{"id":3484,"date":"2010-02-16T00:00:00","date_gmt":"2010-02-16T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/2010\/02\/16\/nino-predicador-pronuncia-discurso-sobre-el-amor-de-los-ninos-por-el-martirio-en-la-television-egipcia-mi-madre-me-ha-presentado-como-regalo-a-ala-este-ano\/"},"modified":"2016-01-14T15:46:06","modified_gmt":"2016-01-14T15:46:06","slug":"nino-predicador-pronuncia-discurso-sobre-el-amor-de-los-ninos-por-el-martirio-en-la-television-egipcia-mi-madre-me-ha-presentado-como-regalo-a-ala-este-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/nino-predicador-pronuncia-discurso-sobre-el-amor-de-los-ninos-por-el-martirio-en-la-television-egipcia-mi-madre-me-ha-presentado-como-regalo-a-ala-este-ano\/3484","title":{"rendered":"Ni\u00f1o predicador pronuncia discurso sobre el amor de los ni\u00f1os por el martirio en la televisi\u00f3n egipcia: \u00abMi madre me ha presentado como regalo a Al\u00e1 este a\u00f1o\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"bodytext c1\">\n<p><em>En un reciente programa infantil, presentado en el canal de televisi\u00f3n egipcio Al-Rahma TV, un ni\u00f1o predicador, Abd Al-Fattah Marwan, recita la leyenda de Abu Qudama y el joven, quien muri\u00f3 como m\u00e1rtir en el campo de batalla en los primeros d\u00edas del Islam. En la leyenda, que glorifica el jihad y el martirio, el ni\u00f1o Muhammad, se cuenta le suplic\u00f3 a Abu Qudama que le permitiera unirse al jihad en contra de los infieles a pesar de su corta edad. Despu\u00e9s de disparar tres flechas, que mataron a \u00abtres soldados bizantinos\u00bb, muri\u00f3 como m\u00e1rtir y se fue al Para\u00edso. All\u00ed conoci\u00f3 a la que ser\u00eda su mujer, cuyo rostro irradiaba una luz cegadora y cuya belleza era enloquecedora.<\/em><\/p>\n<p><em>En el programa, Abd Al-Fattah Marwan &#8211; \u00e9l mismo un ni\u00f1o &#8211; cuenta que el muchacho de la narraci\u00f3n sonre\u00eda mientras so\u00f1aba que ser\u00eda martirizado al d\u00eda siguiente. \u00abMi padre fue martirizado el a\u00f1o pasado y mi hermano y su t\u00edo un a\u00f1o antes\u00bb, dice. Este a\u00f1o, \u00abmi madre me ha presentado como regalo a Al\u00e1\u00bb. El Para\u00edso es descrito en t\u00e9rminos cari\u00f1osos, como plenos de \u00abun ramo de flores perfumadas de v\u00edrgenes de ojos negros\u00bb de una belleza indescriptible.<\/em><\/p>\n<p><em>La madre, al escuchar las noticias del martirio de su hijo y cuando su hija cae muerta de un shock, alaba a Al\u00e1\u00bb, quien no envi\u00f3 a ning\u00fan descendiente suyo al Infierno\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Para ver este segmento de video en MEMRI TV, visite <a href=\"http:\/\/www.memritv.org\/clip\/en\/2383.htm\">http:\/\/www.memritv.org\/clip\/en\/2383.htm<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n se destaca una historia sobre el entierro del ni\u00f1o &#8211; en esta versi\u00f3n llamada Sa&#8217;id &#8211; contada por el cl\u00e9rigo egipcio Jeque Muhammad Nassar a un p\u00fablico en un estudio de televisi\u00f3n repleto de fascinados ni\u00f1os de primaria. El programa fue presentado en el canal de televisi\u00f3n egipcio Al-Nas TV el 15 de junio, 2006.<\/em><\/p>\n<p><em>Para ver este segmento de video de los archivos de MEMRI TV, visite<\/em> <em><a href=\"http:\/\/www.memritv.org\/clip\/en\/1185.htm\">http:\/\/www.memritv.org\/clip\/en\/1185.htm<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><em>Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre segmentos de adoctrinamiento infantil en la televisi\u00f3n, visite <a href=\"http:\/\/www.memritv.org\/subject\/en\/178.htm\">http:\/\/www.memritv.org\/subject\/en\/178.htm<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-14800\" src=\"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_1.jpg\" width=\"655\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_1.jpg 655w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_1-300x220.jpg 300w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_1-600x440.jpg 600w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_1-80x60.jpg 80w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_1-573x420.jpg 573w\" sizes=\"auto, (max-width: 655px) 100vw, 655px\" \/><\/p>\n<p><strong>Nos reunimos para hablar acerca del amor por el martirio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Anfitri\u00f3n del programa<\/strong>: \u00abComencemos con nuestro hijo, Abd Al-Fattah Marwan, quien nos hablar\u00e1 sobre el amor del martirio por la causa de Al\u00e1. \u00bfPuedes hacer esto, Abd Al-Fattah?\u00bb<\/p>\n<p><strong>Abd Al-Fattah Marwan<\/strong>: \u00abAl\u00e1 que lega. [&#8230;]<\/p>\n<p>\u00abNos reunimos hoy para hablar sobre el amor al martirio por la causa de Al\u00e1. S\u00ed, el amor al martirio por la causa de Al\u00e1&#8230; Queridos hermanos, Al\u00e1 dijo: &#8216;Al\u00e1 ha comprado de los creyentes sus vidas, sus bienes, porque ellos tendr\u00e1n el Para\u00edso. Ellos combatir\u00e1n por la causa de Al\u00e1, y matar\u00e1n y ser\u00e1n muertos&#8217;.<\/p>\n<p>\u00abQueridos hermanos, una mujer vino a ver [al comandante] Abu Qudama Al-Shami sosteniendo dos trenzas de su cabello, y dijo: &#8216;Abu Qudama, cort\u00e9 dos trenzas de mi cabello, para que pudieras hacer de ellas las riendas de tu caballo, por el bien de Al\u00e1. Abu Qudama tom\u00f3 las trenzas de ella.<\/p>\n<p>\u00abAbu Qudama dice:\u00bb Cuando quisimos prepararnos para el jihad al d\u00eda siguiente, un muchacho se me atraves\u00f3 en mi camino, y dijo: Le imploro, en nombre de Al\u00e1, que me lleve con usted por el sendero del Jihad por la causa de Al\u00e1. Abu Qudama dijo: \u00abEres s\u00f3lo un ni\u00f1o, y no puedes portar un arma.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-14807\" src=\"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_2.jpg\" width=\"655\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_2.jpg 655w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_2-300x220.jpg 300w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_2-600x440.jpg 600w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_2-80x60.jpg 80w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_2-573x420.jpg 573w\" sizes=\"auto, (max-width: 655px) 100vw, 655px\" \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00abMi madre me ha presentado como un regalo a Al\u00e1 este a\u00f1o\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEl muchacho dijo: Le ruego, en nombre de Al\u00e1, Abu Qudama. Mi madre me ha dado como regalo a Al\u00e1. No devuelva el regalo. Abu Qudama dijo: Te llevar\u00e9 con una condici\u00f3n. El muchacho dijo: Cual condici\u00f3n? Abu Qudama dijo: Si Al\u00e1 decreta que seas martirizado, debes responder por m\u00ed ante Al\u00e1. El muchacho dijo: Est\u00e1 bien. Voy a dar fe de ti ante Al\u00e1, si decreta que yo sea martirizado. [&#8230;]<\/p>\n<p>\u00abAbu Qudama dice: Un d\u00eda, el muchacho fue a preparar comida. Lleg\u00f3 tarde regresando de vuelva, as\u00ed que fui a ver si estaba a salvo. Descubr\u00ed que el muchacho hab\u00eda encendido el fuego, coloc\u00f3 la olla en este y se qued\u00f3 dormido junto al fuego. Mir\u00e9 al ni\u00f1o, y vi que estaba sonriendo. Luego sonri\u00f3 un poco m\u00e1s. Luego se ech\u00f3 a re\u00edr hasta que despert\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abAbu Qudama dijo: \u00bfQu\u00e9 fue eso, muchacho? El muchacho dijo: A Al\u00e1 pertenecemos y a \u00c9l regresamos. Por Al\u00e1, Abu Qudama, mi madre me consideraba un [m\u00e1rtir] junto a Al\u00e1. Mi padre fue martirizado el a\u00f1o pasado, y mi hermano y su t\u00edo el a\u00f1o anterior. Mi madre me ha presentado como un regalo a Al\u00e1 este a\u00f1o.<\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>\u00abEl muchacho dijo: mientras yo dorm\u00eda, so\u00f1\u00e9 que la resurrecci\u00f3n hab\u00eda ocurrido y que Al\u00e1 me hab\u00eda ordenado entrar en el Para\u00edso. El muchacho continu\u00f3: Cuando entr\u00e9 en el Para\u00edso, vi un ramo de flores perfumadas de v\u00edrgenes de ojos negros, cuya belleza ni siquiera pod\u00eda empezar a describir, Abu Qudama. Por Al\u00e1, yo ni siquiera podr\u00eda comenzar a describir su belleza, Abu Qudama.<\/p>\n<p>\u00abUna de ellos me mir\u00f3 y dijo: Este es el marido de Al-Mardhiya. Le pregunt\u00e9 quien era Al-Mardhiya, y ella dijo: \u00bfNo la conoces? Dije que no. Dijo: Ella dijo es tu esposa en el Para\u00edso. Le pregunt\u00e9: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Al-Mardhiya? Se\u00f1al\u00f3 uno de los palacios del Para\u00edso, y dijo: En ese palacio. Ve adentro, para que veas a Al-Mardhiya\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Virgen de ojos negros en el Para\u00edso: Tenemos una cita ma\u00f1ana<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEl muchacho dijo: Toqu\u00e9 la puerta del palacio y entr\u00e9. Vi a una virgen de ojos negros. Lo juro, Abu Qudama, si Al\u00e1 no hubiese ordenado que no debi\u00e9ramos estar ciegos en el [Para\u00edso], me habr\u00eda vuelto ciego por la luz que radiaba de su rostro. Si Al\u00e1 no hubiese ordenado que no debi\u00e9ramos estar ciegos en el Para\u00edso, me hubiera quedado ciego por la luz que radiaba de su rostro. Si Al\u00e1 no hubiera ordenado que mantuvi\u00e9semos la cordura, me hubiera vuelto loco por la intensidad de su belleza.<\/p>\n<p>\u00abLe pregunt\u00e9: \u00bfEres Al-Mardhiya? Ella dijo: S\u00ed, mi amor. He sido criada para ti en los palacios del Para\u00edso durante los \u00faltimos 500 a\u00f1os. Cuando trat\u00e9 de tocarla con mi mano, ella dijo: No. Pueda Al\u00e1 evitarte la verg\u00fcenza y la depravaci\u00f3n. Tenemos una cita ma\u00f1ana, despu\u00e9s de los rezos del mediod\u00eda, en el para\u00edso de Dios Todo Misericordioso.<\/p>\n<p>\u00abQueridos, Abu Qudama dijo: A la hora exacta fijada por la virgen de ojos negros, el muchacho me dijo: Por Al\u00e1, dame tres flechas. Yo dije: Las desperdiciaras. El muchacho dijo: Al\u00e1 que lega, no las desperdiciare. El ni\u00f1o tom\u00f3 las tres flechas y las puso en su aljaba.<\/p>\n<p>\u00abDurante el jihad, dijo:\u00bb Pueda Dios estar contigo, Abu Qudama&#8217;, y dispar\u00f3 una de las flechas, matando a un soldado bizantino. Luego lo dijo una vez m\u00e1s, lanz\u00f3 otra flecha y mat\u00f3 a otro soldado bizantino. Luego dijo una tercera vez, lanz\u00f3 otra flecha y mat\u00f3 a un tercer soldado bizantino. Entonces, los bizantinos lo vieron y lo mataron.<\/p>\n<p>\u00abEl ni\u00f1o cay\u00f3 de su caballo, y cuando Abu Qudama lo vio, manchado con la sangre del martirio, se ape\u00f3 de su caballo detr\u00e1s del ni\u00f1o y dijo: Muchacho, no te olvides de tu promesa. El muchacho dijo: No me olvidare. Voy a responder por ti ante Dios.<\/p>\n<p>\u00abEl muchacho dijo: Por Dios, Abu Qudama, te ped\u00ed que tomaras esta camisa, manchada con la sangre del martirio, y se la llevaras a mi madre. Abu Qudama dijo: \u00bfQui\u00e9n es tu madre, muchacho? El muchacho dijo: Mi madre es la mujer que te dio las dos trenzas. Allahhhhhhh. Mi madre es la mujer que te dio las dos trenzas. S\u00ed, una generaci\u00f3n tras otra, fue educada para obedecer a Al\u00e1, en la gloria, y en combatir por el bien de la religi\u00f3n de Al\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La madre dijo: \u00abdame la buena noticia\u00bb que mi hijo ha sido martirizado<\/strong><\/p>\n<p>\u00abAbu Qudama dijo: Cuando el jihad termin\u00f3, fui a la aldea de la madre del ni\u00f1o. La madre dijo: Dame la buena noticia. Abu Qudama dijo: Por Al\u00e1, muri\u00f3 combatiendo. Muri\u00f3 matando a tres soldados bizantinos. Los mat\u00f3 y fue muerto. \u00a1Pueda la misericordia de Al\u00e1 estar con \u00e9l. \u00c9l le envi\u00f3 esta camisa manchada con la sangre del martirio, y dijo: Regoc\u00edjate, Oh madre. Tu regalo ha sido aceptado y Al-Mardhiya se ha casado conmigo en el Para\u00edso de Dios.<\/p>\n<p>\u00abCuando su hermana escuch\u00f3 la noticia, cay\u00f3 muerta. La madre mir\u00f3 a su hija y dijo: Bendito sea Al\u00e1, que no ha enviado a ning\u00fan descendiente m\u00edo al Infierno\u00bb. [&#8230;]<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-14810\" src=\"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_3.jpg\" width=\"655\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_3.jpg 655w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_3-300x220.jpg 300w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_3-600x440.jpg 600w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_3-80x60.jpg 80w, https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/sp_2810_3-573x420.jpg 573w\" sizes=\"auto, (max-width: 655px) 100vw, 655px\" \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>La tumba se estremec\u00eda y expulsaba el cad\u00e1ver del muchacho<\/strong><\/p>\n<p><em>De los archivos de MEMRI TV &#8211; Al-Nas TV, 15 de junio, 2006:<\/em><\/p>\n<p><strong>Cl\u00e9rigo egipcio Jeque Muhammad Nassar [cont\u00e1ndole la historia a un grupo de ni\u00f1os en edad escolar]<\/strong>: [&#8230;] \u00abCavaron una zanja en la tierra como una tumba, y pusieron a Sa&#8217;id en esta, y lo cubrieron con tierra. Luego comenzaron a alejarse. De repente, la tumba se estremeci\u00f3, y estaban asustados. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? La tumba se estremeci\u00f3 y arroj\u00f3 fuera a Sa&#8217;id. Ellos dijeron: &#8216;Al\u00e1 sea alabado, qu\u00e9 est\u00e1 pasando? El cad\u00e1ver sali\u00f3 de la tumba por si mismo. Estaban asombrados, y dijeron: &#8216;Al\u00e1 sea alabado&#8217;.<\/p>\n<p>\u00abAbu Qudama les dijo: &#8216;Esperen un momento. Intent\u00e9moslo de nuevo. \u00bfC\u00f3mo podemos dejar su cad\u00e1ver as\u00ed?\u00bb As\u00ed que lo colocaron en el suelo una vez m\u00e1s, y lo cubrieron con tierra. Despu\u00e9s de cubrirlo y comenzaron a alejarse, la tierra se estremeci\u00f3, y arroj\u00f3 al cad\u00e1ver de nuevo. Todos estaban asustados, y comenzaron a temblar. Al\u00e1 sea alabado. Al\u00e1 Akbar. Luego, todos estaban de pie all\u00ed asombrados.<\/p>\n<p>\u00abAbu Qudama dijo: &#8216;No podemos dejarlo as\u00ed. Este es mi querido Sa&#8217;id. \u00c9l me orden\u00f3 que lo enterrara cuando muera, y que me quede con \u00e9l, y no decirle nada a su madre. Tengo que hacerlo. Debo enterrar a Sa&#8217;id. No puedo dejarlo. Enti\u00e9rrenlo de nuevo&#8217;. As\u00ed que \u00e9l mismo excav\u00f3 la tumba, y dijo: &#8216;Se\u00f1or, rev\u00e9lanos esto a nosotros, mi Se\u00f1or. Queremos enterrarlo, mi Se\u00f1or&#8217;. Lo colocaron de nuevo en la tumba, y comenzaron a alejarse. Luego la tierra se estremeci\u00f3 una vez m\u00e1s, y el cad\u00e1ver sali\u00f3. Entonces dijeron: &#8216;Al\u00e1 Akbar. Esto es un hecho de Al\u00e1'\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un reciente programa infantil, presentado en el canal de televisi\u00f3n egipcio Al-Rahma TV, un ni\u00f1o predicador, Abd Al-Fattah Marwan, recita la leyenda de Abu Qudama y el joven, quien muri\u00f3 como m\u00e1rtir en el campo de batalla en los primeros d\u00edas del Islam. 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