En un artículo publicado en el diario palestino Al-Quds, el miembro del Consejo Legislativo Palestino Faisal Abu Khadra se manifestó en contra de quienes llamaban a revocar el Acuerdo de Oslo firmado en 1993 con Israel dentro de Hamas y el grupo Yihad Islámico Palestino, así como también el Frente Popular para la Liberación de Palestina (PFLP) y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), siendo estos miembros de la OLP. Abu Khadra señaló que, a pesar de todos sus defectos, el Acuerdo de Oslo ha brindado a los palestinos muchos logros y ha sido aceptado por la comunidad internacional. Los opositores al acuerdo dijo, no entienden sus profundas implicaciones diplomáticas, tales como el reconocimiento de Israel a la OLP como el único representante legítimo del pueblo palestino, la definición de Cisjordania y de Gaza como una unidad geográfica única y el entendiendo que los principales problemas, tales como Jerusalén y los refugiados, se resolverán en las negociaciones sobre el acuerdo final. Este advirtió que cancelar el acuerdo llevará a los palestinos a los días en que tenían que rogarles a varios países que toleraran la presencia palestina dentro de su territorio. Además, el acuerdo permitió el retorno de unos 600.000 palestinos – miembros de varias facciones palestinas y sus familias – a Cisjordania y Gaza y revocarlo puede provocar la expulsión de esta población y sus descendientes, que ahora suman alrededor de un millón de personas. Abu Khadra pidió a los palestinos que actúen sabiamente y que comprendan que solo a través de su presencia en suelo palestino y a través de la unidad, paciencia, una intifada pacífica y desobediencia civil, podrán actualizar sus derechos nacionales.

Faisal Abu Khadra (Fuente: nn.pn/news)

Lo siguiente son extractos traducidos del artículo de Abu Kharda:[1]

Aquellos que llaman a revocar el Acuerdo de Oslo no lo han leído y no entienden sus implicaciones políticas

«Últimamente ha habido un creciente debate sobre el cómo lidiar la postura [correcta] del Acuerdo de Oslo, ante el decaimiento del proceso de paz y las agresivas actividades de Israel contra nuestro pueblo, su negación a los derechos nacionales inalienables [de nuestro pueblo], sus flagrantes violaciones al acuerdo y la declaración de su primer ministro a su intención de anexarse el Valle [de Jordania] junto a extensas partes de la Cisjordania ocupada [a Israel]. Ante esta situación, algunos han estado exigiendo en voz alta que el liderazgo palestino revoque el Acuerdo de Oslo y retorne al punto de partida… Por el contrario, otros han llamado a adherirse al acuerdo, que Israel firmó bajo el patrocinio de Estados Unidos, el cual fue aceptado por la comunidad internacional y que les ha brindado a los palestinos importantes logros, a pesar de poseer contratiempos y algunas lagunas.

«Como palestino independiente, lamento decir, con total sinceridad, que muchos, incluyendo a funcionarios de Hamas, el Yihad Islámico palestino y otras facciones, nunca han leído el Acuerdo de Oslo ni han considerado su importancia diplomática. En este acuerdo, firmado por Israel y la OLP, Israel reconoció a la OLP como el único representante legítimo del pueblo palestino… [Esta acción] tuvo muchas implicaciones políticas, la principal de las cuales es el reconocimiento [de Israel] al pueblo palestino y a la causa palestina, representada por la OLP, no solo como tema humanitario sino también como tema diplomático, a cambio del reconocimiento de Israel por parte de la OLP, lo que significa que Israel reconoció al estado de Palestina, cuyas fronteras serán determinadas en las negociaciones sobre el acuerdo permanente. Esto también es parte del Acuerdo de Oslo, que estipula que los temas referentes a las fronteras, los refugiados, Jerusalén y los [arreglos] sobre el agua son los temas centrales a ser discutidos en la negociaciones sobre el asentamiento permanente.

«El reconocimiento palestino a Israel significa el reconocimiento de Israel dentro de la llamada Línea Verde. Esto significa que las fronteras del futuro estado palestino serán las estipuladas en la [Resolución 242 de la ONU]. Es decir, habrá un retiro total de Israel de todos los territorios ocupados en 1967, que habían estado bajo el dominio del Reino Hachemita de Jordania».

El acuerdo fue reconocido por la comunidad internacional, permitió a miles de palestinos regresar a la patria y definió a Cisjordania y Gaza como una unidad geográfica única

«Quienes llaman a revocar el [Acuerdo] de Oslo, yo me pregunto qué alternativa sugieren que [adoptemos]. Permítanme abordar algunos de los puntos importantes, para aquellos que no sugieren una alternativa realista, ante la situación en los diferentes ruedos en los países árabes, islámicos e internacionales. El Acuerdo de [Oslo] se firmó el 13 de septiembre, 1993 en presencia del presidente estadounidense [Bill] Clinton, el ya fallecido e inmenso presidente [palestino] Yasser Arafat, nuestro hermano el Presidente Mahmoud ‘Abbas, quien luego sirvió como secretario del Comité Ejecutivo de la OLP, el primer ministro israelí Yitzhak Rabin y el canciller israelí Shimon Peres. También estuvieron presentes el representante ruso, [anterior canciller] Andrey Kozyrev, representantes de la Unión Europea y China y representantes de muchos otros estados árabes y no-árabes – implicando con todo esto en términos del respaldo de la comunidad internacional a este acuerdo y apoyo a ello. Tras este acuerdo, se firmaron otros acuerdos, tales como el Protocolo de París sobre Relaciones Económicas, el cual se adjuntó al Acuerdo de Oslo. Todos estos acuerdos y entendimientos son prueba clara de que el estado palestino está a nuestro alcance y que lo único que se necesita para establecerlo es [un acuerdo] sobre las fronteras y otros temas de asentamiento permanentes.

«El ex-presidente [palestino] Yasser Arafat y el actual Presidente Abu Mazen lograron ingresar a la patria, a través de los cruces fronterizos en Gaza, Cisjordania, el área de Jericó y el Valle [Jordán], a miembros y combatientes de todas las facciones de la OLP, con sus familias, así como también a miembros de Hamas y del grupo Yihad Islámico palestino junto a sus familias, más de 600.000 personas en total, hoy su número ha alcanzado un millón y viven en su tierra natal, en territorio palestino, entre sus hermanos. Por medio del Acuerdo de Oslo, por primera vez en la historia de nuestra lucha contra el ocupante, el liderazgo palestino logró invertir la dirección de la inmigración palestina: hacia la patria en lugar de alejarse de ella. [Como resultado], el liderazgo palestino, con todas sus facciones y miembros, junto a nuestro pueblo, continúa [ahora] tras nuestros objetivos legítimos por otros medios, [pero lo hacen] fuera de la patria y no fuera de algún otro país árabe o capital no-árabe. Esta es la razón por la cual el Presidente Mahmoud ‘Abbas insiste en que todas las convenciones políticas palestinas, tales como las convenciones del Consejo Nacional Palestino y del Consejo Central Palestino junto a todas las [otras] convenciones palestinas, tengan lugar en nuestra tierra de Palestina en lugar de en Beirut, Argel o en cualquier otra ciudad. Si no hubiese sido por el Acuerdo de Oslo, nuestras convenciones pudieran haberse celebrado hoy en alguna capital árabe, en una capital no-árabe muy remota, o tal vez incluso en las selvas de África. Además, considerando la situación en la [región] árabe y en el mundo en general, el destino de los 600.000 combatientes y miembros [de las facciones palestinas] y sus familias pudo haber sido terrible o incluso trágico. Puede que estos hechos no sean del agrado de algunos, pero esta es la verdad, a pesar de [todas] las tragedias que ha traído Oslo.

«El cuarto artículo de este acuerdo, que no ha sido leído por muchos de los que piden revocarlo, afirma que Cisjordania y Gaza son una unidad inseparable. Lamentablemente, el cisma del año 2006 y la toma de la Franja de Gaza por parte de Hamas condujeron a la deplorable división que presenciamos hoy, que solo sirve a los planes de la ocupación y de su aliado, la administración Trump. Además, algunos insisten en perpetuar este vergonzoso cisma siendo esta una mancha en la gloriosa historia de la lucha de nuestro pueblo. El Acuerdo de Oslo estipula que el tema de Jerusalén, tanto en su parte oriental como occidental, será determinado en las negociaciones, no estableciéndose hechos sobre el terreno, como lo han hecho Trump y su socio Netanyahu y que los temas de las fronteras, los refugiados, los asentamientos y el agua [también] se negociarán, a pesar de las intenciones del Embajador de los Estados Unidos David Friedman, el enviado del Medio Oriente Jason Greenblatt y el yerno de Trump [Jared] Kushner, quienes ignoran el tema de nuestro pueblo palestino, que exige su derecho a la libre determinación y su derecho a establecer su estado independiente con Jerusalén como su capital.

«Nuestro hermano Presidente Abu Mazen, a través de su [compromiso con] la democracia y preocupación por la unidad nacional, insistió claramente, a pesar de la objeción de Israel y de Estados Unidos, en la participación de Hamas en las elecciones del 2006, en las que Hamas ganó la mayoría de los escaños en el Consejo Legislativo. El presidente respetó este resultado y por lo tanto, legó a Isma’il Haniya la facultad de formar el gobierno. Desafortunadamente, sin embargo, Hamas no se adhirió [al Acuerdo de Oslo], que la OLP había firmado como el único representante de nuestro pueblo y todo esto llevó a un boicot internacional al gobierno [palestino]. Luego vino el cisma [interno-palestino] y los desafortunados desarrollos en algunos países árabes, así como también los desarrollos regionales e internacionales, que hicieron de la situación palestina algo mucho más difícil y grave.

Basta del cisma; no existe otra alternativa para los Acuerdos de Oslo

«Estos son algunos puntos sobre el Acuerdo de Oslo, cuyos artículos algunos de nuestros hermanos en Hamas y de otras facciones nunca han leído. Las preguntas [a las que nos enfrentamos] ahora son [las siguientes]: ¿Causará el revocar el Acuerdo de Oslo por los palestinos que Israel revoque su reconocimiento a la OLP y lleve a la expulsión en Cisjordania y Gaza a no menos de un millón de palestinos que regresaron a Palestina por la fuerza de este acuerdo? Y si el [acuerdo] es revocado, ¿tendremos que rogarle nosotros a todos los países a que acepten nuestra presencia en su suelo una vez más, en lugar de luchar contra la ocupación desde nuestro propio territorio y desde nuestra tierra de Palestina, al igual que Hamas y todos los demás que insisten en querer cancelar el Acuerdo de Oslo? ¿O tal vez hay algunas personas que piensan que la Franja de Gaza, que se encuentra bajo un bloqueo terrestre, aéreo y marítimo, puede servir como alternativa a un estado palestino independiente?

«La extrema derecha, que ha estado gobernando a Israel desde el asesinato de [Yitzhak] Rabin, no ha implementado la mayoría de los artículos del [Acuerdo] de Oslo. De hecho, los ha violado repetidamente y espera impacientemente que comencemos a revocar algunos de sus artículos, o quizás revocarlo por completo [a pesar de] la ausencia de una alternativa realista, como algunos entre nosotros exigen, para que Israel pueda completar su plan de liquidar a la causa palestina.

«Debemos ser honestos con nosotros mismos y darnos cuenta de que el Acuerdo de Oslo es el único acuerdo que poseemos… [Somos] un pueblo paciente, capaz de [librar] una intifada pacífica en toda Palestina junto a la desobediencia civil que debilitará y paralizará la economía de Israel. Obviamente, esto requerirá de muchos sacrificios, pero en última instancia la tierra es nuestra y la justicia está de nuestra parte. Nuestro derecho a nuestra tierra… será confiscado solo por la fuerza de nuestra fe, nuestra unidad y nuestra paciencia frente a nuestro enemigo principal, los Estados Unidos y su sirviente y aliado Israel y no a través de negociaciones infructuosas.

«Tal vez sea hora de que el liderazgo palestino, encabezado por nuestro hermano, el Presidente Mahmoud ‘Abbas – a quien apreciamos y respetamos por tomar sus decisiones correctas – llame de inmediato al Consejo de Seguridad [de la ONU]… para que implemente sus resoluciones y realice aquellas del Acuerdo de Oslo

«Mis declaraciones van dirigidas a Hamas, al grupo Yihad [islámico palestino] y a las [otras] facciones que se niegan a darse cuenta de la verdadera realidad de nuestra causa sagrada. Basta de estridentes discursos que solo perpetúan este cisma trágico sin lograr avanzar ninguna alternativa realista. No debemos apresurarnos a tomar decisiones que perjudiquen nuestro interés nacional, a fin de evitar proveerle a la ocupación una excusa para que tome contramedidas al respecto, tales como cancelar la realidad palestina basada en el Acuerdo de Oslo u otras medidas que nos perjudiquen y nos hagan retroceder aún más de lo que estamos hoy, pueda Alá ayudarnos».


[1] Al-Quds (Jerusalén), 5 de octubre, 2019.