{"id":1853,"date":"2007-07-27T00:00:00","date_gmt":"2007-07-27T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.memri.org\/espanol\/2007\/07\/27\/poeta-tunecino-y-activista-de-derechos-civiles-basit-bin-hasan-en-referencia-a-atacantes-suicidas-que-atentan-contra-funerales\/"},"modified":"2007-07-27T00:00:00","modified_gmt":"2007-07-27T00:00:00","slug":"poeta-tunecino-y-activista-de-derechos-civiles-basit-bin-hasan-en-referencia-a-atacantes-suicidas-que-atentan-contra-funerales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/poeta-tunecino-y-activista-de-derechos-civiles-basit-bin-hasan-en-referencia-a-atacantes-suicidas-que-atentan-contra-funerales\/1853","title":{"rendered":"Poeta tunecino y activista de derechos civiles Basit Bin Hasan en referencia a atacantes suicidas que atentan contra funerales"},"content":{"rendered":"<div class=\"bodytext c1\">\n<p><em>En un art\u00edculo el 13 de julio, 2007 en el portal liberal \u00e1rabe Al-Awan, el poeta tunecino Basit Bin Hasan, quien es ex director del Instituto \u00c1rabe de Derechos Humanos con sede en Tunes, escribi\u00f3 que para algunos en la sociedad \u00e1rabe el matar se ha convertido en una meta en s\u00ed misma, y que para combatir el fen\u00f3meno de los atentados suicidas y otras manifestaciones de desprecio a la vida humana, las sociedades \u00e1rabes deben superar su \u00abindolencia moral\u00bb y reconsiderar el significado de la vida y la muerte.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo siguiente son extractos del art\u00edculo: <a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><u>[1]<\/u><\/a><\/em><\/p>\n<p><strong>\u00abLa matanza de seres humanos con una violencia fr\u00eda y calculada se ha convertido en una meta en s\u00ed misma\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEsto est\u00e1 sucediendo en Irak, y en lugares cercanos a nosotros que ni siquiera imaginamos: los atacantes suicidas tienen como blanco los funerales de gente que fueron ellos mismos v\u00edctimas de anteriores ataques suicidas.<\/p>\n<p>\u00abDe un solo golpe, y con extra\u00f1a determinaci\u00f3n, vuelan sus propios cuerpos entre los cuerpos de los que est\u00e1n vivos y los cuerpos de los que est\u00e1n muertos. En estos ataques tienen como objetivo no [s\u00f3lo] las \u00e1reas de la vida; as\u00ed como tambi\u00e9n el \u00e1rea que separa la vida del mundo por venir &#8211; el momento de la muerte y el luto. En este tipo de suicidios, ellos han unido el dar muerte a los que est\u00e1n vivos junto con el dar muerte a los que ya est\u00e1n muertos.<\/p>\n<p>\u00abEllos perjudican nuestras concepciones morales de la vida y la muerte, y abren las puertas a un &#8216;nuevo&#8217; tiempo &#8211; un tiempo de la nada, en donde los ataques suicidas se convierten en una trayectoria absoluta e ininterrumpida, divorciados de las metas hist\u00f3ricas, y en donde la matanza de seres humanos con una violencia fr\u00eda y calculada se convierte en una meta en s\u00ed misma.<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed el dar muerte al que vive y al que ya est\u00e1 muerto en ataques suicidas que atentan a procesiones funerales es un fen\u00f3meno aterrador que hace vacilar a la mente, y qu\u00e9, a estas alturas en la historia, llama a la atenci\u00f3n penetrante intelectual y moral.<\/p>\n<p><strong>Nuestros intelectuales han recurrido a una l\u00f3gica de justificaci\u00f3n perpetua a los ataques suicidas<\/strong><\/p>\n<p>\u00abVale la pena vivir la vida? \u00bfEs la meta de la vida propagar nuevas y diferentes vidas y lograr una forma de felicidad colectiva en el mundo de los hombres? \u00bfO vale el hombre la destrucci\u00f3n de la humanidad a trav\u00e9s de la destrucci\u00f3n de si mismo y de otros? \u00bfY cu\u00e1l es el lugar de la muerte en el camino al reconocimiento de la importancia de la vida?<\/p>\n<p>\u00abMuchas filosof\u00edas, ambas antiguas y modernas, han intentado considerar la pol\u00edtica a trav\u00e9s de estas cuestiones \u00e9ticas fundamentales, [pero] nuestros intelectuales son especialistas en ignorarlas y marginalizarlas. Han persistido en sus d\u00e9biles y mon\u00f3tonas discusiones de ataques suicidas y en haber recurrido a la l\u00f3gica de justificaci\u00f3n perpetua y tolerancia hacia lo intolerable.<\/p>\n<p>\u00abA veces, se basan a si mismos en un concepto absoluto de &#8216;resistencia&#8217;, sin ninguna reflexi\u00f3n profunda en los m\u00faltiples significados de este concepto y su especificidad hist\u00f3rica; en otras \u00e9pocas, se basaban en si mismos en el hecho de que no existe una clara e internacionalmente aceptada definici\u00f3n de la palabra terrorismo&hellip; como si la ausencia de una definici\u00f3n a cualquier fen\u00f3meno dado pueda permitir el abrir las puertas de la absurdez moral&hellip;\u00bb<\/p>\n<p><strong>\u00abEl demonio en el hombre ha escapado de su botella\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLos intelectuales \u00e1rabes que han defendido los ataques suicidas, as\u00ed sean abiertamente, o a trav\u00e9s de una ret\u00f3rica furtiva y h\u00e1bil, describi\u00e9ndolos como un derecho absoluto que apunta a lograr metas pol\u00edticas, no s\u00f3lo han tomado parte en justificar cr\u00edmenes de destrucci\u00f3n contra los seres vivientes; han tambi\u00e9n contribuido en mantener que [la pregunta del] significado de la vida y la muerte en nuestras sociedades no surja.<\/p>\n<p>\u00abLa justificaci\u00f3n de los ataques suicidas por intelectuales, quienes son considerados autoridades y a trav\u00e9s de la autoridad del idioma y los medios de comunicaci\u00f3n, han abierto las puertas del miedo que no se cerrar\u00e1n antes de que nuestras sociedades sean llevadas a experimentar el significado de la nada y la eliminaci\u00f3n en sus formas absolutas.<\/p>\n<p>\u00ab[Ahora] todos podemos matar o ser muertos: el atacante suicida que se &#8216;resiste&#8217; quien se ha movido del matar al enemigo a matar a todos; al pol\u00edtico extremista, que se ha movido del combatir al que difiere pol\u00edticamente de \u00e9l a matar a la sociedad que discrepa con \u00e9l; gente que mata a [otra] gente que intenta fren\u00e9ticamente enfrentar las tragedias de la vida y [sus] estrechos apuros; y el estado, por sobre el que no existe vigilancia alguna y qu\u00e9 ha establecido un sistema para acechar a todos y asesinarlos, en instituciones que supervisan la vida diaria.<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed el demonio en el hombre ha escapado de su botella, y todo se ha vuelto posible. El cuerpo humano, que sol\u00eda estar gobernado por una memoria biol\u00f3gica que defini\u00f3 el camino desde el nacimiento hasta la muerte y por una memoria moral que defini\u00f3 el significado de su experiencia en la existencia, ha sido dejado en completa desnudez. Este se ha convertido en un cuerpo sin memoria, auto suficiente en si mismo, sin tener que luchar m\u00e1s por el gobierno de la memoria y zambullirse dentro de los riesgos de la vida, pero que m\u00e1s bien [existe] para destruirse as\u00ed mismo y a otros. La destrucci\u00f3n se ha convertido en la vida del cuerpo y la absurdez que niega el significado de la vida y la muerte.<\/p>\n<p>\u00abHoy d\u00eda vemos que los ataques suicidas, los cuales nuestros intelectuales imaginaron fueron un medio temporal para lograr beneficio pol\u00edtico, se han convertido en una instituci\u00f3n propia fija, con su propia l\u00f3gica particular, la cual es la muerte de toda l\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00abEl n\u00famero de estos ataques se ha elevado en varios de nuestros pa\u00edses, y sus formas y m\u00e9todos se han vuelto variados. Hombres y mujeres arrojan sus cuerpos despedazados sobre ej\u00e9rcitos armados con los \u00faltimos logros de la tecnolog\u00eda de armas destructivas. Los ni\u00f1os y los j\u00f3venes son llevadas por los adultos a lugares d\u00f3nde se matar\u00e1n a si mismos y matar\u00e1n a otros. Los inesperados atacantes suicidas atacar\u00e1n caf\u00e9s, hoteles, restaurantes, fiestas de compromiso, instituciones gubernamentales, los medios de comunicaci\u00f3n, las mezquitas, iglesias, y medios de transporte.<\/p>\n<p>\u00abAhora, los atentados son, a funerales, explorando regiones que nosotros ingenuamente ni imaginamos eran inexpugnables&#8230;. [Pero] algunos hijos de nuestras sociedades han transgredido todos los l\u00edmites y han escrito en la tinta de sus cad\u00e1veres el terrible libro de la nada.<\/p>\n<p><strong>\u00abLa exteriorizaci\u00f3n del ego y al otro&hellip; es lo que hace cualquier crimen permisible\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLa exteriorizaci\u00f3n del ego y al otro, y el despojar a los seres de su humanidad, es lo que hace a cualquier crimen permisible, sin importar cuan horroroso o absurdo sea.<\/p>\n<p>\u00abLos atacantes suicidas se han, en este gran acto de exteriorizaci\u00f3n, convertido en nuevos dioses con el control absoluto sobre la vida y la muerte. Estos dioses negros, que han perdido sus lazos con la historia deciden, a trav\u00e9s de la muerte de sus cuerpos lo cual ya no significa nada para ellos, el cuando y c\u00f3mo las vidas de otros lleguen a un final.<\/p>\n<p>\u00abYa no estamos m\u00e1s enfrentando a extremistas motivados por metas pol\u00edticas y religiosas. Hemos entrado en una fase en que los atacantes suicidas narcisistas han ido m\u00e1s all\u00e1 de las concepciones isl\u00e1micas de la vida y la muerte.<\/p>\n<p>\u00abEl fen\u00f3meno de los crecientes ataques suicidas y los grupos firmemente multiplicadores de atacantes suicidas es un apuro hist\u00f3rico que plantea graves cuestiones a la extensi\u00f3n de nuestro trato moral y responsable con los temas de la vida y la muerte en nuestras sociedades.<\/p>\n<p><strong>\u00abBasta de esta locura destructiva\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEnfrentados con el fen\u00f3meno de una matanza absoluta y una violencia que est\u00e1 barriendo a nuestras sociedades, algunos todav\u00eda est\u00e1n repitiendo que existen l\u00edmites a la nada que nos rodea, y que nuestro deseo de [sobrevivir]&hellip; detendr\u00e1 el colapso, y que una conciencia absoluta se elevar\u00e1 de nuestra oscura realidad y dir\u00e1 &#8216;basta de esta locura destructiva&#8217;, y regresar\u00e1 el deseo de la sociedad por la vida&hellip;<\/p>\n<p>\u00abLa tendencia destructiva a la que los ataques suicidas nos han llevado&hellip; es una entre varias otras manifestaciones que han tomado ra\u00edz en nuestras sociedades y que no son menos aterradoras&hellip;<\/p>\n<p>\u00abEstas manifestaciones, y otras [como ellas], solo nos conducen a una mayor preocupaci\u00f3n que se ha establecido en lo que nosotros llamamos nuestras vidas &#8211; una preocupaci\u00f3n sobre un futuro incierto, y una preocupaci\u00f3n sobre nuestra incapacidad para definir las fuerzas que gobiernan nuestros destinos y decidir [los asuntos de] nuestra vida y muerte.<\/p>\n<p>\u00abPara comenzar a emerger del t\u00fanel [requiere] que confrontemos la indolencia moral general y abrir un di\u00e1logo a gran escala sobre el significado de la vida y la muerte en nuestras sociedades&hellip;\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<\/div>\n<hr noshade=\"noshade\" \/><!-- footnotes --><\/p>\n<div class=\"bodynews c2\">\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.alawan.com\/\">www.alawan.com<\/a>, 13 de julio, 2007.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo el 13 de julio, 2007 en el portal liberal \u00e1rabe Al-Awan, el poeta tunecino Basit Bin Hasan, quien es ex director del Instituto \u00c1rabe de Derechos Humanos con sede en Tunes, escribi\u00f3 que para algunos en la sociedad \u00e1rabe el matar se ha convertido en una meta en s\u00ed misma, y que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,12],"tags":[],"class_list":["post-1853","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comunicados-especiales","category-reforma-en-el-mundo-arabe-y-musulman"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1853"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1853\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.memri.org\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}