{"id":36115,"date":"2017-09-13T22:34:51","date_gmt":"2017-09-14T02:34:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/?p=36115"},"modified":"2017-09-15T15:58:47","modified_gmt":"2017-09-15T19:58:47","slug":"la-historia-detras-del-apreton-de-manos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/la-historia-detras-del-apreton-de-manos\/36115","title":{"rendered":"La Historia Detr\u00e1s del Apret\u00f3n de Manos"},"content":{"rendered":"<p>Por: Yigal Carmon*<\/p>\n<p><em>En la fecha del aniversario No. 24 de los Acuerdos de Oslo, re-publicamos un art\u00edculo que fue publicado en 1994 por el Presidente y Fundador de MEMRI Yigal Carmon en la revista estadounidense Commentary revelando la historia no contada detr\u00e1s de los acuerdos.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>El acuerdo alcanzado [en agosto, 1993] en Oslo entre Israel y la OLP y luego firmado (con algunas modificaciones) en el patio de la Casa Blanca un mes despu\u00e9s [el 13 de septiembre, 1993], fue negociado dentro del m\u00e1s profundo secreto. Hasta ahora la historia detr\u00e1s de ello ha sido contada s\u00f3lo de forma selectiva y s\u00f3lo por participantes o partidarios que lo ven como un triunfo hist\u00f3rico progresista. Pero surgen im\u00e1genes muy diferentes cuando tal historia es contada de manera m\u00e1s completa, que es lo que me propongo hacer aqu\u00ed ahora.<\/p>\n<p>Oslo no fue en lo absoluto el primer lugar en el que funcionarios de la OLP se reunieron con israel\u00edes. A partir de la d\u00e9cada de 1970, fueron organizados simposios, conferencias y \u00abdi\u00e1logos\u00bb, tanto abiertos como secretos, en ciudades de todo el mundo bajo diversos auspicios organizativos, semioficiales e incluso de las Naciones Unidas, generalmente con la participaci\u00f3n de los pa\u00edses anfitriones. A medida que pasaba el tiempo, los participantes israel\u00edes se volvieron m\u00e1s audaces, a pesar de la ley israel\u00ed que prohib\u00eda el contacto directo no autorizado con miembros de la OLP. (Esta ley fue derogada poco despu\u00e9s de que el Partido Laborista lleg\u00f3 al poder en 1992.)<\/p>\n<p>Los pa\u00edses escandinavos siempre se mostraron particularmente deseosos de desempe\u00f1ar el papel de anfitriones en los encuentros entre la OLP, una organizaci\u00f3n cuya causa hab\u00edan sostenido constantemente y los \u00abactivistas por la paz\u00bb israel\u00edes o los jud\u00edos pacifistas estadounidenses. Fue en Estocolmo que un grupo de estadounidenses, entre ellos Rita Hauser y Menachem Rosensaft, se reunieron con Yasir Arafat en 1988, abriendo un camino al di\u00e1logo con la OLP que se inici\u00f3 en los \u00faltimos d\u00edas de la administraci\u00f3n Reagan.<\/p>\n<p>Ese di\u00e1logo fue suspendido cuando Arafat se neg\u00f3 a condenar un ataque terrorista en mayo de 1990 en una playa cercana a Tel Aviv por una de las principales facciones de la OLP. Washington se mostr\u00f3 especialmente molesto cuando descubri\u00f3 que el grupo ten\u00eda la intenci\u00f3n de atacar no s\u00f3lo a los israel\u00edes, sino tambi\u00e9n a la embajada estadounidense. Sin embargo, la negativa de Arafat en disociarse de Abu Abbas, el l\u00edder del grupo, no tuvo el mismo efecto en el \u00abbando de paz\u00bb israel\u00ed que en el gobierno de Estados Unidos. Los pacifistas israel\u00edes continuaron reuni\u00e9ndose con la OLP en todo el mundo, con al menos un coloquio importante convertido en un programa de una hora que fue ampliamente distribuido por el canal de televisi\u00f3n estadounidense PBS.<\/p>\n<p>Entre los varios anfitriones a estas reuniones, un grupo pensante llamado FAFO (el acr\u00f3nimo noruego de Instituto de Ciencias Sociales Aplicadas) fue destacado en su dedicaci\u00f3n y celo. A principios del verano de 1992, su director ejecutivo Terje Rod Larsen, busc\u00f3 a Yossi Beilin, el entonces jefe del instituto de investigaci\u00f3n israel\u00ed ECF (Fundaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n Econ\u00f3mica) y protegido y muy cercano confidente de Shimon Peres, uno de los principales l\u00edderes del Partido Laborista. Larsen le dijo a Beilin que los palestinos estaban cansados \u200b\u200bde la intifada y dispuestos a llegar a un acuerdo. Si la pr\u00f3xima elecci\u00f3n llev\u00f3 al Partido Laborista al poder, la oportunidad no deber\u00eda perderse. Beilin respondi\u00f3 poniendo a Larsen en contacto con un amigo, el profesor Yair Hirschfeld de la Universidad de Haifa, un admirador del fallecido canciller austr\u00edaco Bruno Kreisky, famoso por sus nociones Pollyannish sobre el conflicto \u00e1rabe-israel\u00ed.<\/p>\n<p>Tras la victoria del Partido Laborista en 1992, Yitzhak Rabin se convirti\u00f3 en Primer Ministro, Shimon Peres se convirti\u00f3 en Ministro de Asuntos Exteriores y Peres nombr\u00f3 a Beilin como su delegado. Larsen, cuya esposa era asistente administrativo del canciller noruego Johan Jorgen Holst, mientras que la propia esposa de Holst era la presidenta de la FAFO, ofrec\u00eda ahora los servicios del gobierno noruego a Beilin. El propio Holst era conocido por ser alguien \u00abpose\u00eddo\u00bb por la idea de hacer las paces entre Israel y la OLP. No podr\u00eda existir un arreglo m\u00e1s acogedor.<\/p>\n<p>Beilin no pod\u00eda participar oficialmente en los contactos directos con los representantes de la OLP que segu\u00edan siendo ilegales, pero le asegur\u00f3 a Larsen que Hirschfeld y su antiguo estudiante Ron Pundak, un acad\u00e9mico israel\u00ed de origen dan\u00e9s, pudieran hacer el trabajo. En su momento, dice Beilin, consideraba el encuentro como algo m\u00e1s que un ejercicio intelectual.<\/p>\n<p>Tampoco la OLP tom\u00f3 muy en serio al par Hirschfeld-Pundak, hasta que su portavoz Hanan Ashrawi, cuya casa estos visitaban, se dio cuenta de lo cerca que estaban del nuevo delegado y m\u00e1s cercano confidente de Shimon Peres. En ese momento, Ashrawi los arregl\u00f3 para que vieran al \u00abMinistro de Finanzas\u00bb de la OLP Abu Ala, en Londres y fue all\u00ed donde se form\u00f3 la idea de redactar una propuesta para un acuerdo entre Israel y la OLP. Hirschfeld sugiri\u00f3 que las reuniones continuaran en Oslo y la gente de la OLP estuvo de acuerdo.<\/p>\n<p>Pundak y Hirschfeld siguieron insistiendo en sus contrapartes de la OLP de que el gobierno israel\u00ed podr\u00eda desautorizarlos en cualquier momento. Pero esto s\u00f3lo sirvi\u00f3 para convencer a los palestinos de que sus interlocutores israel\u00edes representaban al gobierno. De hecho, pr\u00e1cticamente nadie en Israel sab\u00eda de las conversaciones. El \u00fanico contacto de Hirschfeld y Pundak en ese momento era con Beilin y no est\u00e1 muy claro en qu\u00e9 etapa Beilin inform\u00f3 de sus relaciones con Peres.<\/p>\n<p>Lo cierto es que el Primer Ministro Yitzhak Rabin no estaba enterado de estos acontecimientos, al menos hasta diciembre de 1992, cuando los negociadores de Oslo presentaron un documento que, seg\u00fan Beilin, era esencialmente id\u00e9ntico a la Declaraci\u00f3n de Principios de agosto, 1993. Este pidi\u00f3 una retirada casi completa de Israel de la Franja de Gaza y Jeric\u00f3, que se seguir\u00e1 poco despu\u00e9s por la extensi\u00f3n del autogobierno palestino hacia toda Cisjordania.<\/p>\n<p>Ese mismo mes, diciembre de 1992, Rabin y el Jefe del Estado Mayor, el Teniente General Ehud Barak decidieron la expulsi\u00f3n al L\u00edbano de 415 agitadores pertenecientes a Hamas y al grupo Yihad Isl\u00e1mico. La expulsi\u00f3n, provocada por algunos ataques particularmente atrevidos y exitosos de estas organizaciones militantes fundamentalistas contra el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda israel\u00edes, no tuvo el efecto deseado. El derrame de simpat\u00eda a los deportados por los medios de comunicaci\u00f3n del mundo y la presi\u00f3n sobre Israel para permitirles regresar (a lo que Rabin pronto sucumbi\u00f3) alent\u00f3 no s\u00f3lo a Hamas, sino tambi\u00e9n a la OLP (incluyendo a Fatah, la propia facci\u00f3n de Arafat) a que continuara sus actividades terroristas.<\/p>\n<p>A finales de marzo, Rabin se encontr\u00f3 a s\u00ed mismo en una posici\u00f3n cr\u00edtica. Quince meses transcurrieron desde su elecci\u00f3n al cargo de primer ministro y, aunque se hab\u00eda comprometido a lograr un acuerdo de autonom\u00eda con los palestinos en un plazo de seis a nueve meses, no hubo progresos en el proceso de paz. Las conversaciones con las delegaciones \u00e1rabes en Washington, iniciadas por su predecesor Yitzhak Shamir tras la conferencia de Madrid de octubre, 1991, hab\u00edan sido suspendidas; el aumento de los ataques terroristas hab\u00eda hecho del \u00abmarzo negro\u00bb de 1993 uno de los peores meses de la historia de Israel; los deportados de Hamas se estaban convirtiendo en h\u00e9roes populares; y su popularidad en las encuestas se encontraba en el punto m\u00e1s bajo posible.<\/p>\n<p>Fue en esta coyuntura que Rabin fue finalmente informado sobre las negociaciones de Oslo. En lugar de despedirlos, orden\u00f3 que continuaran. T\u00e9cnicamente, esta instrucci\u00f3n era una violaci\u00f3n de la ley del pa\u00eds, que prohib\u00eda contactos oficiales con la OLP excepto con la aprobaci\u00f3n del gabinete. Tal aprobaci\u00f3n no hab\u00eda sido dada. Los ministros del gobierno ni siquiera estaban conscientes de las negociaciones.<\/p>\n<p>A finales de abril, Rabin decidi\u00f3 poner a prueba la autoridad e influencia de los interlocutores de la OLP en Oslo, exigi\u00e9ndoles que los representantes oficiales de la OLP no participaran en las conversaciones multilaterales sobre el tema de los refugiados programadas para ser celebradas (solo coincidentemente) en Oslo. Cuando su demanda fue r\u00e1pidamente atendida, este qued\u00f3 impresionado. El por qu\u00e9 deber\u00eda haber sido esta su reacci\u00f3n nos desconcierta. Obviamente, un llamado directo del Primer Ministro israel\u00ed fue un signo m\u00e1s importante de reconocimiento a la OLP que la presencia de sus representantes oficiales en las negociaciones multilaterales. Sin embargo, Rabin sinti\u00f3 que el movimiento demostr\u00f3 que estaba lidiando con el escal\u00f3n m\u00e1s alto de la OLP.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n israel\u00edes e internacionales saludaron con sorpresa la concesi\u00f3n de la OLP, especialmente cuando los representantes palestinos salieron de la reuni\u00f3n multilateral y Abu Ala, aunque no fue part\u00edcipe de esta, anunci\u00f3 a las c\u00e1maras de televisi\u00f3n que hab\u00eda sido un gran \u00e9xito. La raz\u00f3n de esta alegr\u00eda no fue s\u00f3lo el reconocimiento otorgado a la OLP por Rabin, sino el hecho de que por primera vez un alto funcionario de la canciller\u00eda, el Director General Uri Savir se involucr\u00f3 en las conversaciones secretas.<\/p>\n<p>Estas conversaciones prosiguieron ahora con la total conformidad de Rabin. De ahora en adelante estos estar\u00edan a cargo de Savir, un experto en relaciones entre Estados Unidos e Israel (hab\u00eda servido como C\u00f3nsul General en Nueva York) quien sab\u00eda poco sobre la OLP y Yoel Singer, miembro israel\u00ed de un destacado bufete en Washington que se convertir\u00eda m\u00e1s tarde en asesor jur\u00eddico de la canciller\u00eda. El secreto estaba completo. Adem\u00e1s de los propios negociadores, s\u00f3lo Avi Gil, el asistente administrativo de Peres y Shlomo Gur el asistente de Beilin, estaban al tanto de todos los acontecimientos. Para garantizar confidencialidad, estos se encargaron de entregar, pasajes de avi\u00f3n y otros detalles administrativos sin el beneficio de las secretarias. Que nada que se filtrara a la prensa era extraordinario, especialmente ante los repetidos anuncios de la OLP de que se estaban celebrando reuniones de alto nivel. El mundo, acostumbrado a las malinterpretaciones y exageraciones de la OLP, acept\u00f3 las negativas israel\u00edes.<\/p>\n<p>Tal como Beilin lo recuerda, en aquel momento todos cre\u00edan que el prop\u00f3sito de las negociaciones era redactar una propuesta que ser\u00eda firmada por las delegaciones oficiales en las conversaciones de paz en Washington, que desde el punto de vista palestino no incluyen formalmente a la OLP. Los israel\u00edes pensaron que estaban recibiendo un respaldo de la OLP tras bambalinas, nada m\u00e1s. En efecto, el 15 de agosto, s\u00f3lo cinco d\u00edas antes de que se firmara la Declaraci\u00f3n de Principios en Oslo, Rabin dijo en una reuni\u00f3n de gobierno que esperaba que \u00abelementos israel\u00edes\u00bb (un eufemismo para los ministros de paz y otros pol\u00edticos pacifistas) no socavaran la pol\u00edtica de Washington de disociarse de la OLP.<\/p>\n<p>El 20 de agosto, en la casa de hu\u00e9spedes del gobierno noruego, Holst y algunos colegas noruegos recibieron a Peres, Gil, Savir, Singer, Hirschfeld y a Pundak, a quienes Abu Ala y sus asistentes se unieron para la ceremonia de firma. Los israel\u00edes estuvieron all\u00ed para una de las acciones diplom\u00e1ticas m\u00e1s trascendentales de la historia de su pa\u00eds sin haber consultado a ninguna autoridad militar, ni a un solo funcionario de inteligencia o a un \u00fanico experto en asuntos \u00e1rabes. Sin duda Rabin hab\u00eda revisado cada palabra (aunque s\u00f3lo despu\u00e9s se dar\u00eda cuenta, como lo admitir\u00eda p\u00fablicamente, de que el documento hab\u00eda dejado \u00abcentenares\u00bb de temas intactos y m\u00e1s tarde declarar\u00eda que \u00ablas formulas legales de Oslo son basura\u00bb y que \u00ablo que ser\u00e1 decisivo son los hechos sobre el terreno\u00bb).<\/p>\n<p>Savir brind\u00f3 junto a Abu Ala y Holst. Peres, en Oslo en visita oficial, escaparon de su hotel por la puerta de atr\u00e1s a la ceremonia, pero este todav\u00eda se sent\u00eda reacio a tomar parte activa en la firma de un acuerdo con la OLP. Savir y Singer firmaron por Israel, Abu Ala y un ayudante por la OLP. A Hirschfeld se le pidi\u00f3 que a\u00f1adiera su firma, como homenaje a su contribuci\u00f3n. Tal ser\u00e1 la fortuna, ese mismo d\u00eda 9 soldados israel\u00edes fueron asesinados en la frontera libanesa.<\/p>\n<p>La aprobaci\u00f3n de Rabin a un acuerdo con la \u00abOLP-T\u00fanez\u00bb, tal como siempre se hab\u00eda referido al gobierno de la organizaci\u00f3n en el exilio, sorprendi\u00f3 a muchos. Pero Rabin, aunque inicialmente dudaba de que un acuerdo de ese tipo fuese alcanzado, siempre hab\u00eda considerado que los contactos con la OLP eran \u00fatiles. Incluso en los d\u00edas en que se desempe\u00f1\u00f3 como Ministro de Defensa en el gobierno de unidad nacional bajo el Primer Ministro Yitzhak Shamir, este aconsejaba a Shamir: \u00abDeje que el liderazgo palestino local corra a T\u00fanez (un acto ilegal) tanto como quieran. Piensan que nos est\u00e1n haciendo una jugarreta, pero en verdad los estamos utilizando para obtener aprobaci\u00f3n de la OLP al acuerdo que debemos alcanzar con los habitantes de los territorios. Sin esa aprobaci\u00f3n, nada se mover\u00e1. De esta manera podemos asegurar el patrocinio de la OLP sin tener que aceptar la presencia oficial de la OLP o su participaci\u00f3n en la implementaci\u00f3n del acuerdo.<\/p>\n<p>Pero la OLP sab\u00eda mejor. Esto muy pronto se har\u00eda evidente cuando Rabin aplic\u00f3 pr\u00e1cticamente el mismo principio a las conversaciones de Oslo, anunciando expl\u00edcitamente que \u00abla prueba del acuerdo es de que est\u00e1 siendo firmado por las delegaciones a las conversaciones de paz en Washington\u00bb &#8211; es decir, no por la OLP. En un discurso a los miembros de su coalici\u00f3n de gobierno, este explic\u00f3 la t\u00e1ctica en detalle:<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo cre\u00ed que los habitantes palestinos de los territorios lograr\u00edan su propia capacidad de [negociar]. Pero despu\u00e9s de m\u00e1s de un a\u00f1o de negociaciones llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que no pod\u00edan. Es por eso que las conversaciones [en Oslo] fueron con palestinos que no necesariamente resid\u00edan en los territorios. Pero la firma del acuerdo ser\u00e1 entre las delegaciones [a las conversaciones de paz en Washington].<\/p>\n<p>Beilin tambi\u00e9n afirm\u00f3 la separaci\u00f3n entre la delegaci\u00f3n palestina en Washington y la OLP. Cuando se le pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda firmar Israel esa declaraci\u00f3n antes de que la OLP aboliera las cl\u00e1usulas de su carta magna que ped\u00edan la destrucci\u00f3n de Israel, Beilin respondi\u00f3: \u00abLa delegaci\u00f3n [en Washington] no es la OLP, por lo que la pregunta es irrelevante\u00bb. (Esto se hizo en marcado contraste a la vieja acusaci\u00f3n del Partido Laborista de que el gobierno de Shamir hab\u00eda abierto la puerta a la participaci\u00f3n de la OLP negociando con una delegaci\u00f3n que es la \u00abOLP, excepto por su nombre\u00bb.)<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n original, entonces, seg\u00fan palabras de Beilin, era \u00abponer el acuerdo sobre la mesa en Washington sin exponer el hecho de que hab\u00eda sido negociado con la OLP en Oslo\u00bb. Pero en este punto la historia se dio a conocer, posiblemente filtrada por los noruegos, que se acercaban a una elecci\u00f3n parlamentaria. (El partido de Holst gan\u00f3) Entonces, para sorpresa de los israel\u00edes, el jefe de la delegaci\u00f3n palestina en Washington Haidar Abdel Shafi, que actuaba claramente en coordinaci\u00f3n con la OLP, se neg\u00f3 a firmar el documento. Dejen que aquellos que cocinaron esto lo firmen, dijo.<\/p>\n<p>Consultado sobre un programa de televisi\u00f3n israel\u00ed sobre lo que pasar\u00eda con el acuerdo si Shafi se negaba a firmarlo, Beilin respondi\u00f3: \u00abNo le presten atenci\u00f3n. Seguro encontraremos a alguien que lo firme\u00bb. Pero como nadie en la delegaci\u00f3n palestina se atrever\u00eda a firmar el documento sin el permiso de la OLP, s\u00f3lo contaban con la OLP-T\u00fanez para hacerlo. Este punto elemental parece haber eludido a Rabin.<\/p>\n<p>Este, al parecer, ignorando que en v\u00edsperas a la conferencia de Madrid, Faisal Husseini (el jefe no oficial de la delegaci\u00f3n palestina, que, siendo residente de Jerusal\u00e9n, fue descalificado como negociador oficial por el gobierno de Shamir), le inform\u00f3 al entonces Secretario de Estado James Baker, que si se llegaba a un acuerdo, s\u00f3lo la OLP lo firmar\u00eda, no la delegaci\u00f3n. (El propio Husseini aparentemente filtr\u00f3 esta informaci\u00f3n al diario hebreo <em>Ma&#8217;ariv<\/em>).<\/p>\n<p>As\u00ed que ahora Rabin ten\u00eda en su mano un documento que no ser\u00eda firmado por los \u00fanicos que este quer\u00eda que firmaran: los representantes (aunque no elegidos) de los 1,8 millones de palestinos que viven en los territorios. Ten\u00eda que decidir si dejar\u00eda que este \u00abmomento hist\u00f3rico\u00bb se disipase o entrar en un acuerdo con la OLP-T\u00fanez, organizaci\u00f3n que se consideraba a s\u00ed misma y que era considerada por la mayor parte del mundo como el gobierno en el exilio del estado de Palestina.<\/p>\n<p>Rabin, sintiendo claramente que hab\u00eda llegado al punto de no retorno, opt\u00f3 por firmar. En esta etapa, volver a su pol\u00edtica original habr\u00eda significado que, habiendo violado su voto de no tratar con la OLP-T\u00fanez, surgir\u00eda sin nada que demostrar por ello. Esto hubiese sido un desastre pol\u00edtico para \u00e9l en Israel y era un precio que obviamente no ten\u00eda en mente pagar.<\/p>\n<p>Sin embargo, para hacer m\u00e1s aceptable el reconocimiento final de la OLP, este insisti\u00f3 en tres condiciones m\u00ednimas que incluso los m\u00e1s extremistas pacifistas israel\u00edes siempre dijeron que deber\u00edan preceder a las negociaciones con la OLP: el reconocimiento palestino al derecho de Israel a existir; la renuncia al terrorismo por parte de la OLP; y la cancelaci\u00f3n de las cl\u00e1usulas en la carta de la OLP que piden la destrucci\u00f3n de Israel.<\/p>\n<p>S\u00f3lo entonces comenzaron las febriles negociaciones y durante los diez d\u00edas siguientes parecieron producir resultados. Israel y la OLP se reconocer\u00edan oficialmente, Arafat se comprometer\u00eda a cambiar la carta magna y la OLP renunciar\u00eda y denunciar\u00eda el terrorismo. Ir\u00f3nicamente, si Shafi estuviese dispuesto a firmar, nada de esto habr\u00eda entrado en el acuerdo. Sin embargo, aun as\u00ed, la OLP, que ya hab\u00eda logrado lo que m\u00e1s deseaba, es decir, el reconocimiento israel\u00ed &#8211; no le dio a Israel todo lo que este exig\u00eda.<\/p>\n<p>Por lo tanto, Israel exigi\u00f3 que la carta magna de la OLP fuese declarada \u00abinv\u00e1lida\u00bb. La OLP acept\u00f3 s\u00f3lo una declaraci\u00f3n de que las cl\u00e1usulas ofensivas \u00aberan ahora inoperantes y ya no son v\u00e1lidas\u00bb. La diferencia era sutil, pero suficiente para convertir un determinado repudio en algo que pudiera ser y, entre los palestinos, se leer\u00eda como una mera observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Israel tambi\u00e9n exigi\u00f3 el cese de la \u00ablucha armada\u00bb &#8211; el eufemismo com\u00fan de la OLP a las actividades terroristas, santificado como un medio sagrado para un fin sagrado. La OLP lo rechaz\u00f3 con firmeza y \u00e9xito. Tambi\u00e9n rechaz\u00f3 rotundamente la demanda israel\u00ed de declarar el fin de los alzamientos, que la OLP llama \u00abla intifada bendita\u00bb. (Una fuente principal de la OLP le dijo al diario hebreo <em>Ha&#8217;aretz<\/em> que los israel\u00edes ni siquiera hab\u00edan pedido el fin de la intifada, s\u00f3lo sus manifestaciones m\u00e1s violentas.)<\/p>\n<p>Peres insisti\u00f3 en que las cartas de reconocimiento mutuo que ser\u00e1n intercambiadas por Arafat y Rabin incluyen la promesa de Arafat de apelar al pueblo palestino para que se abstenga de cometer acciones terroristas. Pero Peres estaba convencido de que ser\u00eda inoportuno que Arafat se dirigiera a su pueblo mediante un acuerdo con Israel. En su lugar, la promesa de hacer tal apelaci\u00f3n fue incluida en una carta al canciller noruego Jorgen Holst (quien morir\u00eda cuatro meses despu\u00e9s).<\/p>\n<p>La carta de reconocimiento de Arafat a Rabin tambi\u00e9n conten\u00eda una promesa de castigar a miembros de la OLP que pudieran desobedecer la orden de suspender las actividades terroristas. Esto fue exigido no por los israel\u00edes, sino por el Secretario de Estado Warren Christopher, que sinti\u00f3 que lo necesitaba para conseguir derogar la prohibici\u00f3n sobre la OLP en el Congreso. (Un curioso intento de \u00faltima hora de obtener el patrocinio estadounidense al acuerdo fue hecho por Peres durante un r\u00e1pido viaje a Estados Unidos). Pero Christopher rechaz\u00f3 cort\u00e9smente el llamado israel\u00ed: \u00abLos noruegos son los patrocinadores\u00bb, este afirm\u00f3 a la prensa.<\/p>\n<p>Una vez que el comit\u00e9 ejecutivo de la OLP aprobara la Declaraci\u00f3n de Principios, \u00e9sta deb\u00eda ser firmada por Peres y la OLP de Abu Mazen en el Departamento de Estado en Washington. Pero la OLP vio aqu\u00ed una oportunidad para llevar a Arafat a la Casa Blanca. El gobierno de Clinton, hambriento por concertar un \u00e9xito en pol\u00edtica exterior, se abalanz\u00f3 sobre la idea con entusiasmo. En lugar de permitir que Peres dirigiera a la delegaci\u00f3n israel\u00ed, propuso invitar a Rabin. Al principio Rabin dijo que no ir\u00eda. Pero cuando Christopher lo llam\u00f3 (a las 6 de la ma\u00f1ana de la ma\u00f1ana del s\u00e1bado), este cambi\u00f3 inmediatamente de opini\u00f3n. Esto permiti\u00f3 que Arafat &#8211; siendo a\u00fan oficialmente un terrorista en la lista de los m\u00e1s buscados en Estados Unidos &#8211; apareciera en Washington como jefe de gobierno. Arafat no estuvo preparado para la rapidez con que Estados Unidos acept\u00f3 la idea. Su avi\u00f3n, donado por Saddam Hussein y a\u00fan alardeado con los colores iraqu\u00edes, tuvo que ser repintado apresuradamente con colores argelinos, ya que los aviones iraqu\u00edes ten\u00edan prohibido aterrizar en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A las seis de la madrugada del 13 de septiembre, Ahmed Tibi &#8211; un ginec\u00f3logo \u00e1rabe israel\u00ed, siendo este el asesor pol\u00edtico de Arafat (un asombroso caso de doble lealtad) &#8211; fue despertado por una llamada de su jefe. \u00abNo he dormido en toda la noche\u00bb, dijo Arafat, seg\u00fan Tibi. \u00abSi la OLP [en lugar de la delegaci\u00f3n oficial de Washington] no es nombrado representante de la parte palestina en el acuerdo, no lo firmar\u00e9\u00bb<\/p>\n<p>Al escuchar el ultim\u00e1tum de Arafat, Peres al principio amenaz\u00f3 con abandonar Washington. Pero en pocos minutos, dice Tibi, \u00abse hall\u00f3 un compromiso\u00bb: Abu Mazen escribir\u00eda \u00abOLP\u00bb en el documento donde aparecieron las palabras \u00abdelegaci\u00f3n palestina\u00bb. En el relato de Tibi, cuando Arafat escuch\u00f3 que Peres hab\u00eda aceptado este \u00abcompromiso\u00bb &#8211; de hecho, una capitulaci\u00f3n israel\u00ed &#8211; a este se le ve\u00eda incr\u00e9dulo. \u00bfEst\u00e1s seguro de que est\u00e1n de acuerdo? este le pregunt\u00f3 a Tibi. \u00abEl hombre [Peres] est\u00e1 de pie junto a m\u00ed\u00bb, respondi\u00f3 Tibi. \u00abAs\u00ed que le mando dos besos de tu parte\u00bb contest\u00f3 Arafat y Tibi se apresur\u00f3 a vestirse para la ceremonia.<\/p>\n<p>A los israel\u00edes se les prometi\u00f3 que Arafat no usar\u00eda un uniforme militar ni portar\u00eda un arma en la ceremonia. Este subi\u00f3 al avi\u00f3n en T\u00fanez con uniforme, llevaba consigo un arma, pero en la Casa Blanca apareci\u00f3 sin el arma. El uniforme militar no se lo quit\u00f3. Los israel\u00edes lo llamaron un traje verde.<\/p>\n<p>El resultado fue que, desesperado ahora por cualquier cosa que se asemejara a un \u00e9xito, Rabin se hab\u00eda convertido en un blanco f\u00e1cil. Simplemente haciendo que las negociaciones se desmoronen y neg\u00e1ndole a Israel un socio que pudiera firmar un acuerdo, Arafat consigui\u00f3 que Rabin rompiera tab\u00faes estimados y cruzara l\u00edneas rojas sagradas. Tambi\u00e9n consigui\u00f3 que Rabin aceptara promesas que ser\u00edan olvidadas casi tan pronto como fuesen hechas.<\/p>\n<p>Por ejemplo, decepcionados por la negativa de la OLP de declarar el fin de la \u00ablucha armada\u00bb y la intifada, funcionarios israel\u00edes lo racionalizaron como la necesidad de Arafat de \u00absalvar su pellejo\u00bb; los compromisos hacia Holst, sosten\u00edan ellos, significaban en efecto un fin total a la violencia. Sin embargo, en numerosos mensajes de la OLP a los territorios, culminando en una convocatoria a los activistas de Gaza en enero, Arafat jurar\u00eda que la intifada \u00abcontinuara y continuara y continuara\u00bb. Y de hecho, tras el acuerdo no hubo disminuci\u00f3n ni de las actividades de intifadas ni del terrorismo.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, en su carta a Holst, Arafat prometi\u00f3 que apelar\u00eda contra la violencia tan pronto como la Declaraci\u00f3n de Principios fuese oficialmente firmada. No sin raz\u00f3n, los noruegos, los estadounidenses y los israel\u00edes todos esperaban que lo hiciera en su discurso en la ceremonia de firma en el patio de la Casa Blanca. Esperando el pronunciamiento de las palabras m\u00e1gicas en cualquier momento, Ehud Ya&#8217;ari, el comentarista de la televisi\u00f3n israel\u00ed quien cubri\u00f3 los procedimientos, utiliz\u00f3 todas las pausas del discurso de Arafat para anunciar: \u00abAhora denunciar\u00e1 el terrorismo. . . ya lo va a decir. . . ahora, simplemente tiene que decirlo. . . .\u00bb S\u00f3lo despu\u00e9s del \u00faltimo p\u00e1rrafo Ya&#8217;ari se dio por vencido: \u00abNo lo va a decir\u00bb, este report\u00f3, abatido.<\/p>\n<p>Tampoco Arafat fij\u00f3 una fecha para implementar los cambios en la carta de la OLP a la que este se comprometi\u00f3. Tampoco parec\u00eda probable que la mayor\u00eda necesaria de dos tercios pudiera encontrarse en el \u00abparlamento\u00bb de la OLP, el Consejo Nacional de Palestina (CNP), para ratificar tales alteraciones. Y en cualquier caso, el propio Arafat continuaba declarando que no ten\u00eda intenci\u00f3n de pedir un cambio en la carta magna. Tal como lo dir\u00eda su colega Ziad Abu Zayyad: \u00abPedirnos la abolici\u00f3n de partes de la carta magna es como si nosotros les pidi\u00e9ramos que anulen la Biblia\u00bb.<\/p>\n<p>Arafat fue seguido por los medios de comunicaci\u00f3n durante todo el d\u00eda de la firma. Lo que estos no informaron fue que realizo una transmisi\u00f3n al pueblo palestino a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n jordana ese mismo d\u00eda. En esta, no mencion\u00f3 ni un alto al terrorismo ni la paz o coexistencia con Israel. En cambio, describi\u00f3 el acuerdo como el primer paso \u00aben el plan de 1974\u00bb conocido por todos los \u00e1rabes como el \u00abplan de etapas\u00bb para la destrucci\u00f3n de Israel.<\/p>\n<p>Este no necesito explicarlo, ya que pod\u00eda estar seguro de que su audiencia entender\u00eda las implicaciones: de que el acuerdo que acababa de darle ahora abrir\u00eda el camino en breve a un estado palestino independiente en Gaza, Judea, y Samaria con Jerusal\u00e9n como su capital; y que esto har\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil continuar la lucha por el \u00abderecho a retornar\u00bb a uno o dos millones de palestinos a la Israel de antes de 1967, que todav\u00eda consideraban como su patria.<\/p>\n<p>Sin embargo, ning\u00fan gobierno israel\u00ed, ni siquiera el m\u00e1s izquierdista o el m\u00e1s perverso, pod\u00eda aceptar tal resultado. Ni tampoco (a pesar de la disposici\u00f3n en el acuerdo de un per\u00edodo provisional de autonom\u00eda) tuvo la OLP alguna intenci\u00f3n de esperar por una plena soberan\u00eda o de asentarse por nada menos. Por lo tanto, lo m\u00e1s probable era que el acuerdo se desmoronara en una etapa anterior, arrojando por la borda las expectativas poco realistas que temerariamente hab\u00eda levantado en ambos bandos, trayendo consigo una decepci\u00f3n amarga y enojada tanto a los israel\u00edes como a los palestinos y conduciendo no a la paz sino a una escalada total y a un enfrentamiento muy sangriento.<\/p>\n<p><em>*Yigal Carmon es Presidente y Fundador de MEMRI.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Comentario (Estados Unidos), 1 de marzo, 1994.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Yigal Carmon* En la fecha del aniversario No. 24 de los Acuerdos de Oslo, re-publicamos un art\u00edculo que fue publicado en 1994 por el Presidente y Fundador de MEMRI Yigal Carmon en la revista estadounidense Commentary revelando la historia no contada detr\u00e1s de los acuerdos.[1] El acuerdo alcanzado [en agosto, 1993] en Oslo entre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":36116,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,7],"tags":[],"class_list":["post-36115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-archivos","category-reportes-especiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36115\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}