{"id":231,"date":"2002-01-11T00:00:00","date_gmt":"2002-01-11T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/2002\/01\/11\/la-historia-de-una-esposa-egipcia-las-mujeres-egipcias-viven-exactamente-igual-que-como-vivan-las-mujeres-afganas-primera-parte\/"},"modified":"2002-01-11T00:00:00","modified_gmt":"2002-01-11T00:00:00","slug":"la-historia-de-una-esposa-egipcia-las-mujeres-egipcias-viven-exactamente-igual-que-como-vivan-las-mujeres-afganas-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/la-historia-de-una-esposa-egipcia-las-mujeres-egipcias-viven-exactamente-igual-que-como-vivan-las-mujeres-afganas-primera-parte\/231","title":{"rendered":"La Historia de una Esposa Egipcia: &#8216;Las Mujeres Egipcias Viven Exactamente Igual que como Viv&iacute;an las Mujeres Afganas&#8217;: Primera Parte"},"content":{"rendered":"<div class=\"bodytext c1\">\n<p><em>El semanario del gobierno egipcio <strong>Akhbar Al-Yaum<\/strong> public\u00f3 recientemente una larga carta an\u00f3nima de una mujer egipcia. El editor en jefe <strong>Ibrahim Sa&#8217;adeh<\/strong> escribi\u00f3 que hab\u00eda decidido publicar la carta despu\u00e9s de que sus colegas le informaron que hab\u00edan o\u00eddo historias similares o peores. A continuaci\u00f3n presentamos extractos de la carta:<\/em><\/p>\n<p>\u00abA Ibrahim Sa&#8217;adeh:\u00bb<\/p>\n<p>\u00abNo s\u00e9 porque le escribo, ni si tiene objeto que le escriba&hellip; Estoy indignada con los medios de comunicaci\u00f3n \u00e1rabes y egipcios porque actualmente todo lo que hacen es declarar que el fin del terrorismo y de los terroristas est\u00e1 cerca&#8230; La prensa \u00e1rabe y los canales de televisi\u00f3n por sat\u00e9lite mostraron la alegr\u00eda que llen\u00f3 a Afganist\u00e1n cuando el pueblo afgano fue liberado de la ignorancia y el fanatismo ciego&#8230; y cuando las mujeres afganas fueron liberadas de la rigidez de un r\u00e9gimen decidido a humillarlas, perseguirlas y denigrarlas despoj\u00e1ndolas de todo lo que les concedi\u00f3 Al\u00e1&#8230; Sus labios nunca dejaron de elogiar la liberaci\u00f3n de las mujeres afganas&hellip; pero nunca reportaron lo que est\u00e1 sucediendo en Egipto&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>La mujer contin\u00faa relatando su propia historia:<\/p>\n<p>\u00abYo llevaba una vida normal, tuve una ni\u00f1ez feliz en el seno de una familia sencilla y religiosa que cumpl\u00eda con los preceptos de nuestra religi\u00f3n tolerante. La suerte no me bendijo con belleza, pero no era infeliz, y nunca envidi\u00e9 a mis amigas bonitas de la escuela y la universidad&#8230; Mi familia me alent\u00f3 para que tomara un empleo de acuerdo a mi educaci\u00f3n. Mi familia no hace diferencia entre los hombres y las mujeres, especialmente con respecto al derecho a trabajar.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Mi Matrimonio<\/strong><a href=\"#_edn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>\u00abUn joven pidi\u00f3 mi mano en matrimonio. Yo estaba impresionada por su personalidad fuerte y su decencia. \u00c9l era religioso, pero no fan\u00e1tico&#8230; as\u00ed que no se opuso a que continuara desempe\u00f1ando mi modesto trabajo en una compa\u00f1\u00eda del sector privado, junto a docenas de hombres&#8230; Pero antes de que terminara nuestra luna de miel, me qued\u00e9 at\u00f3nita al descubrir a un hombre diferente al que hab\u00eda conocido&#8230; La sonrisa que alumbraba su rostro desapareci\u00f3. Su tolerancia, con la que me hab\u00eda ganado durante los meses de nuestro noviazgo, se convirti\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana en rigidez, dominio y tiran\u00eda&#8230; Una semana despu\u00e9s de la boda, me pidi\u00f3 que me sentara junto a \u00e9l y escuchara sus instrucciones\u00bb:<\/p>\n<p>\u00ab&#8216;Primero, dijo, debes renunciar a tu trabajo. No tienes que presentarte personalmente, solo deja de ir sin dar explicaciones. Despu\u00e9s de 15 d\u00edas te despedir\u00e1n, de acuerdo con la ley, sin ning\u00fan derecho a compensaci\u00f3n. No la necesitas.'\u00bb<\/p>\n<p>\u00ab&#8216;Segundo, obviamente no eres bonita y debes de admitir que el maquillaje no mejora tu rostro como te puedes dar cuenta. Conf\u00f3rmate con que te acepte como eres fea y gorda. Eso es suficiente para ti. Debes de deshacerte inmediatamente de todos tus pecados [maquillaje]. Te quiero como te cre\u00f3 Al\u00e1, sin embellecimiento falso ni artificial. Te acept\u00e9 a pesar de tu fealdad, y de la forma de tu cuerpo; a cambio, espero que sigas mis \u00f3rdenes cuidadosamente y que agradezcas que te haya aceptado. Te pude haber rechazado como todos los dem\u00e1s hombres.'\u00bb<\/p>\n<p>\u00ab&#8216;Tercero, s\u00e9 que tu rostro no atrae a los hombres, pero existe la posibilidad de que todav\u00eda haya hombres hambrientos por poseer a cualquier mujer, sucia o limpia, fea o bonita, delgada o gorda, religiosa o secular, joven o vieja. Este tipo de hombre desgraciadamente es cada vez mas com\u00fan en nuestra sociedad egipcia infiel&hellip; y te proh\u00edbo despertar sus apetitos. La \u00fanica forma de evitarlo es que te escondas de sus ojos ad\u00falteros y te protejas de sus apetitos animales.'\u00bb<\/p>\n<p>\u00ab&#8216;Cuarto, durante tu ni\u00f1ez y juventud viviste con tu cara y tu cabello descubiertos. Este es un pecado por el cual tus padres y hermanos tendr\u00e1n que responder a Al\u00e1, aun antes que t\u00fa&#8230; Al\u00e1 es piadoso y perdona a sus siervos, y afortunadamente para ti, Al\u00e1 te ha dado la oportunidad de tu vida &#8211; el que yo te pida que te cases conmigo para que te salve de los tormentos de Infierno, a los que seguramente hubieras sido condenada si te hubieras casado con un hombre de otras ideas&#8230;'\u00bb<\/p>\n<p>\u00ab&#8216;Desde este momento, debes romper tu ropa y quemar todas tus prendas y ropa interior de seda. Har\u00e9 venir a una costurera que confeccionar\u00e1 para ti el \u00fanico vestuario que necesita usar una mujer musulmana tanto dentro como fuera de su casa. Hay un c\u00f3digo acerca de las caracter\u00edsticas de la ropa isl\u00e1mica&hellip; desde los tiempos del Profeta. Este vestuario cubre el cuerpo de la mujer de pies a cabeza. No me conformar\u00e9 con un velo que solo cubra la cabeza y que m\u00e1s que proteger a la mujer despierta instintos sexuales; no aceptar\u00e9 ropa de color, \u00fanicamente negra. No permitir\u00e9 que tengas las manos descubiertas&hellip; el vestuario isl\u00e1mico solo permite el <em>Dharbat Mussa<\/em> [i.e. la apertura rectangular en la <em>Niqab<\/em>, el atuendo usado por las mujeres religiosas], que mide lo mismo que el tama\u00f1o de los ojos, para permitirte ver y evitar que te tropieces con las cosas.'\u00bb<\/p>\n<p><strong>Mi Sumisi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u00abMe negu\u00e9 a cumplir estas \u00f3rdenes y regres\u00e9 a casa de mi familia quej\u00e1ndome de las terribles cosas que hab\u00eda o\u00eddo&#8230; Mi familia estaba impresionada y furiosa&#8230; Mi padre y mi hermano mayor se encontraron con mi esposo y le dijeron lo que yo no me hab\u00eda atrevido a decirle&#8230; Cuando regresaron, mi padre me dijo que sus objeciones hab\u00edan sorprendido a mi esposo; su reacci\u00f3n hab\u00eda sido tranquila y les dijo que el \u00fanico prop\u00f3sito de sus cuatro \u00f3rdenes era el de protegerme a m\u00ed y a mi fe religiosa. \u00a1Sin mas ni menos! &hellip;\u00bb<\/p>\n<p>\u00abNo se enojen si reconozco que cuando regres\u00e9 a su casa acepte las cuatro \u00f3rdenes&hellip; Sin explicaci\u00f3n, deje de trabajar&hellip; No respond\u00ed a las llamadas telef\u00f3nicas ni a las cartas que me envi\u00f3 el gerente de la compa\u00f1\u00eda &#8211; quien hasta el \u00faltimo momento me consideraba una empleada responsable. Finalmente, recib\u00ed una carta de despido para alegr\u00eda de mi marido&hellip; Tire todo mi maquillaje a la basura y todo lo que hac\u00eda era lavarme la cara cinco veces al d\u00eda antes de rezar. Regal\u00e9 toda mi ropa a los necesitados&hellip; Mi esposo me trajo una costurera vestida en una <em>Nigab<\/em>, y a quien nunca le he visto la cara a pesar de que ha estado viniendo a mi casa desde hace 20 a\u00f1os y es mi \u00fanica proveedora de atuendos religiosos que cumplen con la Shar&#8217;iah de Al\u00e1 [ley isl\u00e1mica]. Como me dijo mi esposo &#8211; el se visualiza como mensajero de la Providencia de Al\u00e1, \u00a1cuya misi\u00f3n es salvar a las mujeres y ni\u00f1as de sus pecados! Tengo muchos atuendos, todos cubren cada cent\u00edmetro de mi cuerpo excepto por la Dharbat Mussa que tiene una apertura suficiente para que pueda ver, y todos ellos son de dos colores: \u00a1negro para la calle, y blanco para la casa!\u00bb<\/p>\n<p>\u00abHe vivido con mi esposo por casi un cuarto de siglo, y juro que nunca en todo ese tiempo he tenido mas de una semana de felicidad&hellip; Tengo seis hijos, cuatro ni\u00f1as y cuatro ni\u00f1os, y todos est\u00e1n en la escuela. Mi esposo piensa que la \u00fanica raz\u00f3n para casarse es aumentar la poblaci\u00f3n de la naci\u00f3n de Mahoma. Si no tuviera yo ya 55 a\u00f1os; \u00e9l no se hubiera conformado con seis hijos; \u00a1si pudiera, hubiera multiplicado ese n\u00famero varias veces!&#8230;\u00bb \u00abDespu\u00e9s de la luna de miel, mi esposo, que Al\u00e1 lo perdone, me orden\u00f3 otra cosa: la risa estaba prohibida en nuestro departamento&#8230; \u00a1La risa, me dijo, es una trampa de Satan\u00e1s, que solo busca corromper a los musulmanes creyentes!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Educaci\u00f3n Isl\u00e1mica<\/strong><\/p>\n<p>\u00abCuando termin\u00f3 la luna de miel, la risa desapareci\u00f3 de mi cara y de la cara de mi marido. Tambi\u00e9n les prohibimos a nuestros invitados que se rieran o siquiera sonrieran, para no ser desalojados del departamento&#8230; Imag\u00ednese se\u00f1or, una casa llena de ni\u00f1os a quienes se les proh\u00edbe re\u00edr o jugar&hellip; Mi esposo trajo a un jeque ciego, que les ense\u00f1aba el Cor\u00e1n a los ni\u00f1os toda la ma\u00f1ana &#8211; aun durante los breves momentos en los que nos reun\u00edamos alrededor de la mesa para comer. Los ni\u00f1os, que todav\u00eda no hab\u00edan empezado a asistir a la escuela primaria y que no sab\u00edan leer y escribir, ten\u00edan que memorizarse las palabras del jeque ciego, sin entender una sola palabra&#8230; hora tras hora.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abMe horroric\u00e9 cuando me exigi\u00f3 que le cubriera el cabello a mi hija cuando cumpli\u00f3 cuatro a\u00f1os, y que la vistiera con una <em>Nigah<\/em> cuando cumpli\u00f3 siete. \u00a1Me orden\u00f3 que usara una <em>Nigab<\/em> blanca en la casa, para darles un buen ejemplo a mis hijas y que no me la quitara ni cuando hiciera la limpieza &#8211; para no provocar que las ni\u00f1as se quitaran la <em>Nigab<\/em> fuera de la casa, y lejos de su vista!\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEn nuestra casa no hay radio o televisi\u00f3n, porque el Islam los proh\u00edbe y porque confunden a los ni\u00f1os y los distraen del \u00fanico prop\u00f3sito para el que fueron creados. Nuestra casa solo tiene grabadoras, que funcionan todo el d\u00eda hasta la hora de dormir. Mi esposo pone grabaciones de versos cor\u00e1nicos y de cl\u00e9rigos egipcios y \u00e1rabes. Tenemos cientos de cassettes&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>\u00abMi esposo era un gran coleccionista de grabaciones de un conocido predicador&hellip; y frecuentemente nos reun\u00eda para escuchar sus sermones y comentarios&hellip; Frecuentemente premiaba a alguno de los ni\u00f1os por memorizarse los textos&hellip; con otro cassette del mismo predicador. Los a\u00f1os pasaron y el n\u00famero de cassettes creci\u00f3 &#8211; hasta que un d\u00eda mi esposo vino a casa deprimido y enojado maldiciendo al predicador.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abObviamente no nos atrevimos a preguntarle por qu\u00e9&#8230; Despu\u00e9s nos dijo: \u00abNo lo van a creer. Resulta que ese hombre es un delincuente y corrupto. \u00a1El Ministerio del Interior&#8230; lo sorprendi\u00f3 en una filmaci\u00f3n que conten\u00eda escenas contrarias a la religi\u00f3n y a la moralidad, y deber\u00eda de ser fusilado por eso en la plaza del pueblo! Cuando se le interrog\u00f3 en la estaci\u00f3n de polic\u00eda, rompi\u00f3 en llanto y se hinc\u00f3 para besar los zapatos del oficial&#8230;\u00bb Mi esposo me orden\u00f3 que le trajera una olla grande de la cocina&#8230; y despu\u00e9s le pidi\u00f3 a mi hijo mayor que trajera todos los cassettes del predicador&#8230; Cuando todos los cassettes estaban en la sala &#8211; se me olvid\u00f3 mencionar que mi esposo vendi\u00f3 los sillones y sillas porque los &#8216;grandes ancestros&#8217; se sentaban en el piso &#8211; separ\u00f3 los cassettes de acuerdo con las leyes de herencia religiosas &#8211; o sea el doble para los ni\u00f1os que para las ni\u00f1as &#8211; y nos pidi\u00f3 que las tir\u00e1ramos dentro de la olla. Entonces, le verti\u00f3 keros\u00e9n encima y encendi\u00f3 un cerillo&hellip;\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEse a\u00f1o, mi esposo nos platic\u00f3 acerca de un joven, graduado de la Universidad Americana de Cairo, que usaba la m\u00e1s moderna ropa europea, y que de pronto se convirti\u00f3 en un predicador isl\u00e1mico. \u00c9l dijo que todas mas mujeres ricas estaban asistiendo a sus sermones para aprender la religi\u00f3n isl\u00e1mica. Mi esposo dijo: &#8216;\u00a1Para nosotros, es suficiente que este muchacho sea graduado de la Universidad Americana para juzgarlo y decidir que es un agente norteamericano que intenta distorsionar la religi\u00f3n de su audiencia!&#8230; Para nosotros es suficiente saber que el joven es popular entre las mujeres, perfumadas y con sus rostros descubiertos&hellip; para saber que esto no es mas que adulterio&#8217;&#8230; Pero unos cuantos meses despu\u00e9s, mi esposo nos sorprendi\u00f3 diciendo: &#8216;Evidentemente, fui injusto con el joven predicador. Descubr\u00ed que es sincero en su Yihad por la victoria de nuestra religi\u00f3n, y que su objetivo real es guiar a las j\u00f3venes y a las mujeres&#8230; Actu\u00f3 inteligentemente present\u00e1ndose como europeo, usando traje y con su rostro rasurado, para que esas mujeres confiaran en \u00e9l y escucharan sus sermones, que trataban principalmente de cosas permitidas y no de cosas prohibidas. Despu\u00e9s de unas cuantas reuniones, cuando hab\u00eda ganado su confianza y se hab\u00eda apoderado de sus mentes, les revel\u00f3 que era un predicador extremista isl\u00e1mico&#8230; O\u00ed de docenas que mujeres que quemaron su ropa pecaminosa y se pusieron una <em>Niqab<\/em> [siguiendo sus ense\u00f1anzas]&hellip; Compr\u00e9 unos cuantos cassettes para que los escuchen y despu\u00e9s discutiremos sus textos.'\u00bb<\/p>\n<p>\u00abUn d\u00eda mi hija mayor le pregunt\u00f3 a su padre, &#8216;\u00bfPor qu\u00e9 no nos traes cassettes de los grandes cl\u00e9rigos &#8211; el Jeque de Al-Azhar, el muft\u00ed egipcio, o de los profesores de la Universidad de Al-Azhar, a quienes alaba mi primo?&#8217; La respuesta de mi esposo fue muy peculiar: &#8216;Ellos son agentes del gobierno infiel; hacen y dicen lo que les dicta el gobierno&hellip; No hay lugar en mi casa para cassettes de esa gente&#8217;&hellip;\u00bb<a href=\"#_edn2\">[2]<\/a><\/p>\n<\/div>\n<hr noshade=\"noshade\" \/><!-- footnotes --><\/p>\n<div class=\"bodynews c2\">\n<p><a name=\"_edn1\"><\/a>[1] Subt\u00edtulos agregados por el traductor.<\/p>\n<p><a name=\"_edn2\"><\/a>[2] Akhbar Al-Yaum (Egipto)o, Diciembre 29, 2001.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El semanario del gobierno egipcio Akhbar Al-Yaum public\u00f3 recientemente una larga carta an\u00f3nima de una mujer egipcia. El editor en jefe Ibrahim Sa&#8217;adeh escribi\u00f3 que hab\u00eda decidido publicar la carta despu\u00e9s de que sus colegas le informaron que hab\u00edan o\u00eddo historias similares o peores. A continuaci\u00f3n presentamos extractos de la carta: \u00abA Ibrahim Sa&#8217;adeh:\u00bb \u00abNo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,6,12],"tags":[],"class_list":["post-231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-egipto","category-comunicados-especiales","category-reforma-en-el-mundo-arabe-y-musulman"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=231"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/231\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}