales repletas de miedo y desorden, vio desde la represi\u00f3n, la opresi\u00f3n y el horror y el desgarramiento de pa\u00edses y familias. El antiguo continente [de Europa] fue arena de la chispa que gener\u00f3 dos guerras mundiales, pero el ca\u00f1\u00f3n finalmente fue acallado y de los montones de cad\u00e1veres y los r\u00edos de sangre, el europeo tuvo que tomar una decisi\u00f3n sobre lo que le ayudar\u00eda a asegurarse de que no hubiese una repetici\u00f3n de esta tragedia. Este tiene que decidir si utilizar el armisticio para prepararse para una nueva guerra, u organizar las condiciones para la coexistencia. La coexistencia no neutraliza las disputas, sino proh\u00edbe el uso de la guerra como medio para resolverlas.<\/p>\n<p>\u00abEn siglos pasados, Europa vio todo tipo de guerras &#8211; guerras por roles y control [de las regiones], guerras religiosas y guerras entre escuelas religiosas de pensamiento y guerras de eliminaci\u00f3n, desplazamiento y eliminaci\u00f3n de identidades. Luego de las dos guerras mundiales m\u00e1s terribles, uno se dio cuenta de que el futuro no est\u00e1 edificado con piedras del pasado. Si se hubiera rendido a la l\u00f3gica de la venganza abierta, la cascada de sangre francesa y alemana a\u00fan se estar\u00eda desbordando, si se hubiese rendido a la maldici\u00f3n de la memoria, los barcos franceses y brit\u00e1nicos todav\u00eda estuvieran dispar\u00e1ndose misiles entre s\u00ed, manchados con la sangre de los marineros.<\/p>\n<p>\u00abEuropa se encontraba sumergida en sangre, l\u00e1grimas y montones [de cad\u00e1veres] y estaba llena de viudas, hu\u00e9rfanos y desempleados. Sus ciudades estaban muy da\u00f1adas y sus econom\u00edas hab\u00edan colapsado. La abrumadora sensaci\u00f3n era que Europa no hab\u00eda aprendido nada de la Primera Guerra Mundial y de nuevo hab\u00eda descendido al Infierno. [Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial], sus pol\u00edticos, diplom\u00e1ticos y escritores tuvieron que elegir la direcci\u00f3n en la que estos iban y decidieron despedirse del l\u00e9xico que hab\u00eda generado la cat\u00e1strofe. Estos escogieron la estabilidad, la rehabilitaci\u00f3n y la coexistencia para el continente y dentro de sus pa\u00edses. A pesar de la divisi\u00f3n del continente luego de la [Segunda Guerra Mundial], los europeos no se permitieron caer en [otra] guerra que probablemente, destruir\u00eda de nuevo no solo a Europa sino al mundo en su totalidad<\/p>\n<p>\u00abEuropa comenz\u00f3 a desarrollar la opci\u00f3n de estabilidad y encontr\u00f3 prosperidad. Convirti\u00f3 las fronteras internacionales en puertas al paso de personas, bienes e ideas, buscando cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica, coordinaci\u00f3n pol\u00edtica y cooperaci\u00f3n en abordar los problemas. Por lo tanto, sus vecinos ya no eran sus enemigos, sino sus compa\u00f1eros y juntos se esforzaron por ampliar las \u00e1reas de cooperaci\u00f3n&#8230; Esta es una soluci\u00f3n de competencia en lugar de guerras, cooperaci\u00f3n en lugar de enfrentamientos. Las disputas se resolvieron bajo la preservaci\u00f3n cuidadosa de estabilidad y aspiraciones de prosperidad. Las pol\u00edticas consideradas tomaron el lugar de una pol\u00edtica de asalto desconsiderada&#8230;<\/p>\n<p>\u00abSolo existe una soluci\u00f3n: Ustedes deben ser parte del mundo que va hacia el futuro. Deben aprender, practicar y adaptarse, deben permitir que sus dedos y su imaginaci\u00f3n den rienda suelta, deben permitir que sus compatriotas se beneficien de los fenomenales desarrollos tecnol\u00f3gicos actuales, para que puedan mejorar sus econom\u00edas, preserven su estabilidad y preparen las condiciones para su prosperidad, deben garantizar las capacidades de las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes y salvaguardarla de las guerras de la historia antigua y del desgaste in\u00fatil en estas.<\/p>\n<p>\u00abNo traten de escapar de los desaf\u00edos refugi\u00e1ndose en los muy profundos recesos del tiempo. Otros poseen historias paralelas o que superan las suyas y si se hubiesen rendido a vivir en el pasado, Viena no ser\u00eda Viena, Berl\u00edn no ser\u00eda Berl\u00edn y Par\u00eds no ser\u00eda Par\u00eds. Unirse al futuro salva su historia del olvido y lo convierte en combustible para el tren del progreso. No se demoren y no duden, esta es su batalla y ustedes deben rescatar a sus descendientes y no vengar a sus antepasados\u00bb.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> <em>Al-Sharq Al-Awsat<\/em> (Londres), 9 de abril, 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo titulado \u00abRescaten a sus Descendientes, no Venguen a sus Antepasados\u00bb en el diario saudita de Londres Al-Sharq Al-Awsat, el editor en jefe del diario Ghassan Charbel, escribi\u00f3 que en lugar de aferrarse a los gloriosos logros de la historia musulmana, los \u00e1rabes deben aprender de los pa\u00edses de Europa que, tras dos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47966,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,6,9,12,18,2,25],"tags":[],"class_list":["post-47965","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-archivos","category-comunicados-especiales","category-temas","category-reforma-en-el-mundo-arabe-y-musulman","category-paises","category-featured","category-arabia-saudita"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47965"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47965\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}